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El respeto por las tradiciones y el amor por la calidad, el sello distintivo de Cagnoli

La historia de la empresa se remonta a principios del siglo pasado, cuando Pedro Artemio Cagnoli llegó desde Italia y luego de pasar por varios lugares de la provincia de Buenos Aires, se radicó en Tandil.

Don Pedro Cagnoli, que aprendió el oficio de su padre elaborando para los familiares, comprendió que Tandil tenía el clima ideal para la elaboración de salames. Su experiencia y la naturaleza del aire de las sierras crearon la sinergia que dio origen al inconfundible sabor que hoy caracteriza a sus productos.

Las primeras producciones se elaboraban en invierno, se vendían en Tandil y en Buenos Aires, en los principales hoteles y fiambrerías de Retiro. En poco tiempo, se destacaron por la calidad y comenzaron los pedidos de salame tandilero. Más tarde, el abuelo le puso el apellido como marca, sellando su compromiso con la calidad y tres generaciones después continua siendo la base de la empresa: respeto por las tradiciones y amor por la calidad.

Pablo Cagnoli habló de los proyectos de la empresa y dio detalles de esta industria que trasciende las fronteras serranas.

-¿Qué novedades hay en el portfolio de productos y servicios?

-Cagnoli siempre se ha caracterizado por la elaboración de salames y la Denominación de Origen para el Salame de Tandil ha sido un especial reconocimiento para todo el sector chacinero de nuestra ciudad. Contamos con más de 35 variedades de embutidos secos, entre los que se encuentran las spianattas, los salames especiados, longanizas y chorizos caseros, sorpresattas, cantimpalos, entre otros productos clásicos.

Al igual que el DOT, otro producto emblemático de nuestra empresa es la línea Fuet de Tandil Cagnoli, actualmente compuesta por el tradicional y el serrano, ambos Sintacc, que han cambiado la forma de comercializar embutidos secos en la Argentina y han derribado viejos paradigmas de cómo el consumidor selecciona los salames. Estos productos, gracias a su envase, tienen el estacionamiento controlado en origen, haciendo posible entregar siempre la misma experiencia de sabor a los consumidores.

Por otro lado, dado que la empresa se encuentra integrada a la producción de carne porcina, se han realizado especiales desarrollos en salazones (jamones, lomos y bondiolas curadas), fiambres cocido, principalmente Jamón Genuino de Tandil y cortes y embutidos frescos.

-¿En qué invirtió la compañía recientemente?

-Cagnoli es una empresa tradicional, pero muy dinámica, dado que el sector de alimentos cárnicos, al igual que muchas producciones primarias, se ve en el día a día afectado por los movimientos del entorno. No obstante, la empresa ha logrado plasmar su visión, llevando a cada vez más consumidores productos de alta calidad elaborados en Tandil, teniendo un muy fuerte impacto en la economía regional y aumento de la capacidad productiva para todas las líneas de productos e incluso incorporando nuevos procesos en busca de las mejoras de calidad y trazabilidad, como es el caso de la planta de procesamiento de carnes de cerdo, desarrollada en el Parque Industrial.

En los últimos años, para acompañar el crecimiento de la empresa, se han incorporado secaderos de tecnología Italiana para la línea de secos y maquinaria alemana y española para otras líneas de productos.

-¿A qué canal apuntan? ¿Dónde ven un mayor potencial de desarrollo de sus productos?

-El retail y las fiambrerías especialistas son nuestros socios estratégicos. Los productos que elabora el sector, principalmente los salames, son muy sensibles al tratamiento que se les da en el canal comercial. Por esta razón, el desarrollo de un cliente depende de una visión de calidad compartida, que sea respetada desde que el producto sale de Tandil hasta que llega a las manos del consumidor en cualquier lugar del país.

Hemos logrado traducir el conocimiento de los productos y los consumidores en acciones concretas de exhibición y promoción, generando espacios diferenciales para el comercio, para la marca y experiencias únicas para nuestros consumidores. Para este trabajo, es muy útil el aporte de las nuevas tecnologías y las redes sociales, para conocer de primera mano, qué espera el consumidor de cada formato comercial.

-Hoy estamos frente a un consumidor cada vez más informado y exigente, ¿cuál es la propuesta de Cagnoli para satisfacer ese requerimiento?

