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Una banda transportaba cocaína oculta en las suelas de sus zapatos

Doce personas fueron detenidas en 14 allanamientos realizados durante la denominada operación “Zapatos Blancos”, en la que se incautaron 30 kilos de cocaína que era traída desde Salta oculta en suelas de zapatos para ser estirada en la Villa 31 del barrio porteño de Retiro y, luego, comercializada en el sur del conurbano bonaerense.

En total se realizaron 14 allanamientos en el barrio porteño de Monte Castro, en la Villa 31 de Retiro y los restantes en Burzaco, Quilmes y Guernica, todas localidades del sur del conurbano bonaerense, donde se detuvo a 12 personas de nacionalidad argentina, paraguaya y peruana, entre ellos algunos menores de edad.

El secretario de Seguridad porteño, Marcelo D’Alessandro, aseguró en una conferencia de prensa realizada en la Comisaría Vecinal 1C que este operativo terminó “con la incautación de 30 kilos de cocaína y armas”.

“Esto viene de la mano con la política irrestricta de combatir el narcotráfico y sacar este flagelo que atenta contra nuestro jóvenes”, dijo D’Alessandro, quien afirmó que con estos 30, ya son 200 los kilos de cocaína incautados por la Policía de la Ciudad en lo que va del 2018.

Según las fuentes, la banda narco era una organización familiar encabezada por una mujer apodada “La Doñita”, por debajo de quien, en la línea de mando, estaban sus hijas.

Estas mujeres eran las encargadas de la logística para traer la cocaína desde Perú o Bolivia, fraccionarla y comercializarla en los alrededores de un supermercado de la localidad de Burzaco, en donde el clan familiar vivía en cuatro viviendas ubicadas en la misma manzana.

Los voceros agregaron que “La Doñita” no sólo involucraba a sus hijas en sus actividades criminales, sino que también utilizaba a sus propios nietos como “soldaditos” o para el reparto de la droga por delivery.

En Salta, un cómplice de “La Doñita” reclutaba a mujeres de bajos recursos que eran utilizadas como “mulas” para llevar la droga a Buenos Aires en micros de larga distancia, escondidas en suelas y altas plataformas de zapatos.

Una semana antes de que las mulas viajen, una de las hijas de “La Doñita” iba a Salta para coordinar el traslado y evitar una posible “mejicaneada”.

Fuentes de la investigación revelaron a Télam que una vez en Buenos Aires, la droga era estirada y fraccionada en la villa 31 de Retiro, para luego ser enviada a la zona sur del gran Buenos Aires. (Télam)

Nota proporcionada por :

  • ElEcodeTandil

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