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Un equipo de Unicef visitó el proyecto que repara bicicletas con un perfil social y celebró la iniciativa

Un equipo de comunicación de Unicef (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia) visitó este viernes la ciudad y mantuvo un contacto con el responsable del proyecto de la bicicletería que se creó con fines socioeducativos y comunitarios, para conocer detalles y tomar la experiencia con el propósito de replicarla en otros lugares.

La iniciativa que llevó adelante Sergio Núñez fue tomada como ejemplo de una medida alternativa frente a un episodio concreto. Lo cierto es que este vecino de Sáenz Peña al 1100 logró superar un hecho de violencia contra su hijo de 16 años y lo reconvirtió en una propuesta.

Así, tras varios meses de trabajo, consiguió un espacio, bicicletas donadas, un bicicletero que brinda las capacitaciones y herramientas e insumos e inició un taller con chicos de 13 a 17 años que no estudian ni trabajan.

 

Una alternativa a valorar

Una de las integrantes del equipo de comunicación de Unicef, Sabrina Prieto, contó a El Eco Multimedios que el objetivo de la presencia en la ciudad fue conocer la historia de Sergio Núñez “para entender cómo se le ocurrió esta idea”, que nació a partir de un “problema personal” que lo convirtió en una acción concreta.

Así, el desafío radica en ver el modo en que “alguien de la sociedad civil encontró una alternativa” frente a la adversidad. En ese caso, “Sergio se sintió responsable e hizo algo por los chicos que veía en una situación tan vulnerable y por eso armó esta bicicletería”, resaltó.

Valoró la iniciativa y la postura adoptada y planteó que, en el medio del debate sobre la baja en la edad de imputabilidad de los menores, el ejemplo del tandilense se presenta como acción que resignifica esa mirada.

En esa línea Prieto señaló que, independientemente del crecimiento o no del delito, es “muy baja” la proporción de hechos que vinculan a menores de edad, lo que obliga a pensar que “es un porcentaje chico de la sociedad con el que se puede trabajar”.

Esa visión “claramente la hemos comprobado con la historia de Sergio, que montó una bicicletería y hoy tiene un promedio de 15 chicos que trabajan acá y están escolarizados”.

En definitiva, ponderó que la propuesta también alude a una reivindicación de los derechos de los jóvenes y que tendrá un impacto en la vida de quienes participen de ella.

 

“Por el camino correcto”

Por su parte, el protagonista de la historia, Sergio Núñez, reconoció su sorpresa por la visita del equipo de Unicef que recibió este viernes en su vivienda de Villa Italia y confesó que el proyecto comenzó con un perfil “muy bajo” y con el objetivo de hacer “un aporte” a la sociedad.

Por eso, recibir a representantes del programa pero también de funcionarios del Gobierno nacional, entre otras personas que manifestaron su apoyo, “es saber que vamos por el camino correcto” y que “las cosas se están haciendo bien”.

Al abordar el tema de la baja en la edad de imputabilidad el vecino compartió su opinión al sugerir que antes de avanzar en ese sentido se agoten todas las opciones y se busque, por ejemplo, el modo de enseñar un oficio.

“Ningún chico nace delincuente, patotero ni nada de eso. Es una criatura que no recibió los principios y valores necesarios. Y lo que nosotros tenemos que hacer es poner principios y valores, enseñarles un oficio para que no caigan a una cárcel”, consideró.

Y agregó que disminuir la edad de punibilidad derivará “únicamente en llenar las cárceles” y “no solucionará el problema”.

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