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Para las mujeres del Concejo, el género no es un factor a tener en cuenta en la toma de decisiones

 

Las ocho concejales mujeres, Stella Maris Cena y Corina Alexander, del bloque del Frente Para la Victoria; Araceli De Vanna, Nora Polich, Mercedes Fuentes, Carolina Gutiérrez y Romina Mapelli, del bloque de la UCR; y Beatriz Fernández, del Frente Renovador, compartieron su trayectoria política y cómo viven día a día su rol en el Concejo Deliberante, acompañadas por sus once compañeros.

A través de un cuestionario, El Eco de Tandil les consultó cómo, cuándo y porqué decidieron involucrarse en la política; si sienten que en la actual conformación del Deliberativo el peso de tantas mujeres cambia a la hora de tomar decisiones y cómo se sienten tratadas por sus pares,  hombres como mujeres.

En su mayoría, coincidieron en que el género no es un factor a tener en cuenta en la toma de decisiones, sino que las diferencias se presentan en relación a cada una de las perspectivas políticas de los espacios. La participación de las mujeres, entonces, no ha cambiado en absoluto la toma de decisiones, lanzaron, y no hay condiciones ni prejuicios por ser mujeres.

Respecto al trato que tienen con sus pares, también concordaron en que, tanto en el mismo bloque como en el resto y dentro del recinto en el marco de los debates, es de “mucho respecto”, destacando además la calidad humana de los concejales.

Todas, además, manifestaron su orgullo de representar a la ciudadanía y deliberar cuestiones que hacen a la mejora de la calidad de vida de los tandilenses.

 

Araceli De Vanna (Bloque de la UCR)

Araceli De Vanna, concejal de la Unión Cívica Radical, comenzó aproximadamente en 1996 en política, cuando cursaba el segundo año de la carrera profesorado y la licenciatura en Ciencias de la Educación en la Facultad de Humanas como parte de Franja Morada. Hacía años que dicha agrupación no se presentaba a elecciones en esa facultad y decidieron con un grupo de amigos comenzar a militar en el partido.

“En esa época, nos reuníamos con los más experimentados, nos sugerían lecturas o nos informaban cuestiones de la actualidad”, contó.

Actualmente, sobre la participación femenina del Concejo, consideró que todas las conformaciones “pesan” a la hora de tomar decisiones. Como mujer, evaluó que tal vez modifica algunos puntos de vista. Obviamente, dijo que al ser muchas mujeres “nos hacemos oír y somos un poco insistentes con algunas cuestiones, es decir, que siempre retomamos lo realizado o dialogado días atrás, intentando no dejar ningún tema sin cerrar”.

En relación a cómo se siente tratada por sus pares, contestó que desde el momento en que llegó al bloque sus compañeros la trataron “muy bien”. Obviamente confesó que “con todos compartimos otros espacios, por ejemplo, el partido”. No obstante, reconoció que llegar a un grupo ya conformado, donde uno de sus integrantes con gran recorrido se tomara licencia, creyó que no iba a ser fácil. Sin embargo, muy por el contrario, dijo que se sintió “parte” como si hubiera compartido el trayecto desde el inicio.

“Todos mis correligionarios me orientaron en primer lugar y continúan haciéndolo ante algunas dudas mías. Realmente voy a trabajar con ganas, como lo he realizado siempre, y con mucha alegría de que se me haya presentado esta oportunidad”, se alegró. Con respecto a los pares de otros bloques, dijo que también fue “muy bien recibida desde el primer día”.

 

Beatriz Fernández (Bloque del FR)

 

Beatriz Fernández, concejal del Frente Renovador y la más experimentada en el cargo, recordó que “desde muy chica, ya hablaba mucho con mi padre de política”, a quien describió como un gran lector y conocedor de política nacional e internacional. “Me contaba el porqué del exilio de Perón y su esperado regreso al país”, remembró.

“Recorríamos en nuestras charlas desde Kennedy hasta Fidel, pero demasiado niña para entender la proscripción del peronismo y que, en las elecciones en donde esa fuerza no se presentaba, ganaban los votos en blanco”, admitió.

Si bien su padre “no llegó” a ver el retorno de Perón, a ella la movilizó lo suficiente como para iniciarse a militar en política y fue precisamente en el área laboral como delegada ante el gremio de Empleados de Comercio. “Fueron tiempos difíciles”, se lamentó.

