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Vecinos se movilizaron para pedir por la aparición con vida de Gisella

Alrededor de 400 personas se movilizaron ayer para pedir por la aparición con vida de la menor que se ausentó de su casa el viernes en horas de la mañana. Gisella Tapia Molina desapareció cuando se dirigía hacia la Escuela Secundaria 14, en el barrio de Villa Gaucho, donde nunca llegó. Si bien en los últimos días hubo algunos avances en la investigación que llevan a especular que la joven estaría fuera de peligro, la desesperación de los familiares de la menor no cesa porque los días siguen pasando y no aparece.

A partir de las 16, familiares, amigos, conocidos, integrantes de la comunidad educativa de la Escuela Secundaria 14 e integrantes de distintas organizaciones sociales se fueron congregando poco a poco en la Glorieta de la Plaza Independencia. La gélida tarde no pudo detener este clamor popular de decenas de personas movidas por la preocupación y la desesperación ante una búsqueda que aún no tuvo resultados concretos.

Entre los presentes en la movilización se encontraron funcionarios tales como la coordinadora del Servicio Zonal de Promoción y Protección de los Derechos del Niño, María Marino, el director de Salud Mental Luciano Grasso, la directora de Integración Comunitaria Luján Brito, la vicepresidenta del Sistema Integrado de Salud Sandra Fraifer, y el exsecretario de Desarrollo Social comunal Julio Elichiribehety.

El jefe distrital de Policía, Rubén Frassi, pasó por el lugar y tuvo un breve diálogo con los familiares de la menor y luego se retiró.

Mientras seguía llegando gente, algunos conocidos de la menor entregaron folletos a los presentes con datos de Gisella y números de teléfono donde comunicarse en caso de tener información para aportar a la causa.

Que la búsqueda continúe

Sumergidos en un profundo dolor, los familiares de Gisella unieron sus manos e hicieron lectura de un comunicado que elaboraron en conjunto.

“Como familia de Gisella queremos agradecer a todas las organizaciones y vecinos por la ayuda que nos están prestando para encontrarla. En las últimas horas hubo avances en la investigación pero aún no sabemos dónde está. Es por esta razón que solicitamos que su búsqueda continúe y que su imagen con los números de referencia siga siendo difundida a través de todos los medios posibles”, expusieron.

Y agregaron que “como familia hemos colaborado constantemente con los organismos que actúan para no comprometer la investigación, exigimos que no pongamos en juego la posibilidad de encontrarla” y recalcaron que “si hay datos tienen que llamar a los teléfonos de búsqueda y no difundirlo por redes o medios masivos”.

En tanto, aclararon que “no vamos a mencionar ningún dato que comprometa a Gisella y les pedimos que nadie lo haga. Debemos garantizar su integridad. Tiene que aparecer con vida. Sabemos que medida que pasan las horas su vulnerabilidad como mujer y adolescente se acrecienta”.

“Reiteramos nuestra necesidad de estar continuamente siendo comunicados de los avances o no avances de la investigación, queremos saber que se va haciendo, es nuestro derecho como familia de Gisella. Continuamos en estado de alerta y movilización”, finalizaron.

La marcha

Luego, marcharon sin cortar las calles para no entorpecer el tránsito y dieron la vuelta a la Plaza al son de las palmas y portando pancartas que pedían la aparición con vida de Gisella.

“Gisella tiene que aparecer viva”, “Juntas por Gisella”, “No paren de buscar a Gisella”, “Aparición con vida ya”, “Se llevan a una, nos llevan a todas”, decían algunos de los carteles.

Encabezando la movilización, estaban los familiares de la menor, acongojados por la incertidumbre, principalmente Paula Molina, una de sus tías, con quien Gisella vivía y que fue quien la crió tras la muerte de su madre cuando era pequeña.

Al finalizar el recorrido en la Glorieta, Paula Molina se quebró en llanto y fue contenida por el respetuoso silencio de los presentes.

“Nunca es innecesario”

Al finalizar en el encuentro hicieron lectura de un comunicado las organizaciones sociales que apoyan la movilización.

En el mismo, manifestaron que “después de tantos femicidios las mujeres no solo nos organizamos, marchamos exigiendo políticas públicas para no morir, si no que ante un caso de desaparición de una mujer, como es el caso de Gisella, exigimos que se establezcan canales de diálogo y colaboración más claros y contundentes que tiendan a aunar esfuerzos y permitan acelerar los tiempos para encontrarla”.

“La búsqueda de personas es una obligación del Estado que debe determinar si han sido víctimas de algún delito contra la vida, la integridad física, sexual, o la libertad. Sabemos que en nuestro país en la mayoría de los casos las búsquedas avanzan por el reclamo y movilización de familiares, amigos y organizaciones de mujeres”, puntualizaron.

Y añadieron que “la posibilidad de que un adolescente se haya alejado de su hogar de manera voluntaria de ninguna manera incide en la decisión y responsabilidad del Estado de continuar con su búsqueda”. Palabras que desataron el aplauso de sus presentes.

“La situación de desaparición implica un riesgo cierto que se acrecienta a cada hora y día. Por eso pedimos que no se relativice la búsqueda y que avancemos para encontrarla con vida pronto. Basta de miradas machistas, basta de investigar o cuestionar a la víctima. Nunca las búsquedas son innecesarias, por eso marchamos, para reforzar las búsquedas y festejar las apariciones”.

Finalizaron el encuentro con el canto “Ni una menos, vivas nos queremos”.

La investigación

En lo que respecta a la investigación, en los últimos días hubo rastrillajes en diversos puntos de la ciudad tales como el Dique, el relleno sanitario, la zona de la terminal y el barrio donde vive la menor.

Además, se hicieron recorridas puerta a puerta en el barrio Las Tunitas a raíz de un llamado anónimo en el cual alertaban haberla visto caminando por la calle. Lo mismo sucedió en calle San Lorenzo al 300.

En tanto, el lunes se volvió a hacer un relevamiento en la zona de residencia de Gisella hasta la calle Piedrabuena para ver si se podían obtener más datos.

Asimismo, se requisaron domicilios de amigos, amigas y exnovios para constatar que no se encontraba allí.

Hubo mensajes de Whatsapp de Gisella a una compañera de la escuela y también de audio en los cuales manifestó estar bien, pidió que no la busquen y aseguró que no salió de la ciudad. Además, dijo estar sola. También se comunicó con su tía de crianza pero la charla fue más bien cortante sin dar muchos detalles. Hasta el momento se desconocen los motivos que pudieron haber motivado que se fuera de su hogar.

Asimismo, como parte de las diligencias, se secuestró de su casa material informático con fines periciales que pueda orientan la investigación.

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