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La cooperadora de la Escuela 1 reclama respuestas por una obra mal hecha con el Fondo Educativo

Las obras mal hechas ocasionaron diversos inconvenientes en el establecimiento, como deterioro de los baños, con puertas rotas y filtraciones.

El Eco

Desde la asociación cooperadora de la Escuela Primaria 1, situada en Belgrano al 500, expresaron su reclamo por los trabajos que se realizaron en la institución, que se pagaron con recursos del Fondo de Financiamiento Educativo. Es que la obra fue mal ejecutada y por tal motivo se deterioró el histórico edificio, además de que se quedan sin agua a media mañana todos los días.

La presidenta de la cooperadora, Guadalupe Garriz, explicó que la licitación se realizó en 2016 y recién se terminó a principio de este año, con lo cual tuvo una demora muy importante respecto a los plazos estipulados en un comienzo, más precisamente un año y medio más de lo que indicaba el contrato.

“Tuvimos muchas dificultades en toda la realización porque nosotros, como miembros de cooperadora, íbamos viendo los avances de la obra, así que en determinado momento pedimos el pliego para ir chequeando como miembros de la comunidad, cómo se iba llevando a cabo y lo decidimos hacer porque años atrás hubo una licitación de una parte de refacción de la cocina de la escuela que quedó desastrosa”, indicó en diálogo con El Eco de Tandil.

Lamentó que a pesar de que fueron detectando diversas impericias mientras se ejecutaba la obra, y lo manifestaron a las autoridades que estaban a cargo de controlarla, nada hicieron para evitar que los trabajos quedaran mal.

Para la obra el Gobierno comunal destinó más de 632 mil pesos, provenientes del Fondo de Financiamiento Educativo.

De acuerdo a lo que manifestaron desde la cooperadora en una carta que será remitida al Concejo Deliberante, se trata de una refacción de baños que terminó causando daños al edificio histórico y por la cual, a media mañana la escuela se queda sin agua. Cuestionaron que los pagos se seguían efectuando, a pesar de los continuos señalamientos de que la obra iba por mal camino.

Errores

La licitación se hizo efectiva entre el Municipio y la empresa Idinet Consulting Group, liderada por el empresario Gustavo Dacovich, presidente de Apymet. En tanto, la supervisión estuvo a cargo del arquitecto José Alustiza, inspector de la Dirección Provincial de Infraestructura Escolar.

Según se detalla en la nota de reclamo, “entre otros cúmulos de errores, inconsistencias y procedimientos negligentes, el contratista reemplazó el caño original de ingreso de agua desde la red hacia el establecimiento por una manguera cuyo diámetro es propio de una instalación domiciliaria y por lo tanto, menor al requerido”.

“Esto produce una constante falta de agua en el uso diario, imposibilitando las tareas de desinfección y limpieza cotidiana, y el uso adecuado de baños: descarga de inodoros, lavado de manos, etc. En síntesis, la escuela, diariamente, queda sin suministro de agua a media mañana”, aclararon en la nota.

Explicaron que a lo largo de todo el proceso que duró la realización de la obra, la cooperadora hizo una serie de observaciones en que se señalaba que, de no corregirse, la obra implicaría severas fallas. A pesar de esto, los pagos se siguieron realizando.

La primera irregularidad tuvo que ver con el plazo pactado en el pliego de licitación, que era de 65 días a partir de agosto de 2016. La obra concluyó, sin embargo, días antes del inicio de este ciclo lectivo.

Diversas
fallas

En cuanto a los trabajos realizados, puntualizaron que se colocaron mal las bachas de los baños, al igual que las mesadas, pegadas con un material no resistente, por lo que rápidamente se despegaron y descalzaron. Lo que se hizo inmediatamente fue colocar mobiliario de un aula para sostenerlo a modo de puntal, de forma que no dañara eventualmente a ningún niño que fuera a hacer uso de la bacha. Dada la gravedad de lo descripto y de solicitar la clausura de las instalaciones, se realizaron columnas de material para sostener las mesadas, con una “desprolijidad llamativa”.

En tanto, los flexibles (tanto de bachas como de inodoros) eran “de mala calidad y estaban indebidamente sellados, por lo que generaban pérdidas de flujo de agua constantemente. Cuando esto sucedía en los baños de planta alta, filtraba al cielorraso de los baños de planta baja. Por este motivo, las auxiliares, en vez de baldear el piso, se limitaban a pasar un trapo escurrido para evitar peores filtraciones”.

