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“Uno de nuestros objetivos era que ‘Sin TAPujos’ trascendiera la sala teatral, y lo hemos logrado”

Dieciséis pares de zapatos resuenan sobre el escenario. Se trata de dieciséis mujeres que buscan hacer escuchar sus verdades, sus miedos, sus dolores, sus conquistas y sus pasiones. Se trata de dieciséis mujeres que a través de la danza buscan manifestarse, generar conciencia, visibilizar las problemáticas que atraviesan al género. Luego de un estreno exitoso, “Sin TAPujos”, un show de tap teatral, vuelve mañana a las 20 en el Club del Teatro. El espectáculo es una creación de Angeles Carro, Eugenia Carro y Yanina López. Antes de subir nuevamente a escena, Angeles charló con El Eco de Tandil sobre el debut, el tap en Tandil y cómo recibió el público esta puesta tan particular.

-¿Cómo vivieron el estreno?
-El estreno lo vivimos con mucha emoción, ya que fueron siete meses de intenso trabajo hasta lograr el producto final. Durante todo ese tiempo fuimos modificando la idea en función de las inquietudes, las necesidades y las fortalezas del grupo. Todo, para transmitir un compromiso de lucha y llevar al espectador a reflexionar sobre diversos temas a los cuales nos enfrentamos las mujeres.
-¿Esperaban tal éxito?
-Si bien estábamos convencidas de que la obra estaba hecha muy seriamente, con mucho ensayo y mucho trabajo de producción, entre otras tantas cosas, nos superó a todas creo realizar seis funciones a sala llena y que todavía quede gente con ganas de vernos. Realmente estamos muy agradecidas.
-¿Qué reacción pudieron ver del público?
-La reacción del público fue increíble, al ser un ambiente muy íntimo se puede sentir la energía del público desde el espacio escénico y viceversa… Pasan por todos los estados: risa, llanto, emoción, reflexión… ¡Es maravilloso! Los comentarios que hemos recibido son gratificantes y además saber que la obra dispara debates o charlas en las familias sobre temas tan fuertes nos da una gran satisfacción porque uno de nuestros objetivos justamente era que “Sin TAPujos” trascendiera la sala teatral y lo hemos logrado.
-¿Se engancharon con el TAP? ¿Y con el trasfondo de la obra?
-¡Sí! Mucha gente llegaba sin saber que era esto del tap teatral. Esta fusión que propusimos fue un poco utilizar el tap como una herramienta expresiva, una excusa pintoresca para decir esto que como mujeres nos atraviesa, el trasfondo de la obra fue siempre nuestro motor y el tap una forma de decirlo artísticamente.
-¿Por qué decidieron agregar una función más?
-El ciclo originalmente estaba compuesto por cinco funciones, pero debido a la gran convocatoria y a la respuesta del público surgió la posibilidad de agregar una función más este domingo para la cual también se agotaron las localidades, por lo que “Sin TAPujos” seguramente en breve volverá a escena.
-¿Cómo definirían la experiencia?
-La experiencia fue muy intensa desde todo punto de vista, desde cómo transitamos el proceso, cómo nos involucramos con cada cuadro, con cada idea, hasta cómo reaccionó el público y la respuesta que tuvimos. Estamos felices de poder decir, mediante el arte, que como mujeres queremos ser escuchadas, respetadas, valoradas y, sobre todo, desnaturalizar la violencia y el femicidio en nuestra sociedad.

El tap, a paso firme en Tandil

Angeles es directora del espacio de arte y danza Relevé, un lugar que busca que la gente conozca la danza en todas sus distintas expresiones. Y fue a través, justamente, de esa investigación, que Angeles llegó al tap: Relevé es el primer y único lugar en Tandil en dar clases de esta disciplina.
-¿Por qué decidiste enseñar tap, una danza que a priori parece difícil y que no es tan popular?
-Hace varios años que estoy en Tandil, y cuando abrí Relevé busqué que tuviera un perfil más teatral o más inclusivo de otras técnicas y otras expresiones que no hubiesen en la ciudad. La comedia musical por ejemplo, que fusiona teatro, canto y danza. El tap es algo que está muy ligado a esto y que acá nunca se había hecho. Yo en mi formación profesional, en Buenos Aires, lo había tenido como materia, entonces la idea fue innovar en la ciudad con algo que no hubiese, poner otros lenguajes más novedosos dentro de lo que yo hacía.
-¿Qué repercusión tuvo?
-En principio la reacción fue de sorpresa y de un poco de distancia porque parece muy difícil. No digo que no lo sea pero, como todo, aprendiendo de cero y con paciencia y constancia es algo que se logra. Al tap lo puede bailar cualquier persona. No era algo que se viera demasiado en la tele o que uno lo tuviera incorporado, entonces al principio hubo un poco de resistencia en cuanto a eso. Después, la gente se animó y lo empezó a probar, empezaron a verlo en Relevé y en las muestras de los alumnos. Es realmente mágico el tap, y poder hacer sonido con el propio cuerpo, con los pies, poder hacer percusión y complementar la música y el movimiento del cuerpo es hermoso. Visualmente es algo que a todo el mundo le gusta ver.
-¿Qué tiene de especial el tap?
-Es esa magia de, además de que la persona se está moviendo rítmicamente con la música, está generando su propia música. Eso es mágico, además de que el sonido de la chapa se puede trabajar no solamente en el piso sino la percusión corporal, y eso siempre suma muchísimo. Creo que es una de las danzas más completas. El público, además de ver, escucha. Es una disciplina que invade todos los sentidos.

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