¿Ya tenés una cuenta?
Inicia sesión
¿Aún no te registraste?
Registrate gratis

Necrológicas

V MARIA VICTORIA VACCAREZZA DE WOLAR

 

Falleció el pasado 5 de agosto la señora María Victoria Vaccarezza como resultado de una grave enfermedad que afrontó con entereza y ejemplar optimismo, que parecía desmentir en su entorno, la inminencia del desenlace que sorprendió a muchos. María Victoria fue la primera de los cinco hijos del matrimonio formado  por Elio Francisco Vaccarezza y Victoria Fariña Ares, quienes cuando ella comenzaba su edad escolar, se radicaron en Tandil. Cursó estudios primarios y secundarios en el Colegio Sagrada Familia, forjando con sus compañeras de esa etapa, sólidos lazos de amistad que se prolongaron a lo largo de toda su vida. Se trasladó a Buenos Aires donde estudió periodismo, llegando a desempeñarse en la revista Gente. En 1972 contrajo matrimonio con Ewald Wolar, con quien vivió en varios lugares del país a los que la profesión de Ingeniero Agrónomo de su esposo los llevara a radicarse, hasta que en 1980 recalaron en Tandil, su definitivo “lugar en el mundo”, donde crecieron sus hijos Nicolás, Francisco y Victoria, como hoy lo hacen sus nietos.

Dueña de una sólida formación, y dotada de principios reforzados por su fe cristiana, se constituyó pronto en soporte de cuantos la necesitaron, a los que su partida a la Casa del Padre deja con la tristeza de una prematura ausencia, y a los que solo la esperanza del reencuentro en la vida eterna consuela. Su sepelio, realizado  en el cementerio Parque Pradera de Paz luego de oficiada misa de cuerpo presente, dio lugar a una muestra de pesar evidenciada en la numerosa concurrencia que acompañó sus restos mortales.

 

V EBA IBÁÑEZ LEGUIZAMÓN

 

En María Ignacia -Vela- el 7 de agosto de 2018 se apagó la vida de Eba Ibáñez Leguizamón. Había nacido un 4 de agosto de 1922, transcurriendo su infancia en Tedín Uriburu, más precisamente en el campo “El Porvenir”, junto a sus padres Adelina y Francisco (F) y sus hermanos Adolfo, Pocha y su hermana melliza Genoveva (F).

En su juventud se trasladó a María Ignacia donde vivió acompañada y rodeada del cariño de su sobrino Juan Carlos Lohidoy. Con el pasar de los años llegó su sobrina política Dominga Ester García, disfrutando también de sus sobrinos nietos Roberto, Victor (su ahijado), Estefanía, Rebeca y Cecilia. Sus sobrinos bisnietos Melany, Milena, Brisa, Pedro, Naomi y Malena.

Querida Eba siempre estará presente en los corazones de su familia y amigos, quienes lamentan profundamente su partida. Con la esperanza de encontrarse en el cielo, se quedan con sus consejos y ejemplo de vida. Ojalá Jesús le pueda dar descanso eterno.

Por este medio la familia quiere agradecer la atención recibida por el personal del Hospital Enrique Larreta y a las personas que cuidaron a Eba con cariño y dedicación.

 

V JOSÉ PABLO AKEL

 

El pasado 19 de agosto en México falleció Pablo Akel, generando una profunda consternación entre sus familiares y amigos. Precisamente uno de sus amigos acercó hasta esta Redacción un sentido recuerdo. “Dale negro apúrate de una vez. Eso fue el primer momento que recordé del ‘Tumba’. Con ese sobrenombre, si no lo conociste pensarás que era un tipo peligroso, pero se equivocan fiero, era el tipo más bueno del mundo.

Lo veo ahí, sentado en la cama de su casa cerca del estadio San Martín, calzándose las topper de lona blanca, a un ritmo de una zapatilla cada treinta minutos aproximadamente. El ‘negro’ obviamente inmutable, con esa sonrisa característica que recuerdo (ji, ji, ji), dejando pasar plácidamente el tiempo. Ajeno al apuro y la ansiedad. Viendo en qué se transformó la vida actual, creo que el ‘negro’ era un sabio. Sé que tuvo amigos más cercanos que yo, pero también sé que todos lo querían mucho. Escribo esto con una sensación extraña, un poco de culpa, de resignación, y mucho de nostalgia.

Es que hace tantos años que no lo veía ni sabía nada de él. Apenas algo que me contaban nuestros amigos en común, y lo que él posteaba en Facebook y esas herramientas que no tengo y los que la usan me contaban, pero nada más.

Mientras manejaba volviendo desde Tandil a Buenos Aires, a la altura de Rauch, empezaron a agolparse uno tras otros los recuerdos de esos que fuimos hace tanto, amigos y compañeros de colegio de tantos años.

Las caminatas cag… de frío, la carne muy roja de la comida árabe que en su casa nos preparaba con tanto amor su mamá. Vieron que todas las madres de tus amigos son un poco tus mamás también y así te quieren.

Cuando empezó a jugar al rugby y lo contaba tan contento. Cuando decía “tengo los gemelos agarrados por dos perros”. No sé. Momentos chiquitos que ahora son enormes.

