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Aredis impulsa una campaña de socios para alcanzar el sueño de construir su sede propia

Desde la Asociación Regional de Discapacitados (Aredis) se está trabajando en una campaña para aumentar la cantidad de socios. En esta ocasión han impulsado un bono que cualquier ciudadano puede adquirir transformándose en socio benefactor e ingresando a los distintos sorteos programados, según la categoría por la que se abone.

La idea surgió por la necesidad de conseguir un terreno para poder construir una residencia donde las personas con capacidades diferentes puedan tener la correspondiente atención. La asociación, al contar con un subsidio municipal de 1650 pesos mensuales, se vio obligada en realizar esta campaña de socios benefactores, que incluye importantes beneficios.

El Eco de Tandil concurrió a la sede de Aredis, ubicada en calle Paso al 600, donde entre otros participaron de la reunión Teresa Iriart, Irene Elba Aguirre que es profesora de inglés y da cursos, Mónica Azpiazu, Enrique Vistalli, Marcelo Carreira y Marcos Torres.

En principio, dieron detalles del proyecto que tienen en mente y buscan llevarlo a la realidad. “Hace diez años un grupo de personas discapacitadas y no discapacitadas que son amigos, nos reunimos con la idea de poder lograr un lugar de contención, ya que somos cientos de tandilenses y gente de la región mayor de edad con diferentes problemas físicos, mentales y sensoriales y no existe ese lugar que te pueda contener”, indicó Enrique Vistalli.

Agregó que “la vida del discapacitado es muy dura y el vivir solo para cocinarse, tomar una medicación u otra cosa se hace aún más difícil. Hasta hacer un mandado cuesta, por las veredas rotas y porque la gente no se adecua a acercarse a una persona en silla de ruedas o a un ciego, porque no se convence de que necesitamos a alguien que nos ayude”.

El anhelo de hace tiempo es encontrar un lugar para empezar a edificar, pero se les presentó un problema, ya que a ningún político le interesó el proyecto “y eso que hemos andado a nivel nacional, provincial y local”, comentaron.

Desazón

Molestos por el poco interés demostrado desde distintos sectores políticos, aún en medio de una campaña como aconteció en 2015 y pensando en otro año cargado desde lo político con las elecciones legislativas del próximo año, indicaron que “estamos muy desmoralizados, pero lamentablemente a nadie le interesa”.

Enrique Vistalli sostuvo que “sé lo que es vivir solo y por ejemplo sufrir tres asaltos en 2013, 2014 y el último en mayo de este año, que se llevaron 11 mil pesos. Esos robos impidieron la compra del terreno. Además no tenemos convenios con ninguna obra social que permitiera poder tener un ingreso. Hoy el ingreso que tenemos es de 26 mil pesos anuales, más tres garrafas y un descuento de luz que no hacen al proyecto que queremos concretar”.

El grupo afirmó que no puede ser que se les niegue un terreno, y se mostraron sorprendidos al mencionar que “acá se cerraron dos instituciones como Aluba y Arcobaleno, donde quedaron 35 personas con discapacidad en la calle. Nadie dijo nada”.

Campaña

La campaña socio benefactor está en marcha. Al respecto, dijeron que “se le da de comer a once personas y hay una pequeña mutual para aquellas personas sin discapacidad que puedan tener distintos beneficios como atención gratuita en el Centro de Ojos Tandil; prestación de muletas, sillas de ruedas, bastones; asistencia terapéutica con un 20 por ciento de descuento, odontología gratis, descuento del 30 por ciento en farmacias; hicimos un convenio con Pecelis y con los laboratorios de Tandil, entre muchas cosas”.

Añadieron que “estamos al día con la AFIP como para gestionar algo, pero por ahora no tenemos suerte. Se llama todos los días a la secretaria privada de la Gobernadora de la provincia de Buenos Aires para solicitarle un terreno, como hemos pedido siempre que es la tierra de las escuelas concentradas que son 4 ó 5 hectáreas. Lamentablemente nadie sabe, ni conoce; pasan los diputados, los senadores; nos han dicho que tenemos razón pero respuestas concretas, ninguna”.

