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El Ejecutivo defendió el convenio con Usicom y argumentó que evitó sobrecargar al Hospital

El jefe de Gabinete del Municipio Mario Civalleri salió al cruce de las declaraciones del presidente del Bloque de Concejales del FPV Pablo Bossio, quien consideró que la respuesta al pedido de informes por el convenio de Cami Emergencias fue “ambigua”. Defendió la decisión política de sostener a la empresa que hoy gerencia Usicom, ya que el cierre hubiera provocado un colapso en la guardia del Hospital. Además, informó que en 2015 le adelantaron 1,5 millones de pesos correspondientes a todo el año como resultado de la negociación para no incrementar el monto del convenio.
Antes de partir a una nueva reunión de la Red de Mercociudades, sostuvo que fue “muy clara” la respuesta de la Dirección de Asuntos Legales del Municipio y manifestó que el titular del Bloque del PJ-Frente para la Victoria tiene una mirada, una interpretación, sobre el contrato con Usicom.
En principio, explicó que el convenio de locación de servicios fue convalidado por la Ordenanza 13.842 y citó un párrafo de la norma que establece como objetivo del convenio que “el Municipio de Tandil pueda garantizar un aspecto de la política de salud asegurando a los ciudadanos la prestación de servicios de salud en situaciones de urgencia y/o emergencia extra hospitalarias, pre hospitalarias e inter hospitalarias”.
Civalleri remarcó que “una de las particularidades que tiene el contrato de locación de servicios es que se establece, como en este caso, una función de cooperación de las partes para alcanzar el fin que ha determinado en contrato mismo” y agregó que “la Municipalidad no hace un aporte vinculado a una contraprestación. Lo hace para el sostenimiento de un servicio que se venía prestando hasta el momento y que participaba de lo que es el esquema de prestación de salud pública de la ciudad”.
Además, fundamentó que Cami Emergencias “solucionaba una demanda ciudadana y de haber dejado de existir por la no intervención del Municipio, eso hubiera sobrecargado o sobredemandado el Hospital público”.
Por eso, aseveró que “el Municipio contribuye a mantener el funcionamiento de Cami porque de otra manera hubiera tenido, ante la eventual desaparición de ese servicio, absorberlo a través de las prestaciones del Hospital público y no estábamos ni mínimamente en condiciones de hacerlo”.
En ese sentido, resaltó que Cami Emergencias “brindaba un servicio que utilizaba una gran parte de la comunidad de Tandil”, y recordó que el debate de ese momento era que “los propietarios planteaban desprenderse, venderla o cerrarla, porque no la podían mantener”. Por ese motivo, evaluó que la presión hubiese recaído en el servicio de emergencias del Hospital “que ya de por sí está sobre demandado”.

El mismo debate

Civalleri analizó que “lo que plantea el Frente para la Victoria, en palabras de Pablo Bossio, es lo mismo que en el momento del debate: cuál es la contraprestación física, quieren saber cuántos viajes de ambulancias, cuántos servicios de traslados. Ellos pretenden vincular la participación del Estado municipal en este contrato de locación de servicios con la contraprestación física del servicio”.
En contraposición, indicó que el oficialismo “más allá de que hay un historial de los servicios auditados”, contempló “la participación del Municipio para el sostenimiento global del sistema. Esto es lo que diferencia la mirada del Bloque del Frente para la Victoria que precisamente cuando se votó la ordenanza, no acompañó porque son interpretaciones distintas de cuál es la mirada que el resto de los concejales tenía respecto del sostenimiento del sistema”.
Y otra vez rescató la letra de la ordenanza, que “habla de la intervención del Municipio para garantizar un aspecto de la política de salud, que tiene que ver con la prestación del servicio de emergencia que no había ninguna posibilidad de que fuera absorbido por el Hospital público”.

Las prestaciones

Uno de los cuestionamientos que realizó Bossio fue que las ambulancias de Usicom no salen ante emergencias en la vía pública. En este aspecto, Civalleri resaltó que “el Hospital interviene en determinado tipo de prestaciones. Obviamente hay algunas que son derivadas directamente a Cami. Por ejemplo, todos los servicios de externación, cuando se le da el alta a un paciente y requiere un traslado de ambulancia, son absorbidos por Usicom en este momento”.
Agregó que esta situación “formaba parte de las dificultades que planteaba el sistema. El Hospital tiene una capacidad limitada. Obviamente las ambulancias están vinculadas a las emergencias, accidentes y demás; y las externaciones normalmente tenían que esperar bastante tiempo hasta que no hubiera demanda de urgencia para las ambulancias. Cuando había que dar el alta o externar a una persona, tenía que esperar horas para poder ser trasladada. Todo eso está cubierto por el sistema de Cami”.
Más allá de estos casos puntuales, preguntó qué hubiera pasado si Cami Emergencias desaparecía, ya que toda la demanda hubiera recaído en el Hospital y tendrían que haber adquirido más ambulancias, además de pagar los salarios de un chofer, enfermero y médico para las guardias de 24 horas, lo que implicaba un costo “muy superior”.
Entonces, precisó que “la visión que tuvo el Municipio y que fue apoyada por los concejales, salvo el Frente para la Victoria, era que la intervención se justificaba por el sostenimiento del servicio que prestaba Cami en ese momento”.