Su presencia disimulada en todos lados. El ‘negro’ pasaba desapercibido porque hablaba poco, nunca decía que no a nada y se acoplaba a todos los planes con su risa característica. Nunca lo vi enojado.

En el viaje de egresados a Bariloche la pasamos increíble. El ‘Tumba’ te acompañaba siempre y te escuchaba. No opinaba demasiado, tal vez por respeto o tal vez simplemente porque le chup… un huevo, pero era una hermosa compañía. Un día nos bañamos en el helado lago Nahuel Huapi, y él en un momento transgresor para la época, apareció en cu…, parado arriba de una piedra a la vista de todos, por supuesto con su clásica risa ji, ji, ji.

En mi caso, es el primer amigo que se va. Sé que tengo suerte ya que la vida espero cuarenta y siete años, pero como no estar conmovido si es uno de los nuestros.

Tengo la tristeza de saber que no lo volveré a ver. Pero también la alegría de haberlo tenido tanto en esos tiempos cuando éramos esos chicos inocentes, inmortales y felices. Así que ahora ‘negrito’ lindo, ‘tumba’ querido, déjame imaginarte en cu…, parado arriba de una nube y riéndote feliz”.

Te recordamos y queremos mucho tus amigos Andrés, Mariano, Juan, Panky, El Oso y Diego. Que en paz descanses.

 

V FRANCISCO ARGENTINO NAVARRO

 

El pasado 9 de agosto falleció en Tandil el señor Francisco Argentino Navarro, a los 87 años de edad. Había nacido en Tandil y desde muy joven se dedicó a la agricultura y la vida en el campo, hasta sus 70 años momento en donde decidió marcharse para la ciudad.

El 17 de septiembre de 2009 falleció su esposa Graciana y pese al dolor de perder a su compañera continuó su vida rodeado de sus hijos, nietos y bisnietos quienes hoy lo recuerdan con cariño y ruegan una oración en su memoria.

 

V SAMUEL GRINSTEIN

 

Era la primavera del año 78, hasta Sierra de la Ventana me llevó un Simposio de Literatura y a vos, desde Concordia, una obra de teatro y te sorprendió saberme de Tandil porque contabas que desde niño, una imagen de la Piedra Movediza en la ilustración de un libro escolar, te señalaba ese lugar como un destino futuro. Y así,  fuiste entrando en mi vida y en la de mi familia y te mudaste feliz trayéndote la nostalgia del río a las sierras… y cada vez que  viajábamos hasta allá, renovabas en el recuerdo, el verde entrerriano y la plenitud del sol que vos decías, entibiaría el invierno tandilense.

La muerte marca una pausa en los que quedan, es un paréntesis entre una vida y otra nueva que empieza  y en ese tiempo de transición, los recuerdos se superponen, se empujan, se entrelazan entre el llanto y la risa que provocan las anécdotas que uno de pronto despierta en la memoria dormida. Y así surgen, desde la última foto en que feliz brindaste con el vino regalado, hasta el día lejano en fecha pero siempre tan presente, cuando tocaste timbre en casa sin previo aviso.

Te sentías orgulloso de la familia que habíamos construido. Expresabas sin eufemismos la maravillosa experiencia de ver crecer los hijos. Eras el padre incondicional que estaba ahí, en todo y para todo, siempre… Y el abuelo enamorado de su nieto al que entre otras cosas, le armó la bicicleta para pedalear la plaza y a quien le dedicabas con todo el amor, horas de cuidado, de lectura, de charlas sobre autos,  asombrándote de su interés por ciertos temas.

Eras el hijo y el hermano que acortaba distancias cada vez que podía ir de visita. Eran una fiesta esos días previos a la salida para Cañada: preparar el auto, el equipaje siempre liviano que te caracterizó y algún regalo de esos tan especiales que llevabas para tu mamá, algún disco, algún libro que encontrabas en las viejas estanterías de venta de antigüedades. Aprendiste a vivir con los afectos lejos, pero siempre cerca en tu corazón.

Adoptaste a Tandil y recorriste sus calles y paisajes. El taxi te llevó a los rincones más escondidos y volvías describiendo postales ciudadanas y relatos de pasajeros que en algunos casos se convirtieron en amigos. Eras el taxista atento, cordial, paciente y averiguaban tu teléfono, tu domicilio para solicitarte que llevaras al abuelo o al niño de la familia. Porque eras así con todos, Samuel, brindabas confianza, eras honesto, calmo, comprensivo.

Había en vos, un Samuel bohemio que asomaba en el  brillo de tus ojos cuando contabas vivencias de tu añorada Concordia, ciudad que guarda aún, la casa familiar, amigos y primos. Una bohemia  que remite a la música y de ahí, tu afán por coleccionar discos, bandejas, parlantes, radios…  y un baterista que convertía en palillos, lapiceras, cubiertos o cualquier elemento que sobre una botella, una caja o una lata, sonara armoniosamente. Ibas por la vida como un percusionista ocasional, robando sonidos a lo que tenías a mano.