Mencionó al golpe militar de 1976 “el más sangriento de la historia”, preparándose para el retorno de la democracia retomó su militancia y ya en la Universidad contó que conformó agrupaciones de jóvenes, docentes, trabajadores no universitarios, convocados por Luis María Macaya.

Dos años más tarde, habían logrado armar la Renovación Peronista, una militancia “con valores, ideas e ideales, no rentada”, subrayó. Su primer cargo público fue en 1990, luego volvió a la actividad privada y siempre siguió militando. Después de 10 años, volvió a ocupar una banca en el Concejo y “siento que nunca me fui”, dijo.

En otro párrafo, la concejal Fernández dijo no sentir que en la nueva conformación del Concejo el peso de tantas mujeres cambie a la hora de la toma de decisiones.

“Las mujeres somos naturalmente distintas, podemos atender distintas situaciones al mismo tiempo, entiendo que fuimos formadas así, lo que sí es real es que es muy difícil abrirse el camino del respeto y más aún es tener vocación política, y que esa mujer lo asuma. Y ante esta situación nunca falta un cacatúa que sueña con la pinta de Carlos Gardel y empieza a los codazos, en todas partes pasa lo mismo aún hoy”, remarcó la edil.

Por último, aseguró que se siente muy bien tratada por sus pares, tanto en general como en particular. “He sido la única mujer en el Concejo Deliberante cuando no existía la Ley de Cupo, y en ese contexto he presidido bloques políticos, y hasta el mismo Concejo”, destacó.

 

Stella Maris Cena (Bloque del FPV)

Stella Maris “Cacha” Cena, concejal del FPV, contó que ingresó en política gracias al director ejecutivo de la Anses, el tandilense Diego Bossio.

Ella ya venía haciendo tareas comunitarias en su comedor, ubicado en Las Tunitas, convirtiéndose así en una referente barrial muy fuerte. Trabajadora social del Plan Más Vida desde 1995, Cena fundó su comedor en 2001, y seis años más tarde fue reconocida por su trayectoria y por su compromiso comunitario por el intendente Miguel Lunghi.

Su actuación en política comenzaría en 2010 cuando Diego Bossio se acercó hasta su comedor y le planteó “estar en una mesa para trabajar temas políticos con otras mujeres”, dijo. “Acepté porque creí en él. Luego, surgió la candidatura a concejal y acepté por sugerencia de mis compañeras y compañeros de la agrupación Mujeres Sin Techo”, contó la concejal.

Consideró sobre el peso de la participación femenina en el Concejo en la toma de decisiones que “no hace la diferencia y que los hombres se imponen”, y afirmó que el trato con sus pares, en todos los casos, es “con mucho respeto”.

María Carolina Gutiérrez (Bloque de la UCR)

María Carolina Gutiérrez, concejal del radicalismo, expresó que siempre le interesó la política y que piensa que atravesó toda su vida, ya que proviene de una familia en donde la participación política y social en la dirigencia de diversas instituciones les resulta normal.

“Cumplí 21 años en octubre de 1983 y estaba participando en política en el Centro de Estudiantes de la Universidad”, dijo. En aquel entonces, participó activamente en la etapa de normalización de la Unicén y también en el partido de la UCR, del que es afiliada desde que se reabrieron las afiliaciones en la vuelta a la democracia.

Tras haberse ausentado de Tandil por algunos años, contó que su participación en la política desde el partido fue más pasiva. “Fue una época en la que estuve mucho más abocada a mis cuatro hijos, mi trabajo particular y participando en actividades sociales y educativas”, mencionó.

Y así fue como progresivamente fue volviendo a la actividad en el Comité Tandil. Hace algo más de tres años integró la comisión directiva de la UCR local y a partir de la elección de 2013 forma parte del bloque de concejales.

Consideró así que el compromiso en la política es fundamental en la vida al ser “ni más ni menos” que el ocuparse de “la cosa pública”. El fenómeno político dijo que le interesa, le gusta y le preocupa porque es el espacio que da la posibilidad de intervenir para alcanzar una mejor calidad de vida.

En otro plano, aseguró que la toma de decisiones no cambia exclusivamente por una cuestión de género. “Pienso más bien que el hecho de sumar más mujeres a un lugar de trabajo aporta una visión diferente, un complemento necesario a la hora del debate: la impronta propia de lo femenino”, afirmó.

