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Juan Martín del Potro confesó qué pasos de su rutina había olvidado

Tras el triunfo ante Guido Pella, la Torre de Tandil analizó su presente deportivo y contó las sensaciones de volver a jugar contra el suizo, a quien le ganó la final del US Open 2009

“Más allá de una victoria o una derrota, volver a jugar al tenis es lo mejor que me puede pasar. Soy consciente de lo mal que estuve, de lo que me costó volver. Hace exactamente un año me iba de esta sala de prensa sin saber si iba a poder seguir jugando al tenis y con mucha bronca, con angustia. Hoy estoy hablando de nuevo, después de haber ganado un partido y mi realidad cambió”. Juan Martín del Potro sabe, como nadie, que estuvo en el fondo del mar y logró salir a flote. Hace una temporada, cuando perdió con Vasek Pospisil en el Miami Open, rompió en llanto al darse cuenta que debía entrar nuevamente en un frío quirófano y que su futuro estaba en jaque. Hoy, en el Crandon Park, participa del tercer certamen desde su vuelta, venció con autoridad al mejor posicionado de la Argentina (Guido Pella, 39°) y mañana se medirá con Roger Federer.

“No sé en qué número estoy, pero me siento sacando bien, pegando bien de derecha, lastimando con eso y, obviamente, el revés está a la vista. Por más que a veces pegar con slice estratégicamente me ayude, todavía no estoy haciendo gran daño, no estoy haciendo tiros ganadores, que habitualmente iba casi tan fuerte como mi derecha. Busco y trabajo para que el día de mañana lo pueda conseguir y ser un rival peligroso para todos. La actual no es la forma a la que aspiro estar en el futuro, pero también estoy paciente y sé cuál es mi momento. Pienso cómo estaba hace unas semanas y cómo estoy ahora, y me quedo tranquilo”, comentó el tandilense, que más allá de su inactividad sigue siendo una atracción para el público, en conferencia de prensa. De hecho, ante Pella fue programado en el court central. Además, habló sobre diversos temas, desde las rutinas olvidadas hasta su cruce con Federer.

Sobre su momento más movilizante desde que regresó al circuito. “Pasé muchos nervios antes de Delray Beach. En los partidos previos tuve nervios que no eran habituales en mí, hasta me había olvidado de la rutina previa a los partidos, de calcular el tiempo para comer y para hacer los estiramientos. Y ganar esos partidos después de tanto tiempo fue muy especial y en el vestuario, al ver la gente que estaba conmigo en esos días, fue., no sé cómo explicarlo, pero fueron noches increíbles con gente de mi núcleo familiar, con un kinesiólogo como Diego (Rodríguez) que estuvo trabajando para que yo pudiera jugar al tenis, tomando el mando después de otro kinesiólogo que estuvo trabajando conmigo que era Matías (Apodaca), al cual le estoy muy agradecido, porque le tocó trabajar conmigo en una situación complicada. Siguen siendo mi familia y mis amigos, el Negro Gómez y los chicos del club Argentino, los que más cerca estuvieron y lo puedo disfrutar con ellos también”.

El estado de su muñeca izquierda y qué le falta para pegar naturalmente el revés. “Me falta tiempo, me falta seguir trabajando, me falta tiempo para cerrar los ojos y pegarle normal. Trato de ser positivo, porque tarde o temprano lo voy a lograr. Como logré volver a jugar al tenis, pese a todas las cosas negativas que me pusieron al límite. A pesar de que mi revés está como está, mi slice me ayuda dependiendo el rival. Hoy es lo que hay, es lo que tengo”.

¿Por momentos tiene molestias en la mano? “Sí, no es fácil lidiar con todas esas cosas que aparecen en la cabeza, no es sólo entrar en la cancha y pegarle. Pasé por muchas cosas y cada cirugía que fallaba, entre comillas, y no solucionaba el problema, te llena el cuerpo de incertidumbre y angustias. Ahora tengo un par de horas de tratamiento, es un desgaste mental y físico, y es lo que me toca. Todavía estoy con muchas ganas de jugar al tenis. La gente me transmite una cosa espectacular y son cosas que extrañé. Hoy disfruto de otras cosas que antes no me daba cuenta”.

Más allá de una victoria o una derrota, volver a jugar al tenis es lo mejor que me puede pasar. Hace exactamente un año me iba de esta sala de prensa sin saber si iba a poder seguir jugando al tenis
El uso del drive invertido y el desgaste físico que le provoca. “Por más que lo diga yo, es algo obvio que al no tener un revés ofensivo tenga que hacer un desgaste mucho mayor. Por ahí hay jugadores que están más acostumbrados a invertirse, como David Ferrer, que siempre lo hizo y le sale natural. Lo mío no, fue más por una obligación y por esquivar las molestias del revés. Igual, trato de ser cabeza dura, sigo practicando el revés para que el día de mañana lo tenga como me gustaría. Por ahí va a ser mejor o peor, pero saber que, si me viene para ese lado, le puedo pegar con confianza y sin temor a nada. Es un proceso muy largo, que lleva mucho tiempo. En Delray Beach estaba dos o tres pasos atrás. Hoy estoy jugando un Masters 1000, con los mejores del mundo. Tengo que seguir siendo paciente, no volverme loco ni querer hacer grandes cosas todavía. Si puedo seguir avanzando, jugar tres torneos y terminar sano, puedo planificar un poco más el año y terminar bien”.

El duelo frente a Federer, que precisamente también llega de una lesión, aunque menos severa. “Yo le diría que espere casi dos años, como yo, y que después jugamos (sonríe). Partidos como contra Federer o Berdych, que son de los mejores del mundo, son los que extrañé cuando estuve triste en mi casa y cuando veía todo por televisión. La realidad indica que voy a poder enfrentar al mejor jugador de la historia del tenis, y obviamente me gustaría estar en mejores condiciones para que los partidos vuelvan a ser como los que ya jugamos en el pasado, pero la realidad es otra. Me toca enfrentarlo con lo que tengo. Más allá del resultado, para mí va a ser un momento único, porque lo extrañé muchísimo”.

El análisis del partido, según Guido Pella: “La derecha de Juan Martín estuvo impecable y sacó muy bien. Vengo enfrentando a rivales muy buenos, pero con él sentí que es otra clase de jugador. La bola de él, en general, es muy pesada. Por más que con el revés no le está pegando fuerte, con slice no falla nunca y cuando la toca de derecha le pega increíblemente fuerte. Cuando empieza a mandar es muy difícil salir de ahí. Tiene muchas armas”.

Fuente. Canchallena

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