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“Cachito” Rueda, campeón de Tandil

Por Néstor Dipaola

“Cachito”, el “campeón de Corrientes” al que inmortalizó León Gieco, tiene nombre y apellido: Juan Mario Díaz. Desde hace varios años reside en Merlo, Gran Buenos Aires, y hoy anda por los 75.

Cuando el cantor se enteró de su caso, le compuso el célebre chamamé, cuya primera grabación ya tiene 38 años.
En la historia del boxeo universal, han existido y existen muchos “Cachitos”…

Pero -inocente al fin- no pensé que nuestro gran Cobrita podía ser uno de ellos. Se trata de un excelente muchacho y gran boxeador, que por algo no tiene rivales en la Argentina y posee también un título latino.

No concurro al boxeo actualmente ni lo miro por televisión. Con excepción de “La Cobrita” Rueda, al que lo he seguido últimamente, ayudado por mi consabida pasión por la “tandilidad”.

Matías Rueda, entre otras virtudes, es un tipo creíble. En las últimas entrevistas concedidas al periodismo lugareño, repetía algo así como: “Estás hablando con el nuevo campeón del mundo”. Y “La Cobrita” es una persona que jamás lo diría por fanfarronear. Ni para azuzar al rival. Entonces, uno agarra y le cree.

Es que a él también se lo hicieron creer. Volviendo a la canción de Gieco, si permutamos el nombre de la ciudad y en lugar de Corrientes decimos Tandil, es más o menos el mismo caso. Como tantos otros, claro.

-“Chau, Cachito, chau, vas a ser el campeón. Desde aquí te alentaremos, por la televisión”.

Uf… vaya si lo alentamos a nuestro “Cachito” Rueda… Seguramente se los podrá contar con los dedos de una mano a los tandilenses que no estuvieron pendientes del televisor el sábado por la noche. Artistas de la música y del teatro, por ejemplo, trataron de que sus espectáculos se realizasen en horarios diferentes al de la pelea de Matías.

Y hay más:

-“Cuando el correntino entró:
Vamos Cachito, vamos, debés ser el campeón,
Desde aquí te alentaremos, por la televisión.
El correntino saltarín, mostraba su inocencia.
Y entre las cuerdas se vio, sangrar sus redondas cejas”.

¿No es, acaso, la misma imagen? Por momentos se advertía que era tan superior el mexicano, por lo rápido y contundente, que fuimos unos cuantos los que temimos por la integridad física de nuestro campeón. A muchos nos pasó que cuando perdimos la esperanza del título y nos dimos cuenta de que se trataba de una misión imposible, pensamos, con zozobra: “Uy, por Dios, que no lo mate”.

Pero… es que también lo dice Gieco en la canción. Veamos la letra:

-“Qué me estará pasando, que no lo puedo parar.
Este me está matando… de verdad.
Cómo estará mi madre, ay, ay, cómo estará.
Cómo estará mi pueblo, ay, ay, cómo estará.
Todo Corrientes (Tandil) llora, la derrota de su campeón.
Y ese señor del auto no aparece por Corrientes, porque dice que es suficiente, el dinero que ganó”.

Felizmente y pese a todo, aquel correntino Juan Mario Díaz sobrevivió a aquella frustración de Buenos Aires y hoy la puede contar.

Nuestro querido campeón, también. Pero la reflexión y las preguntas continúan. ¿Nadie, del entorno de Rueda, sabía que el rival era realmente muy superior, más rápido, más contundente, con mayor fogueo? Por algo las apuestas daban cinco a uno. ¿Nadie fue capaz de convencerlo a Matías de que hubiese sido más provechoso esperar ocho meses, o un año más, combatiendo con extranjeros experimentados, si es que no tenía rivales en el país?

“Todo Tandil llora, la derrota de su campeón”. Es cierto, pero demás está decir que te queremos y te bancamos. Y valoramos el enorme esfuerzo, tu garra, tu fe, tu seriedad, tu trabajo. Pero ojo, preferimos a “La Cobrita” y no repetir “Cachitos”…

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