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La Uocra denunció el “vergonzoso” estado en que viven cinco obreros

El secretario general de Uocra Tandil, Daniel Sagrera, alertó ayer sobre el estado en que viven cinco trabajadores formoseños contratados por una firma local, que fueron destinados a una obra en construcción en “vergonzosas” condiciones de habitabilidad.

Se trata de un grupo de obreros oriundo de esa provincia del noreste argentino que fue afectado a una obra de ampliación de la sede de la Universidad Barrial, en Nigro y Darragueira, cuya licitación fue ganada por una firma Merli SA.

Tras una denuncia en la delegación local del Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires al detectar hace un mes que habitaban en otra construcción sin terminar, la modalidad volvió a repetirse.

De acuerdo a lo expresado por el dirigente esta vez fueron hallados en un complejo de departamentos ubicado en Ugalde y Rauch. “Ya habíamos hecho una presentación en Trabajo, ahora nos encontramos con esto nuevamente y en lugar de llevarlos a vivir en condiciones dignas los volvieron a meter en una obra, tirados peor que los animales”, denunció.

En el lugar los trabajadores se encuentran “prácticamente a la intemperie”, ya que carecen de aberturas y calefacción, y además no tienen garantizada la seguridad e higiene. “El estado es lamentable”, dijo.

En esa línea apuntó contra la contratista. “La responsable de los trabajadores es la empresa Merli SA, que en este caso trajo cinco chicos formoseños”, a quienes “viene moviendo de un lugar a otro”.

 

La denuncia

 

En diálogo con El Eco de Tandil el dirigente explicó que se trata de un grupo de trabajadores que presta tareas en la obra de ampliación que se realiza en la Universidad Barrial de Nigro y Darragueira, contratados por la empresa Merli SA. La contratista tomó personal para completar el proyecto, unos cinco de Tandil y otros cinco provenientes de la provincia de Formosa.

En un paréntesis indicó que en su momento presentaron una denuncia ante el Ministerio de Trabajo por la obra en Villa Aguirre por la presencia de empleados sin regularizar y sin los elementos de seguridad correspondientes, pero también por las condiciones en que se encontraban alojados los trabajadores formoseños, que en ese momento fueron destinados a una obra en construcción en el barrio de los graduados de la Unicén, en Segundo Sombra y Circunvalación.

A raíz de ello la cartera laboral realizó la correspondiente inspección y otorgó a la contratista un plazo para designar otro lugar “para que puedan vivir confortablemente”, recordó.

Al retomar la historia que derivó en el alerta señaló que la seccional local recibió una denuncia telefónica anónima. Así, acompañado por otros dirigentes, pudo determinar que los trabajadores formoseños se encontraban alojados en una obra en construcción ubicada en Ugalde y Rauch.

 

Las condiciones

 

Allí “los cinco están viviendo en una cama de dos plazas y en un colchón de una plaza que está en el suelo y duermen vestidos del frío que hace”, graficó Sagrera.

Según especuló, en esa construcción “estaba el mismo encargado de la empresa Merli y los han llevado a vivir ahí” posiblemente para que “hagan alguna cosa o cuiden el lugar”.

Molesto, y con el foco puesto en el estado en que vivían los trabajadores, Sagrera describió que el espacio carece de ventanas, circunstancia que no es menor en relación a la ola de frío polar que prevalece por estos días en esa zona.

Además alertó que la habitación que ocupan “no tiene ningún tipo de seguridad” y que los cables “están tirados en el suelo, tienen un solo foco”.

A ese escenario sumó críticas sobre el pago que perciben por sus trabajos en la obra de Villa Aguirre al señalar que “cobran menos que el convenio” y amplió que “los ayudantes les estaban pagando 350 pesos por diez horas de trabajo”. A esa suma le restó la comida que le cobran, unos 40 pesos, “y sin contar que tienen otra comida más durante el día, además del desayuno y la merienda”.

“De los 350 pesos les queda muy poco y encima les querían hacer pagar el alquiler a ellos”, renegó el titular de la Uocra, que explicó que cuando una empresa contrata personal de otra ciudad tiene que garantizarles “el almuerzo, la cena y un lugar donde puedan vivir confortablemente”.

Para finalizar, Sagrera reclamó “una solución inmediata” y cuestionó que “no puede ser que traigan trabajadores y los tengan hacinados”, a la vez que ratificó que “vamos a seguir como siempre denunciando este tipo de cosas porque es lamentable”.

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