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Prisión para un hombre que agredió y amenazó a su expareja, a la vez que provocó daños en la casa

En una reciente resolución del Juzgado de Garantías 2, a cargo de la doctora Stella Maris Aracil, a pedido de la fiscalía se dictó la prisión preventiva para un hombre que había quedado detenido tras cometer una seguidilla de violentos sucesos contra quien era su pareja.

A más datos, para la jueza quedó acreditado que aproximadamente a las 16.30 del 22 de abril, Daniel Alberto Arabi, en la acera del domicilio de Pasaje 3 casa 43 del barrio Las Tunitas, con la intención de amedrentar a Olga Verónica Uzabiaga, con quien había mantenido una relación sentimental, le manifestó: “vos no me conocés, te voy a prender fuego tu casa, no te regales con tu casa porque te robo todo, yo me las voy a cobrar como sea (sic)”.

Ese mismo día, instantes antes de las 22.30, en la plaza ubicada en Uriburu, entre Colón y Paz, el mismo imputado le aplicó un golpe de puño en el ojo izquierdo a la mujer.

Más golpes

Ya el 11 de julio, otra vez el nombrado en las afueras de la casa de calle Juldain 408, con un hierro agredió a Uzabiaga una vez más, aplicándole golpes con dicho elemento en todo el cuerpo y provocándole lesiones varias. Incluso también al pequeño hijo que estaba en el medio de la agresión.

Antes de retirarse tras la agresión, con un piedrazo también dañó cuatro cristales de la ventana de la casa de la víctima. En esas mismas circunstancias, el violento hombre le expresó a la mujer: “te voy a matar, poca madre basura”.

A los dos días de aquel mes, Arabi volvió a la casa y rompió una ventana y una puerta de la finca a puntapiés.
Ya el 15 de agosto, cerca de la 1.30, volvió a lanzar otra piedra y rompió el vidrio de la ventana de la cocina de la casa de Uzabiaga, a estas alturas desobedeciendo la orden que desde el 15 del mes pasado, tras los incidentes anteriormente citados, la jueza de Familia, Silvia Monserrat había emitido bajo la figura de “violencia familiar”, la cual le impedía acercarse a la mujer.

Lejos de obedecer aquella orden, el acusado repetiría su violento accionar y volvió a lanzar piedras sobre la casa. Uno de los piedrazos rompió una de las ventanas cuyo estallido de los cristales provocaron lesiones en la mujer en uno de sus brazos.

El mismo día, siguiendo con su insostenible furia, le enviaría un mensaje de texto en el que la volvió a amenazar y a maltratar.

El 21 de agosto, ya detenido en la Seccional Primera, volvió a comunicarse vía mensajes de texto y le reiteró las amenazas, entre las cuales emitió anuncios tales como que él iba a terminar preso pero ella muerta.

Los fundamentos de la prisión

Sobre los argumentos de la magistrada para imponer la prisión preventiva al acusado, se indicó que el caso cuenta con indicios que permitían inferir la existencia de peligro procesal de fuga y de entorpecimiento probatorio, rechazando así la excarcelación.

Así, la jueza resolvió convertir en prisión preventiva la detención de Arabi, al considerarlo prima facie autor penalmente responsable de los delitos de “Lesiones leves agravadas por mediar una relación de pareja y por ser cometido de un hombre hacia una mujer mediando la violencia de género –tres hechos-, amenazas, daños, desobediencia a la autoridad y violación de domicilio, todos ellos en concurso real”.

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