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La Cuenca Mar y Sierras apuntó el reclamo a Danone

Los tamberos de la Cuenca Mar y Sierras protestaron contra los precios que paga la firma Danone, en la Ruta 226, el Viernes Santo. La movilización fue advertida por un funcionario de la Embajada de Francia que estaba de vacaciones en Tandil y se mostró interesado en los planteos que los productores lecheros realizaron sobre la empresa que representa a su país.
Unos treinta lecheros lograron “internacionalizar” el reclamo por los bajos precios que están cobrando por la leche que producen. Con carteles en francés, difundieron consignas como “Danone Basta! Tu gran rentabilidad es nuestra desaparición”; “¿Danone representa a Francia?”; “Ustedes no quieren dialogar con los productores, ¿por qué?”; “Danone, basta de amenazas y limosnas”.
El objetivo del reclamo fue difundir las fotos en las redes sociales. Por ese motivo, los representantes de la embajada se mostraron preocupados por la imagen que las empresas francesas dejan en la Argentina.
De acuerdo a los datos oficiales, la Cuenca Mar y Sierras genera unos 800 mil litros de lecho por día, de los cuales 500 mil los entregan a Danone para la elaboración de yogures y postres. La empresa francesa está pagando entre 2,60 y 3 pesos el litro, y los tamberos reclaman alcanzar los 4,2 pesos para, al menos, cubrir los costos.

El cierre de
los tambos

El presidente de la Cuenca Mar y Sierras, Santiago Padilla, dialogó con este Diario sobre la protesta contra Danone y la compleja situación que enfrentan los establecimientos de la zona. Explicó que el funcionario de la Embajada de Francia llegó a Tandil “de casualidad” y confirmó que recorrió dos tambos que le venden la leche a la empresa de capitales franceses.
A la hora de repasar los números de los últimos años, el dirigente precisó que en la Cuenca quedan unos 150 tambos. De ese total, unos 70 están en Tandil y son administrados por 50 productores. A ellos hay que sumarle algunos más que producen queso y que están fuera de la usina lechera.
Para tomar dimensión del problema, Padilla recordó que en el año 2000 había unos 500 tambos en la región, en 2006 sumaban unos 246 y hoy no superan los 150 establecimientos. En ciudades como Mar del Plata sólo quedan 5 tambos y en Necochea 3, por lo cual la actividad está en peligro de extinción.
-¿Cómo surgió la protesta que realizaron el Viernes Santo?
-La idea fue armar una protesta para compartir en Twitter y Facebook, buscando difundirlo por las redes sociales. Justo se dio que la teníamos armada y de casualidad, como es Semana Santa, había un funcionario de la Embajada de Francia que vino a pasar estos días en Tandil. Estuvo con dos productores que le comentaron cuál era nuestro problema y le mandamos la protesta.
-¿El funcionario de la embajada recorrió tambos?
-Sí, recorrió dos tambos con dos productores. En realidad, no estaba en una función oficial, estaba pasando el fin de semana.

Manda el
“pataleo”

-¿Cuál es la situación con Danone? ¿Qué porcentaje de la producción de la Cuenca va a esa empresa?
-Hoy debemos producir 800 mil litros de leche por día y van 500 y pico mil litros a Danone. Es el cliente principal de la zona.
-¿Qué les han respondido ante los reclamos por el precio que paga al productor?
-Ellos hasta noviembre más o menos venían pagando más que el resto, y en diciembre nos hicieron una baja importante. De ahí se quedó abajo, y ahora te van dando en función del pataleo. Es algo totalmente subjetivo: ‘Te doy a vos, no le doy al otro’.
-¿Cuál fue el argumento de Danone para bajar el precio del litro de leche?
-El argumento es que el precio de la leche en polvo a nivel internacional bajó y tiene un stock bárbaro de leche en polvo. Lo que pasa es que ellos no venden leche en polvo, venden yogures y postrecitos y todas esas cosas. Son de valor agregado, si uno los ve en las góndolas, son todos de alto valor agregado. La distribuidora de Danone es la misma que La Serenísima, dueña de Danone.
-Además todos esos productos son para el mercado interno…
-Son de muy alto valor agregado y todos para el mercado interno. No exportan.
-Por otro lado han subido en las góndolas de los supermercados desde noviembre.
-Exactamente. Es más, hoy parte de la queja es que ellos festejaron -estaba en la revista Negocios- que tuvieron un año bárbaro en 2015 y por otro lado, nos bajan el precio como si les estuviera yendo mal. Una cosa son los que hacen leche en polvo en Santa Fe, que no tienen otra cosa que exportar, y esta gente vende productos de alto valor agregado.

El cliente
principal

-¿Arreglar con Danone un incremento sería solucionar gran parte del problema de la Cuenca?
-Exactamente. Si suben ellos, sube el resto.
-¿Han tenido contacto con funcionarios nacionales o provinciales que puedan mediar en este conflicto?
-Sí, yo fui a la Mesa Provincial de Lechería en febrero, la primera que se hizo, en el Parque Pereyra Iraola, con los ministros. Y la semana pasada, el viernes 18, estuve en Buenos Aires en el Ministerio. Nos reunimos con el secretario de Lechería de la Nación y el viceministro.
-¿Hubo alguna promesa de una solución rápida?
-Lo que puede hacer el Gobierno es a largo plazo. La realidad es que los que tienen que poner voluntad son la industria y el supermercadismo.
-¿A Danone no le importa que puedan cerrar tambos de esta zona?
-No le importa porque busca la leche en otro lado, para ellos es como comprar peras o manzanas, es un quiosco. Evidentemente no nos dan importancia. Cuando se den cuenta de que no nos tienen, va a ser tarde, ya no vamos a estar.
-Pero van a tener que ir a buscar la leche más lejos…
-Claro. Tienen toda la estructura armada para esta zona, porque los inyectores y toda la carga es en esta zona. Pero si no se abastecen en esta zona, van a tener que ir a buscar a otra y competir con otras empresas porque acá han hecho un monopolio.
-¿Cuánto tiempo le queda a los tambos más chicos?
-La cuestión es que el productor chico, el que es de Tandil, empieza a endeudarse con el alimento balanceado, con la cuenta de la veterinaria, con distintos proveedores o también con el banco. Llega un momento que todo lo que tiene no le alcanza para pagar la deuda. El largo plazo al que puede llegar hoy, a este ritmo, es a julio o agosto porque tiene que definir la siembra de la cosecha gruesa. El endeudamiento es creciente en todo. Ahora se siembra maíz que vale 6 mil pesos por hectárea, que son un montón de litros de leche, y sin eso no pasamos el invierno. Hay que sembrar las pasturas, que la mayoría ha hecho muy poco. u

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