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Este brindis pinta bien: el Tandil cervecero

El Eco

Tal vez no sea algo precisamente nuevo -la tendencia a nivel local tiene sus 3 ó 4 años por lo menos-, pero es en este último año que la apertura de una cervecería provoca la inmediata pregunta: ¿otra más?.

Uno más, dos, tres; locales, foráneos, franquicias, cadenas, con mesas, sin mesas, sólo para despacho, o de una y mil maneras… ahí están los nuevos bares, llenos de jóvenes -y no tanto-, consumiendo un producto que ha invadido nuestra ciudad: LA CERVEZA ARTESANAL.

¿Es una moda o es un nuevo hábito de consumo que llegó para quedarse?

“Me cuesta pensar en una moda, con respecto a un producto que tiene por lo menos 600 años. Sí la cantidad de bares de cerveza que abrieron puede que saturen el mercado en algún momento, creo que esto se va a auto regular y quedarán los que hagan bien las cosas y brinden más servicios”, nos responde Emilio Pardo, de TANDILIA, la marca local tal vez más visible por haber sido una de las primeras comercializadas aquí, y que entró al mercado con un gran empuje emprendedor. Ya cuenta con su propio “taproom” llamado también Tandilia, y está presente con gran despliegue en cada evento relacionado con gastronomía tales como el Paseo de los Food Truck, Oktober Fest, Food Truck Festival, etc. Emilio y equipo avanzan con su producción acompañados con excelente marketing.

Por su parte, Eduardo Michelini, dueño junto con su hijo de CERVEZA PARAISO coincide en no definir el fenómeno cerveza como una moda. “Creo que de a poco la decisión de compra de la gente va a ir pasando de la cerveza industrial a la cerveza más elaborada como es la artesanal. Lo que tal vez es una moda son los bares ó cervecerías. Nosotros de un año a otro sumamos 7 bares nuevos, pero restamos 4”.

Si bien no podemos decir que cuenta con pasaporte tandilense, ANTARES fue la primera cervecería que se instaló en Tandil hace unos diez años. Con respecto al crecimiento del mercado, Jorge Goncalvez -su titular- asegura que el mercado local creció en un 50% en los últimos 5 años, pero en la disputa CERVEZA ARTESANAL vs CERVEZA INDUSTRIAL queda mucho por hacer. En Argentina la primera llega a un 3% del mercado total de cervezas, mientras que en el resto del mundo ha llegado a conseguir cuotas del mercado de hasta el 15%.

Desde un lugar más incipiente, Mauricio Martinez, quien lanzó recientemente CERVEZA LUCRE, dice estar sorprendido por la gran demanda. En este caso la producción nació como una fabricación experimental, consumida por su círculo cercano de amigos, pero al ver la veta comercial, lanzó su marca y los cuatro estilos que elabora, en el último Oktober Fest. “No termino de sorprenderme por la aceptación que tiene en el público en general. Veo que hay mucha gente que quiere volcarse a este producto y también mucha gente haciendo su propia cerveza en casa, así arrancamos muchos. Mientras haya quien quiera comprar y haya alguien que la haga, hay un futuro para esta industria”, simplifica acertadamente Mauricio.

La batalla industrial / artesanal parece volcarse a esta última cuando se trata de una búsqueda de calidad por parte del consumidor. Tal como lo explica Emilio Pardo, “la cerveza artesanal argentina vino a ofrecer a los consumidores una alternativa a las malas cervezas industriales, y la verdad es que hay buenas cervezas artesanales y malas cervezas artesanales. Ahí está el reto de esta industria: que cuando un consumidor tome cualquier cerveza artesanal sea de una calidad superior a la industrial : si eso no sucede, el público no nos va a dar una segunda oportunidad. La cerveza artesanal DEBE fabricarse con materias primas de calidad y llegar al consumidor con un producto honesto y noble. Si no seguimos este camino, estaremos condenados por el pasajero éxito que te dan prestado las modas; pero si tomamos el primer camino, nos instalaremos y seremos un producto de calidad que con orgullo representará a nuestra ciudad”.

Y en este punto coincide Eduardo Michelini asegurando que, “si bien desde el inicio PARAISO logró una buena calidad, la fuimos incluso mejorando, y siempre le apostamos a eso. Ahora se ha complicado por el costo de los insumos, pero sabemos que debemos aumentar el esfuerzo para sostener los parámetros altos”.

Existe hoy -o está en proceso de formación-, una Cámara de Cerveceros de Tandil que agrupa a 12 fábricas, las cuales producen unos 40.000 litros de cerveza por mes. Pensando en la población que consume cerveza, y puntualmente la que consume cerveza artesanal, es interesante tratar de definir esta gran masa de gente que está haciendo crecer una nueva identidad etílica en las sierras. “Son los milenials” dice Eduardo Michelini, definiendo que los jóvenes de 25 a 35 años aproximadamente son el 80% de los consumidores del producto. “Y también vemos que las generaciones posteriores, los aún más jóvenes que los milenials, ya traen consigo conocimientos adquiridos sobre estilos de cerveza, de manera que son un gran público a futuro”.

Para Jorge Goncalvez el público que la consume es muy diverso aunque, aunque también define a los más jóvenes con el mayor porcentaje. ”El público mayor se fue incrementando poco a poco en los últimos años, pero ese crecimiento se vio estancado debido a la crisis”. Acompañando al crecimiento del mercado también va aumentando el nivel de conocimiento de los consumidores, lo cual lo convierte en un desafío que redunda nuevamente en la exigencia de calidad de esta industria. Pero, en este punto, Emilio aclara que “un error que no debería repetirse (como el caso del vino y que lo está pagando caro) es que el consumidor piense que para apreciar una cerveza tiene que ser un experto en la materia. Para Tandilia cualquier persona puede disfrutar de la cerveza sin tener ningún conocimiento previo; también está el público conocedor que exige que la cerveza esté en los parámetros de estilo, que no acepta errores de proceso y que conoce precisiones sobre el producto y ellos son los que un poco nos sirven de parámetro para mejorar cada día”.

Un próspero futuro

Este no ha sido un año fácil para los comercios, industrias o emprendedores. Es muy destacable que aún con adversidades coyunturales esta actividad haya sostenido su crecimiento. Para Antares, una empresa con presencia nacional, tal vez más afectada por el contexto de crisis, se espera que el mercado se estabilice, “ya que creemos que ha llegado al punto de equilibrio y por el contexto crítico no esperamos que crezca demasiado en cantidad de litros comercializados”, explica Goncalvez.

Tandilia, por su parte, buscó en un contexto con dificultades las oportunidades de expansión. “Nos pusimos a tono con todos los permisos para tener tránsito Nacional y poder exportar, invertimos en maquinarias, y vemos un 2019 con Tandilia para toda la argentina” aporta Pardo, y agrega: “¿y por qué no exportar a otros países en latas y botellas?”.

Eduardo Michelini aporta que también Paraíso creció entre un 20 y 30 por ciento en producción este año, y espera que la empresa se convierta en una actividad sustentable y sostenible en el tiempo. Aunque no deja de poner sobre la mesa las dificultades del mercado que son principalmente competitivas (por la cantidad de oferta y precio) y relacionadas con la informalidad en los circuitos de pagos.

Una industria incipiente, de rápido crecimiento, que da lugar a la fuerza emprendedora local, genera trabajo, y aporta alegría y placer a quienes provee. En este fin de año en el que no hay muchas razones para celebrar, no podemos hacer menos que brindar con unas ricas pintas.

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  • ElEco

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