¿Ya tenés una cuenta?
Inicia sesión
¿Aún no te registraste?
Registrate gratis

Carta de lectores

Milagros en mi ciudad
Señor Director:

Me gusta escribir solo si hay milagros.
Nos damos cuenta que a lo largo del tiempo, viviendo nuestras vidas de ciegos, no prestamos atención a una seria de acontecimientos que se desarrollan en nuestra ciudad.
Digamos si se quiere, milagro número uno. Nuestro vetusto intendente se acordó de los barrios periféricos y comenzó una obra primordial para nuestra amada barriada de La Movediza, con un poquitín de atraso si se me permite, pero la obra está en marcha precisamente en la calle Chapeaurouge… en otros tiempos pensaba que era posible dar una mano entre todos a los problemas de la barriada tan digna y tan necesitada de atención, pero en todas las historias argentinas hay un “pero”… dejaron a más de cien familias aisladas con ese asfalto que es una suerte de muralla en un montículo rupestre que algún desprevenido ejecutó o planeó -peor-. En caso de lluvias para salir de allí se necesitaba un milagro, y el milagro tomó forma, llegó a esta ciudad un integrante más, pero lo raro es que esta hermosa criatura vino en paz. Avisó a su madre con solo dos pataditas, como para no incomodarla, de a poco se fue acomodando en el vientre y su madre, con ese sentido extraño y ancestral, le dijo a su marido: preparemos todo que nace Benja…
Quiso la suerte que estos papás vivieran del otro lado de la monumental muralla, quiso la suerte que en dos días anteriores en nuestra ciudad lloviera lo suficiente como para que el Renault 12 no enganchara la 4×4 y ante la desesperación de ese padre lleno de barro y bronca se acercaron dos ángeles y le dijeron: “Vinimos a buscar a otra paciente por acá pero no podemos cruzar, a tu mujer la llevamos igual como sea, no la vamos a dejar”, y allí salió Benja acomodándose en su madre y su madre en la ambulancia de nuestro amado Hospital Santamarina.
Cuentan los que estuvieron que Benjamín López Riva no lloró en ningún momento y llegó a nuestra ciudad atravesando montañas de ineptitud pero lleno de bendiciones para este mundo imperfecto.
PD: Hoy está lloviendo nuevamente, pido por favor quien pueda haga otro milagro.

Héctor Gustavo Vera
DNIU 18.037.873

Nota proporcionada por :

Deja un comentario