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Entusiasmados, comerciantes de Quintana destacaron el potencial del proyecto para atraer a más visitantes

La presentación formal del plan de obras e intervenciones públicas para la puesta en valor del centro comercial abierto de calle Quintana, que se celebró este martes en la sociedad de fomento Unión y Progreso, reavivó las expectativas de los comerciantes, y también de vecinos, frente al impacto que tendrá para Villa Italia.

Lo cierto es que esta semana se dio un paso fundamental al presentar los detalles de la propuesta, que comenzó a gestarse en 2015 en el marco de un convenio entre la Cámara Empresaria y la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) para el asesoramiento técnico en el rubro.

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Frente a un grupo de responsables de negocios de la zona, funcionarios de la Secretaría de Planeamiento y Obras Públicas abordaron los principales aspectos de la intervención que se desarrollará sobre Quintana, entre Pasteur y Dinamarca.

Las reformas implicarán el acondicionamiento de las veredas, sendas peatonales, colocación de cestos papeleros y luminaria acorde, la creación de áreas de descanso, entre otras acciones.

Con la idea en marcha, El Eco de Tandil recogió la opinión de un grupo de comerciantes, que expresó su conformidad y entusiasmo frente a la transformación planteada, en sintonía con lo que sostiene la mayoría, pese a algunas resistencias.

Un proyecto
“positivo”

La propietaria del local ubicado en la esquina de Quintana y Ameghino, Eugenia Rendich, celebró la iniciativa, que “modernizará” la zona y que atraerá a vecinos de distintos puntos de la ciudad al centro comercial de Villa Italia. En definitiva, consideró que tendrá un impacto “positivo” en la barriada.

Compartió la conformidad de los comerciantes que estuvieron presentes en la reunión del martes y la preocupación en torno a la posibilidad que se barajó previamente de incorporar estacionamiento medido.

Sin embargo “la propuesta es muy buena”, y agregó que habrá espacios para el descanso y que se podrá estacionar a lo largo de las cuadras, salvo en algunos sectores específicos.

Rendich valoró otros aspectos del proyecto como la ampliación de las veredas y la remoción de la cartelería y mejoras del cableado, que permitirá “amplificar” la visual.

Sobre el costo que deberá afrontar el propietario de los inmuebles ubicados en las cuadras, dijo que será para reemplazar la vereda, a la vez que evitó referirse a plazos.

“De toda la ciudad”

Sandra Vezzosi, del cotillón de Quintana al 600, expresó su satisfacción por la presentación que se concretó este martes, que coronó un proceso que se inició en 2015 cuando se acercó la primera idea a comerciantes.
Indicó que inicialmente la intervención abarcaba desde Del Valle hasta las vías, pero valoró que finalmente se realice en las dos cuadras elegidas. “Es un comienzo”, dijo, aunque compartió las expectativas frente a una eventual ampliación.

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“Hace un tiempo que estamos viendo que no solamente la gente del barrio visita el centro comercial de Villa Italia sino de toda la ciudad, que busca precios, otro tipo de atención y eso encuentran”, reflexionó. Por eso consideró que la obra implicará un nuevo impulso y potenciará el perfil comercial de la zona, que ofrece una variada oferta de negocios.

La titular del cotillón destacó que el proyecto no solo tendrá un impacto desde lo estético sino que “ordenará” otros aspectos de circulación y de visual de la arteria.

Luego contó que la resistencia de algunos comerciantes, tal cual quedó evidenciado el día de la reunión, apunta a la imposibilidad que se presenta de “estacionar en la puerta y bajarse a comparar, pero eso ya no existe en ningún lado”.

Admitió la resistencia que genera ese criterio frente a lo que presenta el nuevo esquema, aunque defendió el cambio que traerá aparejado. “Necesitamos que la gente camine y recorra porque el que pasa en un auto no baja a comprar”, enfatizó Vezzosi.

Por último minimizó el desembolso que los frentistas deberán realizar para reemplazar las veredas, y compartió una mirada optimista al señalar que igualmente “necesitan un cambio, con lo cual nos viene bien”.

Potenciar el
comercio

La empleada de una óptica ubicada en Quintana al 500, Alejandra Suárez, se pronunció en la misma línea y contó su experiencia con el centro comercial a cielo abierto de 9 de Julio mientras se desempeñaba en otro negocio del rubro.

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“Viví todo el proceso y el cambio en el microcentro, me gustó mucho cómo quedó y me gustaría que se pueda hacer lo mismo acá”, describió, y valoró el impacto en cuanto a sus resultados en relación al movimiento peatonal.

Si bien indicó que la intervención en las dos primeras cuadras en Villa Italia no implicaría un corte en la circulación vehicular, destacó las mejoras a realizar y el embellecimiento de la zona.

A su vez Suárez sostuvo que potenciará el sector ya que “hay mucha gente que recién está conociendo el centro comercial de Quintana”, y esto “hará que más vecinos se acerquen”.

Adaptarse
al cambio

Finalmente, el titular de un polirrubro ubicado en Quintana al 400, a pocos metros de donde se iniciaría el proyecto, Walter Alexander, definió que la propuesta de intervención será positiva “para todos” y “ayudará a crecer mucho más a todo el barrio”, y estimó que atraerá a turistas y a vecinos del resto de la ciudad.

Reconoció los inconvenientes que traerá aparejados el proceso de reforma, pero valoró que será “para un bien común” una vez que se complete la obra, cuyo tiempo de ejecución está previsto en 75 días corridos.

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El responsable del comercio que lleva casi cinco décadas de actividad en la barriada, contó que existen algunos vecinos que plantearon su disconformidad con la idea, que comenzó a gestarse en 2015, pero resaltó que “la mayoría” se inclina más por lo positivo y en el crecimiento.

Se centró en la resistencia en torno a las restricciones para el estacionamiento en las dos cuadras y dijo que las calles perpendiculares pueden ser una opción para esto. “La gente quizás está acostumbrada a parar en la puerta del negocio y con esta reforma tendrá que caminar 20 o 30 metros”, expresó.

Gracias a su contacto con los vecinos de la barriada, Alexander contó que “algunos” no están conformes con la idea, aunque consideró que deberán “adaptarse” a la propuesta, tal como lo hicieron al crecimiento que evidenció la zona.

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