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Los síndicos de la Sapem sacaron a la luz las críticas más crudas entre peronistas

Por María Paula Rodríguez

Por mayoría, el Concejo Deliberante aprobó la integración del directorio de la Sapem (Sociedad Anónima de Participación Estatal Mayoritaria) que presidirá Sergio Lunghi y tendrá a Fernando Rossi y Carlos Mansilla como síndicos titular y suplente, a propuesta de la oposición. Además, lo integrarán, por el Municipio, Juan Manuel Armendano y Mariana Weber como directores titular y suplente y Martín Romano y Juan Martín Pissani como síndicos titular y suplente. Por la Cámara de Transporte, el director será Daniel Albanesse y el suplente Jorge Mario Fernández, el síndico titular Héctor Maffezzoli y el suplente Diego Gullon.

La votación se dio después de un áspero debate que tuvo de un lado al Bloque Justicialista más la concejal del Frente Renovador Beatriz Fernández, quienes se impusieron con el apoyo del PRO y la UCR. En la vereda de enfrente se posicionaron el Frente para la Victoria más el massista Gustavo Ballent, quienes proponían a los abogados Gabriel “Paco” Masson y Sebastián Romay para los cargos de síndicos.

No fue una mañana feliz para el peronismo vernáculo. Tampoco para la política en un sentido más amplio. Es que durante el extenso intercambio, los distintos espacios del peronismo mostraron sus diferencias y lavaron sus trapos sucios en plena sesión, con frases viscerales que tardarán en sanar, si es que una pizca de esperanza en la utopía de la unión aún quedaba rebotando en el aire.

En principio, el tratamiento del directorio de la Sapem ingresó en el orden del día sobre la hora. El desencadenante fue que desde la Secretaría de Legal y Técnica remitieron el último miércoles, un par de horas antes de la reunión de labor parlamentaria, la respuesta a la consulta que había realizado el Legislativo por las eventuales incompatibilidades e inhabilidades para ocupar los cargos en la Sapem de los tres concejales mandato cumplido, máxime cuando Lunghi y Rossi habían participado en el debate y la aprobación de la constitución de la nueva estructura.

Despejadas las dudas sobre los nombramientos, la UCR, el PRO, el Bloque Justicialista y Beatriz Fernández acordaron que Rossi y Mansilla ejerzan el rol de contralor en la Sapem en nombre de la oposición. De ese modo, la ordenanza llegó al recinto y blanqueó una situación latente, esas diferencias irreconciliables que amenazaban con estallar en cualquier momento.

La postura
del FPV

En principio, los concejales del Frente para la Victoria cuestionaron la legitimidad del nombramiento de los síndicos por parte de la oposición. Señalaron que con las dos propuestas empatadas en cuatro votos, se había dejado el desequilibrio en manos del PRO. Entonces, argumentaron que Claudio Ersinger y Pablo Díaz Cisneros son integrantes del Frente Cambiemos y como tal, parte del oficialismo.

Salvadas las dudas jurídicas, Rogelio Iparraguirre admitió que su planteo era “una postura política” y reiteró que el PRO forma parte de la alianza que gobierna Tandil, la Provincia y la Argentina. Incluso, mostraron la foto de El Eco de Tandil del jueves donde aparecieron los legisladores macristas junto al intendente Lunghi en el anuncio de las obras de urbanización en los barrios.

Por otra parte, Iparraguirre sostuvo que el síndico titular Fernando Rossi fue propuesto por un bloque que no fue votado en la elección de 2015, “porque no existía”, en un claro disparo contra la bancada justicialista que preside Pablo Bossio y que se escindió como corolario de lo ocurrido en la Cámara de Diputados.

Sumado a eso, leyó algunos párrafos de una carta de lectores firmada por Rossi, donde se preguntaba si en un contexto de crisis era necesaria la Sapem. En tanto, Iparraguirre concluyó que si entiende que no hace falta la sociedad, “parece que lo ponemos por la fuerza”.

Con esos fundamentos, los legisladores del FPV se ganaron las réplicas tanto del Bloque Justicialista como de la UCR, desde donde les contestaron con vehemencia tanto Juan Pablo Frolik como Marcos Nicolini y Nora Polich.

El cruce
más duro

Pero la opinión de Iparraguirre provocó la inmediata reacción de Pablo Bossio, quien le achacó que “en algunos puntos les sobra creatividad” y argumentó que hasta ayer el desacuerdo en las designaciones era por cuestiones jurídicas y hoy es por razones políticas.

También le marcó que fueron a buscar consensos al PRO, cuando hoy consideran que no es oposición al gobierno de Miguel Lunghi, y ya al borde de la exasperación lanzó: “El síndico tendría que haber sido elegido por Máximo Kirchner. Un papelón”.

El presidente del Bloque Justicialista les pidió a los legisladores del FPV que se sinceraran porque en realidad “no consiguieron los consensos y vienen a embarrar la cancha con estupideces”.

Por otra parte, defendió la idoneidad de Fernando Rossi para ocupar la sindicatura, teniendo en cuenta que había realizado numerosos aportes a la ordenanza para constituir la Sapem y sostuvo que cuestionarlo por una carta de lectores es “una falta de respeto a un compañero”.

Esta vez, la respuesta vino de Darío Méndez, quien analizó si los concejales debían hablar en nombre propio o de los vecinos que los votaron para que los representen. Entonces, acusó a Pablo Bossio de ser “flojo de memoria” y de “defraudar a los tandilenses” que lo acompañaron. Al mismo tiempo, dijo que sentía vergüenza de que haya sido el candidato a intendente de su lista, en 2015.

“Lamento que se haga un festín de nuestras peleas públicas. Pero en política, lo que no se comparte, se disputa”, advirtió Méndez, en el marco de la batalla inicial de una contienda que tenderá a endurecerse a medida en que se acerquen las elecciones legislativas.

En tanto, el capítulo de ayer le puso punto final a esa paz de utilería que permitía cierta convivencia entre los bloques opositores.

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