Por último, Gutiérrez dijo sentirse “muy bien tratada” por todos sus pares, ya sean hombres o mujeres. “Me incorporé a un cuerpo y un bloque, en particular, donde hay personas con amplia experiencia política y profesional, y han sido respetuosos y generosos a la hora de compartir este espacio político”, destacó.

 

María Nora Polich (Bloque de la UCR)

María Nora Polich, concejal de la UCR, compartió que, en 1983, transitando sus 14 años, comenzó a elaborar, desde el conocimiento y la vivienda, conceptos como la democracia, la división de poderes, instituciones de la República, entre otros que le abrieron hasta ese entonces “un panorama desconocido”.

Afirmó que “vivir la primera campaña electoral, escuchar los primeros discursos e indagar en la historia, fue un despertar”. En lo personal, dijo que la experiencia le causó “mucha conmoción interna”, oír a su padre en aquellos primeros atisbos de contar su historia personal y su pertenencia ideológica en la UCR.

Unos años después, ya 1987, decidió afiliarse a este partido “con convicción por su historia, sus principios e ideales”, afirmó Polich. Desde ese momento y hasta ahora dijo que cree firmemente que involucrarse en política es una vocación personal que aspira a lograr el bienestar general.

En lo personal, aseguró que cree en la igualdad de oportunidades y de géneros. El involucramiento de las mujeres en política y su participación partidaria -señaló- se ha ido acrecentando a medida que fuimos avanzando en democracia. “Llegamos a una conformación hoy del Concejo donde de los 20 concejales, 8 somos mujeres. Es más, en nuestro propio bloque llegamos al 50 por ciento en igualdad de hombres y mujeres. No puedo afirmar que cambia a la hora de la toma de decisiones, por ahí sí las mujeres ponemos el acento en cuestiones más específicas, lo que se llamaría una mirada femenina de las situaciones, y la mirada masculina es mas focalizada, más técnica”.

Por lo tanto, consideró que “se logra un complemento que hace que las decisiones se tomen desde una visión más abarcativa en general”.

Por último, Polich expresó en lo personal que si bien le tocó asumir el rol de ocupar una banca hasta fin de año, no puede dejar de citar su experiencia como secretaria por 20 años del bloque de la UCR. En ambos roles aseguró que se sintió respetada, no sólo por concejales del radicalismo sino también de la oposición.

 

Romina Mapelli (Bloque de la UCR)

 

Romina Mapelli, concejal de la UCR, recordó que a comienzos de 2002, transitando el segundo año de la Licenciatura en Relaciones Internacionales, empezó a militar en Franja Morada con “la primera intención de aportar en pos del mejoramiento y fortalecimiento de la incipiente carrera que cursaba”.

Admitió que transitó con mucho entusiasmo y expectativas las internas radicales y, posteriormente, la campaña electoral de 2003, que dio como ganador al intendente Miguel Lunghi. Desde entonces, dijo que siente el orgullo de ser parte de ese “gran proceso transformador de la ciudad”. A partir de ese momento comenzó a militar en la UCR y participar de la gestión pública de Lunghi en muchos roles, ocupando hoy su banca como concejal.

En otro párrafo, Mapelli analizó sobre la participación femenina del Concejo, que si bien ha habido un cambio sustancial en la conformación del cuerpo “la paridad de mujeres y hombres en cantidad de integrantes no ha modificado en absoluto todo el proceso de toma de decisiones”.

Y se dijo convencida de que ello se debe a que los diversos temas, el tratamiento de los asuntos y la elaboración de proyectos conjuntos “no se hace desde una mirada genérica, sino desde la visión política propia de cada bloque, donde sí aparecen los matices de cada integrante y una vocación de consenso más allá del sexo de cada interlocutor”.

Por último, respecto al trato con sus pares, aseguró que es “muy bueno” e insistió en que “no hay distinciones ni prejuicios por mi condición de mujer; sí creo que en algunas oportunidades hay cierto destrato por ser tan joven, supongo que se hace desde la consideración que a más años, más experiencia”.

Por último, la concejal radical celebró la suerte que ha tenido de compartir espacio de trabajo con importantes personas. “Gino Pizzorno, quien siempre me enseñó y cuidó la labor del Concejo desde lo técnico, más allá de las diferencias ideológicas que podamos tener; y también he compartido el día a día con Atilio Magnasco, que ha sido alguien que me ayudó mucho en lo político, pero más aún en lo humano, una persona con principios y valores arraigados que repercuten ineludiblemente en la calidad democrática de las instituciones”, destacó.

