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Vecinos viven en medio de la basura, el barro y los roedores

Vecinos de Formosa y Alvarado viven rodeados por un basural que comenzó a conformarse con pilas de tierra que trasladaron los camiones municipales con el fin de tapar la cava y continuó con desechos de todo tipo que arrojan particulares. Además, las calles se tornan intransitables cuando llueve, por lo cual los frentistas no pueden salir de sus casas y hay una gran cantidad de roedores.

Soledad Segovia aseguró que “siempre la calle se encuentra intransitable, es un problema salir los días de lluvia. Además, es muy transitada a pesar de que no está abierta hace mucho pero se quedan estancados los autos. Una semana que llovió todos los días fue imposible salir del barrio”.

 

Un basural

 

La frentista explicó que en principio los camiones de la Municipalidad comenzaron a arrojar pilas de tierra pero después camionetas y otros vehículos empezaron a arrojar todo tipo de basura.

“La gente no para de tirar mugre y no hay manera de controlarlo. El basural está cada vez más cerca de las casas. Nosotros no pudimos terminar de cerrar nuestro terreno porque como han tirado tanta basura no se puede y alquilar una máquina no es tan accesible”, sostuvo.

En tanto, Segovia manifestó que no han podido exponer el reclamo en el Municipio porque “mi marido y yo trabajamos todo el día, así que no tengo tiempo para presentar una queja pero cuando vemos que viene la pala le pedimos que nos saque un poco la basura, pero lo hace un rato, se va y no vuelve más”.

Por su lado, Cristian Ferrando aseguró que “se han caído muchas personas mayores a causa del barro porque es imposible transitar. Hay muchas viviendas y se está poblando cada vez más. Caen dos gotas y se forma un barrial tremendo, los coches se quedan encajados”.

“Cada vez que tengo que salir a trabajar o a algún lado con mi señora debemos salir con botas porque de otro modo no podemos salir. Entre los vecinos estamos tratando de que los camiones ya no arrojen más basura porque están tirando en la calle ya”, afirmó.

Y lamentó que tanta gente vaya al lugar a tirar sus desechos de todo tipo, ya que “en vez de hacerlo en el basural, tiran acá porque les queda más cerca. Es impresionante la cantidad de ratas y lauchas que hay”.

“Con los vecinos siempre nos ponemos a limpiar porque los perros desparraman todo y los días de lluvia, encima de que estamos lidiando con la basura, lidiamos con el barro también”, cuestionó.

 

Un criadero de ratas

 

El vecino explicó que los camiones “estuvieron extendiendo la cava con pilas de tierra cuyo fin era terraplenar, después venía la pala y tapaba. Pero la cava original ya está tapada y supuestamente iban a hacer una calle a continuación para unir con el otro barrio del otro lado de la cava pero no vinieron más, encima siguen apilando tierra”.

“Hasta Azucena arreglan pero para esta zona nada. Esta calle estaba cerrada, la hemos abierto entre los vecinos para que puedan pasar los coches, y la máquina hace pasadas pero no para nosotros sino para que sigan tirando tierra los camiones”, sostuvo.

En tanto, otros vehículos “lo toman como un basurero, hemos tenido varias discusiones con la gente porque les decimos que no tiren más mugre pero lo hacen igual. Encima hay chicos por todos lados, no hay casi ninguna casa que no tenga chicos y esto es un criadero de ratas impresionante”.

“Los chicos quieren jugar y están constantemente entre la mugre, el barro. Ahora queremos juntar firmas para ver si podemos hacer algo con el tema de la Escuela 36. Todas las madres iban a juntar firmas porque la mayor parte de los chicos de acá van a esa escuela y cuando llueve no pueden concurrir porque no pueden salir por el barro. Es un problema”.

 

En Salta también

 

A tan sólo una cuadra de Formosa y Alvarado, en Salta al 2200, al otro lado de un inmenso montículo de tierra y basura, los vecinos atraviesan condiciones adversas similares.

Es el caso de Laura Fernández quien vive con su marido y su bebé de 6 meses explicó que “el Municipio no presta atención a nuestros reclamos porque esta calle no está registrada. No nos ayuda nadie, ni la asistente social ni nadie, fuimos a hablar con Dieguez y tampoco”.

“Los camiones siguen tirando tierra y nos avisaron que nos van a tapar la casa si no nos vamos porque dicen que no tienen la culpa de que la hayamos hecho acá. En la casa de mi abuela, que está al lado, hasta arriba de la cama se nos subía el agua”, expuso.

En tanto, su esposo,  Germán Betolucci  afirmó que “nos quieren sacar porque quieren hacer un barrio, pero no nos dan la luz tampoco, estamos enganchados con mi cuñada. Allá donde está el Motoclub hicieron cordón cuneta, las cloacas y no hay nada y acá no hicieron nada. Se inunda todo, por eso hice la casa alta yo para que no entre agua”.

“Los ratones son gigantes, ya me agujerearon el contrapiso. Estuvimos como cuatro meses sin luz, no se puede vivir así”, expresó.

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