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Una multitud volvió a salir a las calles bajo el grito de “Ni una menos” y responsabilizó al Estado

Una vez más y al igual que en el resto del país, en Tandil cientos de personas salieron a las calles bajo el grito de “Ni una menos” y apuntaron al Estado como responsable por la cantidad alarmante de femicidios, que no cesan.
Alrededor de las 16, referentes de distintas agrupaciones sociales y políticas, y personas de distintas edades se fueron congregando poco a poco en la Glorieta de la Plaza Independencia.

Poco después de las 17, alrededor de mil personas se encolumnaron detrás del lema “Ni una menos” y dieron inicio a la movilización cruzando la plaza y avanzaron por Yrigoyen hacia España, para luego regresar por Rodríguez a la Glorieta.

La multitud hizo oír su grito de “Ni una menos. Vivas nos queremos” y marchó con banderas, pañuelos y en algunos casos vestimenta color violeta, símbolo de la lucha contra la violencia de género.

“No queremos flores, queremos derechos”, expresaba uno de los carteles que sostenían las manifestantes. “La violencia institucional mata, la machista también”, “Por una vida libre de violencia”, “Somos el grito de las que no tienen voz”, versaban otras de las pancartas.

“Mi ropa no justifica tu acoso”, “De camino a casa quiero ser libre, no valiente”, “Tu silencio es cómplice, únete a la lucha”, “Aborto legal para no morir”, pregonaban otros carteles.

El director de Salud Mental Luciano Grasso, su par de Política de Género y Diversidad Sexual Andrea Rossetti, la directora de Integración y Extensión Comunitaria del Municipio Luján Brito y la vicepresidenta del Sistema Integrado de Salud Pública Sandra Fraifer participaron de la marcha, así como también algunos concejales.

El recorrido culminó en la Glorieta de la Plaza Independencia, donde se hizo lectura de un comunicado y cerró el encuentro la cantante Belén Majorel, que interpretó temas vinculados a la problemática en un emotivo momento.

“El Estado es
responsable”

En el comunicado, las organizaciones expresaron que “volvemos a las calles para decirle al Estado que es responsable. Las mujeres queremos justicia y una vida plena. Porque en lo que va del año muere una mujer, travesti o trans cada 18 horas”.

En ese sentido, consideraron al Estado como responsable de no generar políticas públicas que garanticen los derechos de las mujeres.

“Porque a dos años del primer ‘Ni una menos’ seguimos sin estadísticas oficiales sobre femicidios que permitan el diseño de políticas públicas efectivas. En Tandil, seguimos esperando datos sobre violencia de género”, manifestaron.

Y criticaron que “cada vez que una mujer desaparece es la organización popular la que se ocupa de su búsqueda ya que la Policía y el Poder Judicial no activan todos los mecanismos necesarios”.

Cuestionaron además que en Tandil, existe una única Defensoría Civil que atendió al menos 600 causas de violencia familiar en los primeros seis meses de 2016, por lo cual le exigieron al Poder Judicial que se concrete en esta ciudad la creación de una Defensoría Especializada en Género.

Consideraron de vital importancia el cumplimiento de la Ley de Educación Sexual Integral para promover nuevas prácticas. En ese marco, sostuvieron que “la Jefatura Distrital de Educación de nuestra ciudad debe garantizar la implementación efectiva de la ESI en todos los niveles educativos y asegurar la capacitación de los equipos docentes, técnicos y directivos del distrito”.

Patrocinio
jurídico

“Aunque es ley hace dos años, el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos no implementó el patrocinio jurídico gratuito para las víctimas y el acceso a la Justicia es deficiente. En nuestra ciudad seguimos esperando la implementación del Programa Acceder y la garantía de que las mujeres sean asesoradas y patrocinadas por profesionales con formación en género”, expusieron.

Pidieron que se designen recursos que brinden una asistencia integral a las víctimas de violencia de género posibilitando el acceso al trabajo, a la salud y a la vivienda y que se lleve adelante el programa Asistan.

“Nuestras jornadas laborales son, en promedio, tres horas más largas que las de los varones; las tareas de cuidado y reproductivas caen sobre nuestras espaldas y no tienen valor en el mercado de trabajo. Porque cuando somos víctimas de violencia género en nuestros trabajos no tenemos una licencia que lo contemple, ni tampoco licencias por paternidad que equiparen las tareas de cuidado y crianza”, plantearon.

Los derechos

Exigieron un “Estado laico que garantice los derechos de la salud de las mujeres. Más que nunca decimos educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar y aborto legal, seguro y gratuito para no morir”.
En Tandil, respaldaron el trabajo de la Consejería en Salud Sexual, Reproductiva y No Reproductiva e Interrupción Legal del Embarazo del Hospital Municipal, y exigieron que se fortalezcan en todos los centros de Salud de la ciudad.

“Seguimos exigiendo la incorporación de personal médico no objetor de conciencia al Servicio de Tocoginecología del Hospital Municipal Ramón Santamarina”, agregaron.

Pidieron que en la casa de abrigo “Martha Pelloni” se incorporen equipos técnicos profesionales permanentes.
“Porque la desocupación crece dos puntos cuando se habla de mujeres y la brecha salarial es, en promedio, de un 27 por ciento. Los avances en materia de género en nuestra ciudad, que sí los ha habido, son resultado de la lucha del movimiento de mujeres organizadas y, con todo, resultan insuficientes”, sostuvieron.

Pidieron campañas de sensibilización sobre violencia de género en Tandil y que incluyan como política de prevención la formación de los agentes municipales.

