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Una multitud recibió fervorosamente al atleta que unió Ushuaia y La Quiaca en un desafío solidario

Tal como estaba pactado, ayer a las 16 llegó a Tandil Martín Rodríguez, el atleta que unió Ushuaia con La Quiaca en un desafío solidario que emprendió a beneficio de la ONG Red Solidaria.

Fue recibido por un grupo de atletas y otras personas en la Ruta 226 y Falucho, desde donde corrieron hasta la Plaza Independencia. Allí, lo esperaban decenas de personas que aguardaban con ansias su llegada, además del intendente Miguel Lunghi y sus funcionarios que le entregaron un presente.

El desafío

Martín Rodríguez dio inicio al desafío solidario en Ushuaia el 19 de octubre del año pasado. Desde ese momento, recorrió corriendo todo el país, hasta La Quiaca, llevando solamente un carrito con sus pertenencias y una carpa.
Atravesó diversas y adversas condiciones climáticas pero nunca detuvo su andar.

Al mismo tiempo, Red Solidaria Tandil juntó alimentos para donar a varias instituciones de la ciudad. Por cada kilómetro recorrido por Martín, Red Solidaria dona un alimento a una ONG.

La llegada

A pesar de la gélida tarde, una multitud de personas se congregó en la Ruta 226 y Falucho, y fueron los primeros en recibir a Martín que fue trasladado desde La Quiaca, el punto final del desafío, hasta Tandil, en combi acompañado por integrantes de Red Solidaria Tandil.

Una vez en esta ciudad a la cual arribó alrededor de las 16, fue recibido por atletas que corrieron con él hasta la Plaza Independencia. En el camino se sumó Flor de Murga, que le dio un toque de alegría y color al trayecto.
Mientras tanto, decenas de personas se apostaron en el playón municipal y en la calle Belgrano donde estaba todo preparado para darle la bienvenida.

Aproximadamente a las 16.40 comenzaron a escucharse a lo lejos las sirenas que anunciaban la llegada de Martín y momentos después apareció el protagonista de esta hazaña que fue recibido con un fuerte aplauso por más de 200 personas frente al palacio comunal.

Muchos niños que fueron sus alumnos en diferentes instituciones en las que trabajó como profesor de educación física, como Pajaritos de la Calle, le expresaron su cariño y orgullo.

Sin poder creer aún la manifestación de afecto de tanta gente que lo conocía solamente por la cruzada solidaria que había llevado adelante, Martín Rodríguez subió a un escenario montado por el Municipio en el playón municipal y se dispuso simplemente a recibir la calidez de los tandilenses que festejaron la proeza realizada por este joven de tan solo 25 años.

Un ejemplo
solidario

Subió al escenario con el carrito que fue la única compañía permanente que tuvo durante estos 273 días en los que gastó nueve pares de zapatillas.

En primer lugar, a modo de bienvenida, María Celeste Ekeroth cantó “Aprender a volar”, acompañada por el coro Señas del Alma.

Luego, el intendente Miguel Lunghi felicitó al joven atleta y le hizo entrega de una placa que decía “Gracias por el ejemplo de solidaridad y por tu esfuerzo”.

Lo felicitó por “su coraje, por cumplir el sueño de recorrer prácticamente todo el país pasando por distintos climas, conseguir donaciones para Red Solidaria”.

También le agradeció “porque en esta vida tenemos que tener ejemplos solidarios como en este caso, ser mucho más humanos y ayudarnos entre todos”.

“Mi llegada
es hoy”

Profundamente emocionado, Martín Rodríguez, confió que “tenía mucho miedo de llegar y que no hubiera nadie y ahora veo esta cantidad de gente que hay, es impresionante”.

Recordó que un montañista le enseñó que “la cumbre de la montaña no está arriba, sino que es la base. Hagas lo que hagas tenés que volver, así que mi llegada no era a La Quiaca, mi llegada era hoy”.