Cabe señalar que el socio categoría 1 abonará 70 pesos con distintos e importantes premios para quien acierte cuatro, tres y dos cifras, además de sorteos especiales. La categoría 2 paga como socio benefactor 80 pesos, mientras que la categoría 3 tiene un costo de 100 pesos. Según la categoría que se elija, los premios se van modificando. Aredis tiene su sede en calle Paso 651 y los interesados pueden contactarse al número (0249) 446-0943 o al celular (0249) 154-683239.

Los integrantes indicaron que “si no podemos contar con un terreno como para empezar a edificar algo, haremos como corresponde una asamblea y se decidirá qué hacer”.

La asociación cuenta con 300 socios, trabaja en Rauch, Ayacucho, Gardey, María Ignacia y Lobería y está preparando para el venidero 23 de octubre un almuerzo en Montiel 717.

“Lunghi obra así con la institución
porque soy peronista”, dijo Vistalli

Enrique Vistalli ató el poco interés que despierta la Asociación Regional de Discapacitados con una cuestión meramente política opositora que se graficó. Sostuvo que “el intendente Lunghi obra así con la institución porque estoy al frente, soy peronista y él es radical. Entonces, para evitar que mis compañeros por culpa mía estén impedidos de un proyecto que hice, el 10 de diciembre me voy, aunque solos no los voy a dejar”.

También dijo que “seguiré luchando para tener a alguien dentro del Concejo Deliberante que tenga una discapacidad. Como lo tuvimos al querido Jorge Barandiarán”.

Luego, otros integrantes de Aredis expresaron sus sentimientos, al indicar que “estamos cansados de pedir. Acá el Estado es el que se tiene que hacerse cargo de nosotros, pero parece difícil cuando en un remís no se puede cargar una silla de ruedas porque en el baúl está el tanque de gas o no hay un colectivo con rampa, solo hay una camioneta de Desarrollo Social que se utiliza los fines de semana para llevar alimentos a las salitas de primeros auxilios. No hay un proyecto a nivel nacional, provincial o local. No hay nada, somos 19 mil discapacitados en Tandil y estamos perdidos”.

Agregaron que “la última jornada de discapacidad se hizo en 2007 en el salón de usos múltiples de La Movediza, donde Lunghi estuvo un rato y el único que concurrió como concejal fue Raúl Escudero, después no acompañó nadie. Hace ocho meses pedimos una audiencia a la Comisión de Salud del Concejo Deliberante que encabeza el doctor (Adolfo) Loreal y no nos contestaron. Pedimos hace varios meses poder sacar un bono, sin premios, de 20 pesos y nos anularon todo. La verdad que estamos cansados de los malos tratos”.

Contar con más ayuda

En medio el siglo XXI aún en la ciudad hay muchos edificios públicos y privados que no se adaptan a las personas con capacidades diferentes. La Municipalidad es uno de los tantos sitios que los entrevistados señalaron. “Parece una pavada, pero quien usa una silla de ruedas no podría acceder al primer piso del Municipio para ver cómo se desarrolla una sesión del Concejo Deliberante”, marcaron.

Otro de los reclamos se dio con el exBanco Hipotecario “no hay rampa y si va alguien imposibilitado de caminar, tenés que ingresarlo ayudándolo”.

Teresa Iriart, por su parte, indicó que “hace cuatro años que estoy en la institución y no quiero abandonarla. Realmente me siento útil cuando viene gente a pedirme por favor que le preste una silla de ruedas, porque Pami no se la da”.

Aseveró que “vamos a seguir luchando, aunque me gustaría que nos reconozcan y nos ayuden un poco más porque nosotros damos todo, como llevar una silla en mi pequeño auto”.

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