“Exigimos, como lo hacemos desde su creación, que la Comisaria de la Mujer y la Familia incorpore una médica, recursos para su normal funcionamiento y capacitaciones para sus trabajadores. Denunciamos que al día de la fecha siguen sin contar con un teléfono fijo”, añadieron.

Emergencia

En ese contexto, exigen la declaración de la emergencia por violencia de género en el Municipio de Tandil.

Y criticaron que “a dos años del pedido de audiencia con el intendente Lunghi, insistimos en la necesidad de que otorgue un espacio para acercarle estas y otras demandas”.

“’Ni una menos’ es grito y abrazo común que hace temblar cada uno de los espacios de nuestras vidas y desborda en las calles. Es un grito colectivo, es meterse donde antes se miraba para otro lado, es revisar las propias prácticas, es empezar a mirarnos de otro modo y es un compromiso social para construir una sociedad igualitaria”, finalizaron.

Cuando la Justicia no llega

Noemí Isabel Quiña de Bardelli sostenía en la marcha un cartel que decía: “Justicia, Adriana Bardelli 2002, Ni una menos”.

Su hija, Adriana Bardelli fue asesinada de 18 puñaladas por su esposo en el año 2002. “Nunca se hizo justicia, a él, entre comillas, lo mató la policía. Dejó 5 nenes huérfanos. El más chiquito no tenía 2 años todavía, la más grande 11, nunca estuvo preso y los cómplices tampoco”, manifestó.

Contó que “crié a mis 5 nietitos, ahora el más chiquito tiene 16 años y viví todo con mucho dolor porque tenía 27 años mi hija. Ya había violencia familiar de parte de él, y cuando ella ya se había separado y yo llamé a la policía para decir que él la seguía persiguiendo, lo que me dijo el fiscal Echevarría en ese entonces fue que mientras no hubiera agresión física no se podía hacer nada”.

Agregó que “había un montón de denuncias de que seguía persiguiéndola y nunca se hizo nada. Los fiscales sabían lo que sucedía porque estaban todas las denuncias hechas. Hubo también violación de mis dos nietitas y nunca se hizo nada. Todo quedó impune habiendo muchísimas pruebas”, afirmó.

Finalmente, pidió que “no vuelva a suceder. El caso de mi hija ya quedó atrás, pero quiero que no vuelva a pasar, que no haya más impunidad, que los fiscales y jueces cumplan con su deber de funcionarios públicos, y que se haga justicia”.

Víctima de la indiferencia

Otra de las pancartas que se podían visualizar en la movilización decía: “Supermercado Monarca. Todas somos Violeta Sosa”.

Silvia Gerez explicó que Violeta Sosa “transitaba por Payró en moto cuando la camioneta número 3 de Monarca ascendía Godoy Cruz, al llegar al cruce hizo un giro muy amplio y la atropelló”.

“La cabeza pegó con el cordón, y pasó directamente a terapia, donde sigue internada. Lo que más nos enoja es que Monarca jamás se acercó a la familia. Es una familia humilde de panaderos. Esa indiferencia de la empresa para con un ciudadano de Tandil duele más que todo lo demás. Ese desamparo del que ha sido objeto la familia motiva una gran ira”, expresó.

Para el Municipio, el desafío es
generar políticas innovadoras

La titular de la Dirección de Políticas de Género y Diversidad Sexual, Andrea Rosetti, consideró que “está bueno que el 3 de junio quede instalado en la agenda de los derechos de las mujeres, como una nueva oportunidad de visibilizar la cuestión en los medios, volver a discutir la problemática”.

“Creo que en eso hemos avanzado mucho, pero seguro que gran parte del petitorio todavía tiene que ser absorbido como política de Estado. Hay un avance significativo y un estar alerta de la ciudadanía”, sostuvo.

En tanto, contó que en la flamante dirección se encuentran trabajando en el armado del equipo y las relaciones internas. “Estamos yendo hacia un abordaje común porque hubo algunas áreas que absorbimos oportunamente, y me parece que este primer año nos está sirviendo para eso y también hemos hecho un trabajo importante en la mesa intersectorial de violencia familiar y de género, donde hay muchas organizaciones que estamos con una agenda permanente”, recalcó.

“Me parece que sigue siendo un momento de ebullición. Hoy me parece que las mujeres somos portadoras de derechos y estamos en muchos espacios. Es una problemática difícil de abordar y está ahí desafiándonos permanentemente”, indicó.

Políticas
innovadoras

La directora admitió que el desafío es “ver qué políticas innovadoras aportamos a lo que ya está. Tenemos un dispositivo que viene trabajando bien en cuanto a la mujer víctima de violencia que se acerca, pero lo que estamos aportando ahora es un proyecto del Ministerio Público Fiscal que en el caso de Tandil se va a hacer con la Dirección de Género a través de la mesa de violencia, que es para trabajar con promotoras y promotores de género en los barrios”.

Adelantó que buscarán generar mayor prevención, y también “una labor conjunta entre el Estado que tiene sus horarios y limitaciones y la gente que está en barrio, por ahí cuando a la noche ocurre un episodio de estas características que los vecinos tengan herramientas”.

“Vamos a dar una serie de capacitaciones en los sectores más vulnerables de Tandil para que estas herramientas contribuyan a seguir acrecentando la red de contención y derivación. Es pasar a otra dinámica que salga de lo individual y aporte desde lo colectivo, es una experiencia que ya se hizo en la Villa 31 y que tuvo buenos resultados. Calculamos que estaremos comenzando en julio”, anticipó.

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