“La verdad es que estoy muy contento por todo el cariño que me están brindando, yo sé que el combustible para llegar fue el aliento que ustedes me dieron”, expresó.

Y remarcó que su mensaje es “hacer lo que a uno le gusta y poder dar una mano, en este caso es correr, no necesariamente uno tiene que correr para ayudar a otro, puede hacer lo que sea y sobre todo cumplir los sueños”.
“Tenemos una sola vida y si no cumplimos los sueños ahora cuándo lo vamos a hacer. Tenemos también que entender que los sueños de uno no son los de otro, porque me pasó que no conseguí ese apoyo que hubiese querido, pero porque otro no quiera no significa que yo no voy a poder. Así fue que salí solito con mi carrito, y llegué”, manifestó, y desató un fuerte aplauso de los presentes.

Agradeció a la Municipalidad por organizar su bienvenida, a Silvia Nosei de Red Solidaria Tandil porque “ella hizo realidad esos kilómetros, nos dijeron todos los no posibles, pero acá estamos”.

Le agradeció también a su entrenador Diego Simon, que “ahora se nos va a Europa, es el mejor atleta que tenemos en cuanto a montaña” y a Ana Magnasco y Pablo Pagano que le curaron la rodilla cuando se lastimó corriendo de Mar del Plata a Tandil.

“Yo pensaba venir un domingo, donde no haya trabajo para que puedan venir y así fue”, destacó.

“Cuando yo llegaba a los lugares ya sabían las radios, ya sabía la municipalidad y los atletas, gracias a que Rocío, mi compañera, llamaba a todos lados. Agradezco también a mi familia que me bancó, mi mamá, mis hermanos, mi papá sacó un préstamo porque no conseguía apoyo”, indicó.

Donación
final

Por último, se efectivizó una donación de supermercados Monarca de 2.500 alimentos, con lo cual se estaría alcanzando lo que se proponía el desafío que era un alimento por cada kilómetro recorrido, un total de 5.200.
Finalmente, Martín Rodríguez se tomó fotos con decenas de familias que estaban ansiosas por tener un recuerdo con este joven que llevó adelante una histórica travesía. u

“Estamos felices”,
dijo Silvia Nosei

Silvia Nosei, la presidente de Red Solidaria Tandil, aseguró que con el broche de oro que fue la donación de Monarca llegaron a juntar los alimentos que se habían propuesto.

“Estamos felices, con unas imágenes increíbles de cuando lo vimos a Martín corriendo en el medio del desierto. Son esas cosas que no nos vamos a olvidar en la vida”, remarcó.

Y rememoró que “nosotros llegamos un día antes a La Quiaca y él estaba a 20 kilómetros así que salimos con la traffic a encontrarlo y en el medio de la nada vimos el carrito y la polvareda”.

“Mis hijas corrieron con él hasta La Quiaca y nosotros al lado acompañamos en la traffic”, sostuvo.

Un nuevo desafío:
el Aconcagua

En diálogo con El Eco de Tandil, Martín Rodríguez aseguró que los momentos más difíciles del desafío fueron en la Patagonia en cuanto a lo climático, pero destacó que “estuve muy acompañado, entonces se hizo bastante llevadero, y los 700 kilómetros finales de ripio fueron muy difíciles porque estuve muy solo, ahí se puso complicado, cruzar ríos congelados estuvo bravo”.

“En el norte es un poco cerrada la gente, se hizo más difícil el acompañamiento, pero aun así me daban una mano cuando lo necesitaba. He llegado a lugares con 500 personas, otros que me han acompañado 50 corredores”, afirmó.
Finalmente, adelantó que “la idea es correr el Aconcagua a partir de noviembre, porque estoy bien físicamente. Voy a tratar de meter un cerro por mes como para llenarme de experiencia, después un poco de velocidad y en enero, el 18, ir a hacer un buen tiempo al Aconcagua”.

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