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Más represores podrían ser beneficiados por el 2×1

Cinco de los represores emblemáticos que actuaron en la ESMA durante la última dictadura militar podrían quedar en condiciones de pedir el beneficio del 2×1 luego del fallo de la Corte Suprema que benefició a un condenado por delitos de lesa humanidad.

Según publicó el diario Página 12, se trata de Jorge “Tigre” Acosta, Alfredo Astiz, Jorge Rádice, Ricardo Cavallo y Adolfo Donda.

Los represores fueron condenados a prisión perpetua en 2011 por los secuestros, torturas, violaciones, homicidios y otros delitos registrados en uno de los más grandes centros clandestinos que funcionó en la última dictadura.

Jorge “Tigre” Acosta, jefe operativo del principal centro clandestino de la Marina, estuvo preso primero por el plan sistemático de apropiación de hijos de desaparecidos y por robo de bienes de las víctimas; en 2011 recibió su primera condena, a prisión perpetua, en el juicio por los crímenes en la ESMA y más adelante fue condenado por el robo de niños.

El juicio que se conoció como ESMA II incluyó acusaciones por los homicidios de los 12 integrantes del Grupo de la Iglesia Santa Cruz, entre los que estaban Azucena Villaflor, las primeras Madres de Plaza de Mayo y las monjas francesas Alice Domon y Léonie Duquet.

Algunas de las condenas sumaron la privación ilegal de la libertad, tormentos, robo de bienes y el homicidio del periodista y escritor Rodolfo Walsh.

Algunos de los acusados, sentenciados a perpetua, como Astiz, Radice, Cavallo y también Donda, podrían recibir el beneficio del dos por uno y quedar libres.

Radice está procesado en siete causas más, también por apropiación de bienes.

Donda tiene cuatro causas más, una de ellas por la apropiación de Victoria Donda. Cavallo tiene siete causas más.

Los genocidas de la ESMA habían pedido, algunos, hace tiempo el beneficio del 2×1.

En las últimas horas presentó un planteo para ser beneficiado el excapitán del Ejército y apropiador de Francisco Madariaga, Víctor Gallo, para que le rebajen la pena, invocando la sentencia del máximo tribunal.

Según trascendió, la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad comenzó a hacer un análisis preliminar que permita proyectar los efectos que traerá la decisión.

Hasta el momento habían relevado 343 sentencias condenatorias y concluyeron que 278 represores sentenciados están en condiciones de pedir el beneficio del 2×1 y quedar libres, lo que representa el 52 por ciento de los condenados que están bajo arresto.

Un caso paradójico de los que entran en el análisis de la Procuraduría es el de Antonio Herminio Simón, ex jefe del Batallón de Inteligencia 123 de Paso de los Libres, condenado en la causa conocida como de la “Contraofensiva”, por su participación en la desaparición forzada de un grupo de militantes que regresaban al país en los años ochenta.

Simón había pedido años atrás el beneficio del 2×1 y la Corte Suprema había rechazado su recurso.

 

Otros condenados también pidieron el 2×1

El partero de la ESMA José Luis Magnacco y el exoficial de inteligencia Juan Antonio Azic, condenados por apropiación de bebés durante la dictadura, también solicitaron ayer a la Justicia el beneficio del 2×1 para salir de prisión y se sumaron así al caso del apropiador Víctor Gallo.

La defensa oficial de Magnacco, exmédico de la Armada que se desempeñó como obstetra en el centro clandestino de detención que funcionó en la ESMA en la dictadura solicitó al Tribunal Oral Federal 5 la aplicación del 2×1 para obtener la libertad condicional.

En el marco del juicio oral y público denominado “ESMA III”, que empezó en 2012 con 68 acusados entre los que se encuentra Magnacco, el defensor oficial Matías De La Fuente realizó la solicitud tras el fallo de la Corte Suprema de Justicia que otorgó ese beneficio al represor Luis Muiña.

Magnacco cumple una condena a diez años de prisión por apropiación de un niño nacido en cautiverio y actualmente se encuentra en el penal de Marcos Paz, luego de que en 2013 la Cámara Federal le revocara el beneficio del arresto domiciliario.

Según informaron fuentes judiciales a NA, también pidió el beneficio del 2×1 Juan Antonio Azic, quien fue condenado en 2012 a catorce años y medio de prisión por la apropiación de la actual diputada nacional Victoria Donda Pérez.

Azic también recibió una condena en 2011 a 18 años por el secuestro, desaparición y torturas contra tres detenidos desaparecidos en la ESMA, y otra a diez años de prisión en 2014 por la apropiación de Laura Ruiz Dameri.

Entre sus víctimas en la sala de torturas se cuenta uno de los sobrevivientes de la ESMA, Carlos Lordkipanidse, un integrante de la agrupación Montoneros a quien le colocaron a su pequeño hijo sobre el pecho mientras le aplicaban corriente eléctrica.

No obstante, la Sala II de la Cámara Federal de Apelaciones resolvió en marzo pasado concederle el arresto domiciliario en virtud de su edad, 76 años.

En tanto, el exteniente de Campo de Mayo Héctor Giribone se convirtió este viernes en el primer condenado en haber recibido un rechazo de la Justicia a su solicitud de acceder al beneficio del 2×1.

Giribone, condenado a ocho años de prisión en 2014 por “sustracción, retención y ocultamiento” de identidad del hijo de desaparecidos Pablo Gaona Miranda, había hecho su presentación ante el TOF 5, el mismo tribunal que tiene el caso Magnacco.

Estos tres casos se suman al del exoficial de Inteligencia del Ejército Víctor Gallo, condenado por el plan sistemático de robo de bebés que el último jueves fue el primer represor en solicitar el beneficio avalado por la Corte Suprema.

Según publicó el diario Página 12, hay además cinco represores emblemáticos de la exESMA que podrían quedar en condiciones de pedir el beneficio del 2×1: Jorge “Tigre” Acosta, Alfredo Astiz, Jorge Rádice, Ricardo Cavallo y Adolfo Donda.

Los represores fueron condenados a prisión perpetua en 2011 por los secuestros, torturas, violaciones, homicidios y otros delitos registrados en uno de los más grandes que funcionó en la última dictadura.

Jorge “Tigre” Acosta, jefe operativo del principal centro clandestino de la Marina, estuvo preso primero por el plan sistemático de apropiación de hijos de desaparecidos y por robo de bienes de las víctimas; en 2011 recibió su primera condena, a prisión perpetua, en el juicio por los crímenes en la ESMA y más adelante fue condenado por el robo de niños.

El juicio que se conoció como ESMA II incluyó acusaciones por los homicidios de los 12 integrantes del Grupo de la Iglesia Santa Cruz, entre los que estaban Azucena Villaflor, las primeras Madres de Plaza de Mayo y las monjas francesas Alice Domon y Léonie Duquet.

Algunas de las condenas sumaron la privación ilegal de la libertad, tormentos, robo de bienes y el homicidio del periodista y escritor Rodolfo Walsh.

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