El anticipo de los pagos

-¿Por qué le adelantaron a Usicom en 2015 el monto de 1,5 millones de pesos correspondiente a las cuotas de todo el año?
-Porque dentro del marco de la negociación, como ese monto tiene ya dos años y pico -la ordenanza es de 2014-, el Municipio negoció la no actualización a cambio del pago anticipado. Es decir, para lograr mantener el valor económico del aporte, lo que hicimos fue anticipar el pago.
-Pablo Bossio dijo que podría llegar al Tribunal de Cuentas si no se aclara esta situación, ¿estiman que el organismo les puede hacer alguna objeción?
-Creemos que no, en absoluto. Tiene derecho a hacer todas las consultas que quiera. Insisto en que la diferencia de Pablo Bossio no arranca ahora, arranca en una diferenciación de una mirada política desde el momento en que se votó. El Frente para la Victoria no acompañó este proyecto, precisamente porque lo interpretaba de otra manera y lo que ahora está haciendo es reeditar la diferencia que planteó en ese momento. La cuestión no ha cambiado y se plantea en los mismos términos.
Nos parece que la ciudadanía de Tandil ve positivamente esta decisión del Municipio porque le ha permitido a una empresa como Cami, ahora Usicom, mantener una cuestión que era histórica. Todos tenemos en algún teléfono fijo una etiqueta con el número de emergencias de Cami. Había una pertenencia como pública de un servicio que era privado, y el objetivo del Municipio fue contribuir para mantenerla.
-El Municipio tiene un coordinador en Usicom Emergencias, ¿tienen novedades de cómo marcha la empresa, si pudo repuntar o sigue siendo deficitaria?
-Nosotros tenemos obviamente una persona allí -formó parte del acuerdo- para auditar el funcionamiento. Los números se han equilibrado. No arroja beneficios el funcionamiento. Precisamente cubre una demanda muy grande, los gastos operativos fijos son muy altos. Por eso decía que el aporte que hace el Municipio no alcanzaría ni para empezar si tuviera que absorber a través del Hospital público un servicio de estas características.
Los números, por lo menos, han tendido a equilibrarse. Hay algunos servicios, como los traslados de larga distancia y demás, que permiten sostener medianamente las prestaciones. Si estuviera limitado solamente a la emergencia local, seguramente seguiría siendo muy difícil. u

El Municipio intervendrá “en ambas direcciones” para que la Clínica atienda por Pami

El jefe de Gabinete Mario Civalleri también evaluó el conflicto de la Clínica Chacabuco con Pami y la advertencia que lanzó el director administrativo Ricardo Saracca sobre la posibilidad de rescindir el contrato con la obra social de los jubilados y pensionados.
En este aspecto, el concejal Pablo Bossio había reparado en que el antecedente de Cami Emergencias podría conducir al Ejecutivo a verse en la obligación de colaborar con el centro de internación privado para que la demanda de Pami no recaiga en el Hospital, es decir, en salvaguarda de un servicio esencial.
“Son cuestiones que tienen envergaduras muy diferentes. Sostener las cápitas de Pami que tiene asignadas la Clínica Chacabuco sería absolutamente imposible de considerar que el Municipio puede hacer una contribución allí. Lo que hacemos sí es mantener la mejor prestación posible para la gente que pueda venir al Hospital”, dijo.
Evaluó que “por el momento la prestación en la Clínica está en observación. Obviamente hemos hablado con las autoridades de Pami. Ellos opinan que la situación amerita una revisión. No hay que olvidarse que hay una nueva conducción de Pami que está revisando toda la historia anterior y está viendo un déficit mensual muy importante, según nos manifestaron, y una deuda para atrás muy importante. Hay que ver cómo se regulariza esta situación donde se mezclan, primero los números de una entidad como Pami que arranca con un saldo negativo muy violento, y por otro lado, cómo recuperar el valor de las prestaciones que es lo que está reclamando la Clínica Chacabuco”.
Por último, ratificó que “nosotros vamos a tratar de interceder de todas las maneras posibles, en ambas direcciones, para que el servicio se mantenga porque eso también generaría una crisis enorme en el Hospital público si las cápitas que atiende la Clínica no se mantuvieran allí. Tenemos la esperanza de que se pueda lograr algún acuerdo favorable”. u

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