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Desde Hidráulica evalúan realizar obras en el Dique y el arroyo Blanco para evitar nuevas inundaciones

Tras las inundaciones que afectaron la ciudad el viernes de la semana pasada, la jefa de la Región V de Hidráulica de la Provincia de Buenos Aires, María Susana Laborde, se reunió en Tandil con el jefe de Gabinete Mario Civalleri y funcionarios de Obras Públicas y Vialidad para realizar un diagnóstico de la situación y evaluar alternativas para que estos problemas no vuelvan a suceder.

En diálogo con El Eco de Tandil, María Susana Laborde explicó que hubo un pico de precipitaciones de unos 70 milímetros entre las 9 y las 11 aproximadamente, lo cual generó

“una crecida de los arroyos que forman el Fuerte y el conductor ya desde el Dique estaba ahogado, entonces no permitió que los ramales entraran en el principal”.

“Eso generó que saliera el agua por las bocas de tormenta y provocara anegamiento en las distintas zonas. Fue lo que sucedió en el centro, un desborde del conducto principal de lo que es la traza del Dique del Fuerte, claramente se fue inundando toda la traza del conducto principal”, evaluó.

En cuanto a la zona del arroyo Langueyú, sostuvo que “se desbordó porque son zonas realmente bajas, y si bien se está limpiando, se juntó en esa zona muchísimas ramas que venían arrastrando todo el escurrimiento aguas arriba”.
En cuanto al Ramal H, planteó que “funciona perfecto pero el conducto no pudo desagotar por la misma razón, al no tener posibilidad de entrar al conducto principal del entubamiento, también desbordó”.

Si bien se trató de un “evento extraordinario”, eso no significa que no haya en el futuro situaciones similares. “Hay que tener en claro que estas cosas van a seguir ocurriendo, entonces un poco la reunión con el Municipio fue para ver de qué manera se encaran las modificaciones que hay que hacer, porque hay que hacerlas”, manifestó.

Y añadió que “hay obras para hacer y hay todo un trabajo del Municipio de acompañamiento desde los organismos, defensa civil como bomberos, que tienen que estar preparados para aparecer en estos eventos en los lugares donde no hay otra posibilidad, porque realmente hay lugares bajos urbanizados que frente a cuestiones así van a tener agua”.

“Es un dique para
trabajar seco”

Por otro lado, afirmó que “evidentemente el Dique del Fuerte fue calculado con el vaso sin agua, era un dique para trabajar seco, no con agua”.

No obstante, sostuvo que “hasta el momento nunca se dio un evento que demostrara que se necesita mayor amortiguación. En realidad lo que necesita el Dique es mayor volumen de amortiguación, más volumen para retener el agua que viene de arriba un determinado tiempo y recién después dejar que salga”.

El problema en esta oportunidad fue que “se ahogó el conducto porque lo que salió del Dique fue mucho más de lo que tendría que haber salido”.

En ese contexto, planteó que lo que hay que rever es cuál es el “volumen real” que tiene que tener el Dique. “Si es necesario se generará algún descargador o se hará la limpieza que haya que hacer para darle volumen de amortiguación”.

“El Dique tiene que tener parte del vaso libre para recibir agua, no puede estar lleno. Frente a previsión de crecidas debería vaciarse parte del vaso para darle lugar a que reciba el agua que tiene que recibir”, manifestó.
Por otra parte, la funcionaria provincial se refirió también al dique seco, que hasta el momento no ha funcionado pero consideró que podría ser de utilidad.

Y aclaró que se va a hacer una revisión general de la cuenca del Lago del Fuerte para evitar que hechos como los del viernes vuelvan a ocurrir.

“Toda la obra del Dique del Fuerte tiene que estar apoyada por regulaciones en la cuenca alta, lo que estamos viendo es que necesitamos retener aguas arriba”, indicó.

Y en ese marco, evaluó que “poner en funcionamiento el dique seco, que está aguas arriba, daría mayor capacidad”.

“Lo que es evidente es que no hubo capacidad de drenaje, pero desde la Provincia nosotros no podemos acelerar el escurrimiento sacándolo de Tandil, porque Rauch y Ayacucho especialmente son ciudades que cada vez que hay una crecida han tenido que ir agrandando sus canales de salida”, señaló.

