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El Municipio recibió 150 mil pesos por el recital del Indio y costeó obras

El gran show y la actuación del ex líder de los Redonditos de Ricota, Carlos Indio Solari, mantuvo a Tandil durante varios días en la agenda de los medios nacionales, atrajo a visitantes de todo el país, dejó mucha basura en las calles y paseos, y centenares de jóvenes varados en la ciudad, a la espera de conseguir medios para regresar a sus hogares. Al balance, también se suma el trabajo que el evento generó en el sector privado -comercial, hotelero, gastronómico, etc.- y en favor de los vecinos de la zona del Hipódromo. Por otro lado, a partir del acuerdo firmado por el Municipio, la productora En Vivo SA le pagó al Estado comunal 150 mil pesos por autorizar el espectáculo y como contrapartida, la comuna tuvo a su cargo las obras de nivelación del suelo en el campo que su usó para el recital.

Ocho días antes del espectáculo, el Municipio, la firma Hipódromo de Tandil SA -concesionaria del predio- y En Vivo SA rubricaron el convenio que fijó en 370 mil pesos el pago total por la utilización del Hipódromo. A partir de esa cifra, a la comuna le correspondieron 151,946 pesos; otros 151,946 a Hipódromo de Tandil SA (la empresa concesionaria) y 66,708 pesos al club Hípico.

Sobre el final del contrato, en la cláusula undécima, el Municipio “se obliga” a aportar una serie de obras para preparar el sector del Hipódromo donde se desarrolló el recital que convocó a unas doscientas mil personas el último sábado.

Entre las tareas que debió realizar la comuna, se enumeró el relleno y nivelación de la zanja pluvial perimetral a la pista de carrera, en una longitud de 700 metros. También tuvo que proveer y colocar estabilizado compacto en un área de 1200 metros cuadrados, con un espesor de 12 centímetros, en el sector donde se montó el escenario.

Por último, el Estado municipal se encargó de retirar el material de la pista de carreras -y afrontará su posterior relleno-, para generar una pasada vehicular que se abrió para llegar hasta el escenario.

 

Las condiciones

 

A partir del contrato, los organizadores del evento dispusieron del sector de tribunas y studs, la pista de carreras y el campo de equitación, desde el 5 de marzo hasta hoy, cuando deberán retirarse del Hipódromo.

En la cláusula tercera del convenio, que fue convalidado por el Concejo Deliberante, se aclaró que el Municipio y la empresa concesionaria quedaban liberados de cualquier responsabilidad en relación a terceros, pero además se prohibió a la productora invocarlos como organizadores del recital.

Por otra parte, En Vivo SA era responsable del cuidado y mantenimiento del predio durante el tiempo de la cesión, y se comprometió a devolverlo en las mismas condiciones de uso y conservación en que lo recibió. En tanto, sólo podía destinar el predio al recital.

Además, si la productora decidía realizar alguna mejora en el lugar, debía pedir autorización al club Hípico y luego quedarían en beneficio de la institución sin reclamo alguno de pago e indemnización por las obras.

 

Las obligaciones de En Vivo SA

 

En el séptimo artículo del acuerdo están detalladas las obligaciones de la productora. En principio, debía cumplir con todos los requisitos municipales, provinciales y nacionales para la realización y habilitación del evento.

En segundo lugar, estaba a cargo de contratar a las empresas responsables de la seguridad de los asistentes y además, tuvo que afrontar el pago de todo tributo o derecho vinculado a la actividad musical, como Sadaic, Aadi-Capif y Argentores.

En el inciso “d”, la firma se comprometió a pagar todos los daños o perjuicios que con su actividad pudieran causar en el circo de carreras, como así también responder ante los accidentes que pudiera sufrir el personal de En Vivo SA, colaboradores, dependientes, participantes, público y toda persona  que ingresara al predio para el recital.

En el punto “f” quedó sentado que la organización debía costear el pago de los servicios, contratos y obligaciones laborales, sociales y previsionales de sus colaboradores, dependientes y personas afectadas al recital, como así también tendría que presentar la documentación cuando fuera requerida.

Por último, la firma representada por Marcos Peuscovich fue obligada a presentar las pólizas de los seguros de responsabilidad civil y de trabajo.

En el décimo artículo, el convenio estableció que quedaba a cargo de la productora la limpieza y recolección de residuos en el interior del Hipódromo durante el tiempo del contrato. Además, le indicó que tendrían que colocar una razonable cantidad de cestos y contenedores de residuos para el día del espectáculo y personal dedicado a la recolección.

También, el contrato dispuso que la productora era la responsable de la seguridad de las instalaciones del predio y de los puntos de ingreso durante todo el período en el cual hicieran uso del circo de carreras.

Por otra parte, los organizadores asumieron el pago de los daños que con motivo del show y su preparación, se pudieran originar y se comprometieron a devolver el Hipódromo libre de ocupantes y cosas, además de en perfecto estado de limpieza y en el tiempo estipulado en el convenio suscripto.

En tanto, en la cláusula octava se estableció que la productora “será la responsable del ingreso y egreso de personas al predio, como así también de garantizar la prohibición de público al Area de Restricción inmediata” de acuerdo al plano firmado por el geólogo Horacio Villalba. Esta condición está vinculada a un estudio de suelo que se realizó para descartar que la presencia de minas de arena en el campo.

En el artículo noveno, quedó acordado que “se obliga a respetar y permitir la actividad hípica que se practica diariamente en el predio” y como ejemplo citaron el vareo y las prácticas de equitación, que se podrían realizar de 6 a 10, entre el 5 y el 10 de marzo y del 14 al 16, pero quedaron suspendidas del 11 al 13 de marzo.

 

Resguardo legal

 

En el artículo quinto del contrato las partes acordaron que la productora “asume la exclusiva responsabilidad y mantendrá indemne” al Municipio y la concesionaria del Hipódromo “por cualquier daño o perjuicio físico, moral y/o económico en que deba incurrir como consecuencia de cualquier reclamo judicial, extrajudicial o administrativo que intenten o realicen sus empleados, dependientes permanente o transitorios, cualquier tercero y/o público en general, ante cualquier daño ocurrido, sufrido, o que se alegue haber sufrido en el predio, antes, durante o después del espectáculo y durante el período que perdure la cesión de uso y goce del mismo”.

Por este motivo, la organización debió contratar un seguro de responsabilidad civil para cubrir las contingencias que pudieran ocurrir en el circo de carreras entre el 5 de marzo hasta hoy, cuando finalice el plazo del contrato que acordaron las partes.

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