-En Cagnoli el consumidor está en el centro de la mesa y lo importante no es solo pensar en lo que quiere, sino en superar sus expectativas. Por eso, trabajamos desde sugerir una bebida para maridar un salame o recomendar el uso de un producto en una receta, hasta promover valores como la familia y la amistad.

Que el consumidor final hoy esté interesado en saber cómo se hacen las cosas y en determinar qué perfil de sabor quiere para cada situación, es algo muy especial para nosotros. Desde hace dos años, comenzamos un trabajo en redes sociales, donde recibimos mensajes y sugerencias de consumidores de todo el país. Una muy especial para nosotros fue una consumidora tandilense que llego a Lima (Perú) y se encontró con una exhibición de nuestros productos y nos envió un mensaje muy emotivo del orgullo que sintió como argentina y tandilense. Otras campañas, como la del Día del Inmigrante Italiano, donde recibimos más de diez mil anécdotas e historias maravillosas de familiares de inmigrantes, nos hacen recordar cuantas cosas en común que tenemos con todos ellos.

-¿Cómo es la relación con los clientes? ¿Han incorporado nuevos?

-El abuelo decía que ‘el productor y el comerciante tenían que estar del mismo lado del mostrador’, y eso es lo que tratamos de aplicar. La relación con ellos es excelente, principalmente, porque al ser Cagnoli una empresa construida a lo largo de más de 80 años, cada comercio ha sido la puerta para llegar a un consumidor, en cada rincón del país.

Nuestro norte es hacer a nuestros distribuidores y comercios socios, compartir el conocimiento de cara a dar una mejor propuesta de valor a los consumidores y creemos que esa es la mejor manera de hacer buenos y duraderos negocios.

La modificación del tamaño de un sub pack para optimizar los espacios de almacenamiento, la impulsión de productos diferenciales en el punto de venta, son actividades que solo es posible desarrollar cuando el cliente es un socio estratégico.

-¿Cómo está la situación de consumo en el sector?

-El consumo de los productos no escapa a la realidad del consumo nacional y se ve afectado en algunos casos por el reemplazo por productos sustitutos y en otros, por las disminuciones de cantidades o frecuencia de consumo. Pese a esto, nuestra empresa continua con una muy buena tasa de crecimiento, de más de dos dígitos interanual, desde hace más de 10 años. Creemos que parte de este resultado, es que el consumidor está seleccionando con más cuidado cada propuesta de producto y esto para nosotros representa una oportunidad y un desafío.

A su vez, el consumo de picadas, de las cuales los fiambres son uno de los principales ingredientes, está incorporándose a nuevos consumidores y a nuevos momentos, donde antes existían otro tipo de propuestas. La calidad y diferenciación de los productos que acompañan esos momentos son de suma importancia para el consumidor. Creemos que la clave para adaptarse a estas nuevas demandas será aprender a ‘compartir la mesa’ y entender que la experiencia del consumidor depende de muchos productos y procesos que no controlamos y orientar y ayudar al consumidor será lo que marcará la diferencia.

-¿Cómo ha sido este año para la industria?

-Aunque logramos los objetivos de crecimiento, en general el año ha sido muy difícil. El cambio en el funcionamiento del país hace que las empresas tengamos que replantearnos cómo hacemos las cosas. Para una empresa como la nuestra, con casi un siglo en el mercado, esto no es algo novedoso, de alguna manera hemos pasado en distintos momentos de nuestra historia por momentos difíciles y eso nos ha dejado un conocimiento sobre cuáles son los factores críticos en estas situaciones. El primero es la calidad del producto.

Las nuevas tecnologías nos permiten estar muy cerca de los consumidores y algo común que nos manifiestan en cada mensaje es el valor que le dan a la calidad de nuestros productos, y creemos que esto es el reflejo de continuar haciendo el mismo producto siempre y de haber trabajo con tanta energía en la integración de la producción en la región.

El segundo factor es el equipo de trabajo. No podríamos continuar creciendo en un ambiente tan especial como el actual, sino contáramos con la calidad de colabores que tenemos. Es un orgullo para nosotros que este año parte de nuestro equipo haya viajado a Europa a capacitarse en técnicas producción de alimentos, esto nos mantiene a la vanguardia de lo que pasa en el mundo en el sector de chacinados y nos permite pensar en cómo competir en el mercado internacional.

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