Mas capacidad al Dique

Frente a este panorama, sostuvo que es preciso modelar nuevamente toda la cuenca del Fuerte y una de las obras primordiales sería darle mayor capacidad al Dique.

“Otra obra que estaba en carpeta de la Dirección de Hidráulica es el dique del arroyo Blanco, que si bien en este momento no tuvo problemas, en cualquier momento puede tenerlos porque es un entubamiento que no tiene la obra de regulación hecha, esa obra de regulación hay que hacerla”, manifestó.

Y cuanto al arroyo Seco, sostuvo que “ahí no tenemos la posibilidad de hacer un dique por el tipo de topografía que tiene, pero sí se pueden hacer regulaciones aguas arriba”.

El Langueyú

Con respecto al tema de los drenajes, afirmó que lo que queda como inmediato es terminar con la limpieza del arroyo Langueyú porque “es una zona que tiene mucha conflictividad. Es muy baja y de urbanización muy cercana al arroyo, así que en cuanto a drenaje sería eso y nada más”.

Obras de
regulación

Laborde enfatizó la importancia de hacer “obras de regulación” y en ese sentido destacó que le parece “muy interesante el convencimiento desde el Municipio también de que las obras principales son de regulación, porque en general veníamos con toda una historia de obra de drenaje, sacar el agua, está muy claro que lo que necesitamos son obras de regulación”.

Finalmente, puntualizó que las dos obras que se piensan encarar en breve son la del dique del arroyo Blanco, que “es fundamental ya que ahora casualmente no hubo problemas porque justamente de ese lado de la sierra no fue donde más llovió” y la otra obra es la reformulación del Lago del Fuerte, para “darle mayor capacidad al vaso, es una de las cosas que más inmediatamente hay que tratar”.

“El descargador de fondo trabaja con una compuerta que se cerró hace mucho tiempo y como el lago es patrimonio paisajístico de Tandil no vamos a vaciarlo, pero sí hay que ver cuál es el nivel que tendría que tener para estar preparado frente a una alerta de precipitaciones importante y tener mayor amortiguación”, recalcó.
Evitó dar plazos para la realización de estas obras ya que dependen de partidas presupuestarias pero afirmó que “seguramente se les va a dar prioridad, porque yo creo que ha habido una evidencia de que se está en riesgo muy fácilmente”.

“Están cambiando las condiciones meteorológicas y hay que adaptar rápidamente los sistemas porque de lo contrario la situación puede ser muy compleja para la población”, advirtió.

La urbanización de las sierras

Por otro lado, Susana Laborde advirtió sobre el efecto que está causando la urbanización en zonas de sierras, lo cual “ha modificado la llegada de agua al Lago”.

En ese contexto, explicó que “uno de los temas que hablamos con la Municipalidad es el control que tienen que tener de lo que es la edificación, porque ocurre que mucha gente lo está haciendo en la zona de la sierra, todo eso es impermeabilización, extracción de zona de piedra y vegetación que amortiguaba, árboles que se sacan, todo eso tiene que ser compensado de alguna manera”.

“En cada una de estas edificaciones tienen que ver que no afecte aguas abajo, la afectación que se está haciendo con la urbanización de las sierras es muy importante, porque están en la zonas donde debería estar reteniendo, y genera que el agua cada vez vaya más rápido”, advirtió.

Además, sostuvo que no solo se sigue construyendo sobre las sierras sino que además se siguen abriendo calles en las laderas.

“Hace poquito hicieron un cordón cuneta no me acuerdo en cuál de las avenidas que sube y ese tipo de obras tienen que estar pensadas para ser hechas como en las ciudades serranas, se hacen con escalones, de manera tal que el escurrimiento se vaya reteniendo”, enfatizó.

Y marcó que “la suma de esas calles en las sierras es totalmente diferente a cuando el escurrimiento se producía a través de los matorrales, piedras”.

Y señaló que “hay cosas que hay que rever en cuanto a la planificación urbana, es difícil porque juegan los intereses particulares, pero tengamos en cuenta que el interés general es lo que se tiene que poner como prioridad”.

“Lo que hay que hacer son obras de regulación, el Langueyú se está limpiando, se está trabajando con la cooperativa y se está generando un muy buen trabajo. Esa es la única obra de drenaje que estaríamos avalando por el momento”, finalizó.

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