Respecto de los pisos, se colocaron cerámicos y no de granito, tal como está estipulado en el pliego. Esta modificación en los materiales “se habría producido porque la obra hipotéticamente fue más costosa de lo previsto a causa de que hubo que arreglar algunas filtraciones en paredes. Desde Inspección se refirió oralmente que colocaron cerámicos comunes, entonces, para compensar el gasto extra debido a tales reparaciones. Este argumento no solo resulta inconsistente y desproporcionado, sino que además racionaliza una alteración edilicia (estética y funcional) de un edificio histórico. Actualmente, las manchas de humedad reparadas han reaparecido como si nunca se hubiese trabajado en ellas”.

En contra de
la distinción

Recientemente la institución fue seleccionada a nivel nacional para formar parte del Día Nacional de los Monumentos Históricos, siendo la única escuela del país que, por su edificio e historia, pudo recibir esta distinción. Con este motivo abrió sus puertas a la comunidad durante mayo. “El descuido edilicio operado por esta obra se dirige en sentido diametralmente contrario al honor que implica este reconocimiento”, manifestaron.

Por otra parte, los cerámicos se pegaron sobre los muros azulejados, con “procedimiento erróneo, fácilmente reconocible, ya que al golpear sobre ellos suena a hueco. De más está decir que pegar cerámicos sobre azulejos es una maniobra improcedente debido a la nula porosidad que presentan los mismos (superficie vitrificada). En la actualidad, varios, naturalmente, se han despegado, desprendido y caído al piso”.

Actualmente, además de haber boxes clausurados, hay puertas faltantes de estos recintos. Hubo que retirarlas debido a que sus marcos se han desprendido “a causa de su deficiente y precaria instalación”.

Más problemas

También detectaron pérdidas y fallas en la descarga de los inodoros debido al sistema de descarga y su calidad: mochilas embutidas a la pared “de histórica y conocida ineficiencia”.

“Se sugirió un sistema de descarga directa, con válvula y tecla de descarga, como el de las instituciones públicas o privadas por las que transita un alto número de usuarios, a lo que se hizo caso omiso. Esto hace que los inodoros estén sucios y malolientes, por lo que terminan por no utilizarse, además de redundar en un foco infeccioso y una experiencia desagradable e inmerecida para los niños”, manifestaron.

La grifería permaneció permanentemente desajustada, generando pérdidas de agua.

La cooperadora de la Escuela 1 reclama respuestas de los responsables de la obra.

El agua

El problema más grave, el de la falta de agua a media mañana, se debe a que el caño original de ingreso de agua desde la red hacia el establecimiento fue reemplazado por una manguera de media pulgada. Ello no es lo especificado en el pliego de bases y condiciones, donde figura que se instalaría un caño de polipropileno termofusionado. El diámetro del caño que se colocó es propio de una instalación domiciliaria, y por lo tanto, menor al requerido.

“Esto genera un gravísimo problema que al día de la fecha continúa sin resolverse, y produce una constante falta de agua en el uso diario, imposibilitando las tareas de desinfección y limpieza cotidiana, y el uso adecuado de baños: descarga de inodoros, lavado de manos, etc. En síntesis, la escuela, diariamente, queda sin suministro de agua a media mañana”, agregaron.

Cabe señalar que, entre otras cosas, la refacción implicaba la construcción de un baño para discapacitados en la planta alta, al cual no podría acceder una persona que requiera silla de ruedas para trasladarse por contar solo con una amplia escalera de acceso a la planta superior.

En resumen, desde la cooperadora aseguraron que actualmente, luego de haber invertido más de 632 mil pesos (costo de hace dos años) pueden observarse instalaciones en estado “calamitoso”.

“La inútil y culpabilizante actitud de atribuir ese estado de situación a la conducta de los niños para con las instalaciones (como se ha escuchado en boca de algunos actores involucrados en este escándalo) es no solo anti ética e irrespetuosa de la infancia como categoría general, sino insultante de la inteligencia de la comunidad educativa y de cualquier perito mínimamente instruido que, con un abrir y cerrar de ojos, confirmaría sin dudar lo aquí expuesto”, denunciaron.

Finalmente, exigieron que se arbitren las medidas necesarias de modo “urgente”, teniendo en cuenta que en el establecimiento han quedado “desperfectos que atentan contra el normal funcionamiento y la seguridad de la comunidad escolar”.

Nota proporcionada por :

  • ElEcodeTandil

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