Mercedes Fuente (Bloque de la UCR)

 

Mercedes Fuente, concejal de la UCR, contó que desde siempre estuvo interesada por la política y que desde chica preguntaba situaciones que le despertaban interés en relación a ello. Reconoció que un punto de inflexión muy fuerte para ella fue en 1969, el Concilio Vaticano II, que marcó para muchos un antes y un después en la visión global de la realidad y la necesaria intervención personal e involucramiento en las cuestiones sociales.

“A partir de allí inicio un proceso interno en el cual comienzo a relacionar a la política como el eje y el ámbito de intervención desde donde se pueden resolver las cuestiones sociales, ya que tiene el mandato, el poder y los recursos para resolver los problemas de la gente”, explicó la edil.

Transcurrido el tiempo, ingresó a grupos juveniles, centros de estudiantes y luego su participación durante el paso por la Universidad dentro de las agrupaciones políticas propias, siempre entendiendo al otro como un sujeto de derecho y acción conjunta, con capacidad de decisión y de aporte personal.

Remarcó su militancia política y su trayectoria en la educación, subrayando que lo hizo siempre sobre profundas bases democráticas. Por eso, contó que eligió la UCR como su opción, desde donde humildemente puede aportar a la transformación de las condiciones sociales que apunten a la dignidad del ser humano.

Respecto a la conformación del Concejo y del bloque radical, resaltó que “hay que tener en cuenta que los puentes de comunicación han variado. El posicionamiento masculino en la interrelación con nosotras es de mutuo respeto y no varía el tenor de la discusión sobre los temas y su forma de plantearlos, pero sí -dijo- la cuestión actitudinal en el planteamiento mismo. La divergencias se sostienen, pero desde otro lugar”, considerando que la cuestión de género no cambia, sólo el proceso que lleva a la toma de las decisiones “es distinto”.

Por último, expresó que se siente “una más en interacción tanto con hombres como con mujeres, pero no sólo en mi ámbito de acción en el Concejo Deliberante sino en la vida. Por lo tanto, ofreciendo respeto, logro desde el otro la misma reacción”.

 

Corina Alexander (Bloque del FPV)

Corina Alexander, concejal del FPV, recordó que cuando estaba en la Universidad participó siempre activamente de los movimientos estudiantiles, en el terciario y la Universidad, pero reconoció que su participación en la política tiene que ver sobre todo con su compañero de vida, a quien conoció y empezaron a militar juntos.

Respecto a la participación femenina en el Concejo Deliberante, consideró que “es indistinto” que haya mujeres a la hora de la toma de decisiones. Aseguró que en el ámbito de la política “hay mucha más participación femenina”, pero consideró que todavía “no estamos en el punto, las mujeres, de algunas igualdades a la hora de la política”.

Y si bien confirmó su orgullo por la Presidenta de la Nación, lanzó que a la hora de elegir candidatos a intendentes, por ejemplo, muchas veces siempre se está “unos pasos atrás la posibilidad de las mujeres”.

“Sí en la legislación, en las concejalías, pero nunca en aquellos roles ejecutivos o en representación ejecutiva. Es muy difícil, de hecho a la Presidenta se le hizo muy dificultoso llevar adelante, como lo está llevado, al país en una función ejecutiva porque no hay en la Argentina -me parece- esa idea de que las mujeres podemos desarrollar lugares ejecutivos”, analizó Alexander.

Remarcó así que “si realmente hubiese igualdad de oportunidades, no estaríamos con la Ley de Cupo en los concejos ni en las cámaras, digamos, las mujeres todavía tenemos que recurrir a ella, esto significa que de cada tres integrantes de una lista, uno tiene que ser el cupo femenino. Y si realmente esto estuviera tan equilibrado, entiendo que no tendríamos que recurrir a la Ley de Cupo, que es vieja en función al avance que han tenido las mujeres”.

Respecto al trato con sus compañeros, aseguró que si bien cada uno, en su bloque y en el resto, tiene sus particularidades, lo que siempre le gustó o rescató del Concejo Deliberante, al menos en sus dos mandatos, es que siempre -a pesar de las visiones políticas distintas- ha sido conformado por “buena gente”.

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