Eras cordial, bueno, muy servicial, siempre agradecido, compañero.  Eras presencia. Saberte cerca nos brindaba seguridad, protección.

Y una mañana, queda el mate preparado para vos y es el mate que ya no tomarás… y ahí termina todo…o empieza todo. De otra manera, una vida distinta sin escuchar tu voz, sin oír el tamborileo de tus dedos en la puerta a modo de llamado, sin el ladrido de perros al escuchar tú llegada, sin el silbido que anunciaba tu cercanía.

Uno empieza a extrañarte, a extrañarte mucho y el frío de este invierno se intensifica porque  el abrigo de brazos ya no  está,  pero no pensaremos en las sobremesas que nos faltaron, ni en los viajes pendientes  ni en los abrazos y risas que no fueron. Nos fortaleceremos con el recuerdo de las sobremesas que disfrutamos, con las copas que  levantamos en brindis, con los  viajes que sí, realizamos  y con las risas y abrazos que nos dimos. De ahora en más, las fotos mostrarán tu ausencia pero la grandeza de tu persona seguirá presente en cada uno de los que fuimos afortunados de contarte en nuestra historia. Fue demasiado amplia y franca tu generosidad de darte a los demás.

Hasta que nos reencontremos, nos quedamos con los años felices que compartimos y a tu mejor estilo, te decimos gracias por lo que fuiste, por lo que nos enseñaste, por lo  que nos brindaste, por la historia de amor que vivimos…

 

V CARLOS ALBERTO ACUÑA

 

Carlos Alberto Acuña había nacido en Tandil el 23 de agosto de 1980, cursando sus estudios en escuela 37. sin hijos.

Hijo de Ezequiel Acuña y Susana Abaca, compañero de Maru, hermano de Julio, Beatriz, Nancy, Mónica, Darío. Tío de Yoni, Nico, José, Leo, Ariel, Néstor, Vale, Mica, Sebas, Santi, Sofi, Delfi. Sus sobrinos Joako y Agus; sus cuñados Luis, Marina y Luciana y la familia política por parte de Maru.

No tuvo hijos y su deceso se produjo el pasado 11 de agosto del presente año.

«Amado hijo, hermano, compañero, tío y amigo. Lo extrañaremos y recordaremos como el muchacho libre, bondadoso, servicial y alegre que siempre fue y por muchos atributos más. Siempre lo llevaremos en nuestros corazones. Que en paz descanses», lo recordaron.

 

V  MARIANA LILIANA ANDREA GÓMEZ

 

El reciente 16 de agosto de 2018 falleció en Tandil Mariana Liliana Andrea Gómez, a los 41 años de edad. Dejando un profundo dolor a sus seres queridos, en especial a sus padres, sus hijos e hijas, su esposo, nietos, yernos y nuera.

Fue una gran persona más que especial, siempre contenta y feliz, con un gran corazón y dispuesta a hacer cualquier cosa por los demás y siempre pendiente de todos nosotros.

Los dejó muy pronto pero los llenó de hermosos recuerdos, tardes de mates, viajes, charlas, consejos y muchísimas cosas más. Jamás la vamos a olvidar y la vamos a querer por siempre.

 

V JUAN MANUEL HERMIDA CASTRO

 

Cuando de dejar huella se trata. ¿Cómo un médico nacido en la ciudad de Buenos Aires amaba tanto vivir en el campo? ¿Por qué en vez de andar en una camioneta nueva, elegía su Renault 12 break como su «caballo» para visitar pacientes? ¿Cómo es que parecía tímido y hasta parco, pero a la hora de estar atento a los demás demostraba que su simpatía no pasaba por la sonrisa sino por las acciones?

Juan Manuel Hermida Castro. O simplemente Juan.

El Doctor que vivía en Gardey y atendía varias localidades y escuelas de la zona: María Ignacia Vela, De la Canal, Desvío Aguirre, Fulton, La Pastora, Acelain, La Porteña, Iraola, Azucena, La Numancia.

Primogénito amado de Manuel y Mary, padres amorosos y trabajadores como pocos. Junto a sus hermanos Martín y Vanina, vivieron una infancia de mucho juego en la quinta familiar y allí, creo, es que nació su amor por la naturaleza, el aire libre, lo pájaros, el poder mirar el horizonte.

Esa familia fue la que lo ayudó a descubrir que la educación te hace libre, que valía la pena leer, investigar, no quedarse con poco. Y que el amor y la cultura del trabajo eran el camino para salir adelante.

Con el correr de la vida no sólo aprendió de sobrevivencia, sino también de solidaridad, de trabajo en equipo.

Con sus amigos aprendió el valor de estar siempre, de divertirse, de acompañarse.

Estudiando medicina en la Universidad en Buenos Aires conoció a su compañera de toda la vida, Graciela Turconi. Se casaron mientras estudiaban, un 10 de febrero de 1996. Tenían el plan de recibirse, él de médico, ella de abogada y luego irse a algún pueblito pequeño de Argentina. Justamente por eso hizo la especialización como médico de familia.

Se recuerda que en esa época se lo visitó por unos días y fue un placer tenerlo a Juan Manuel como guía turístico de la ciudad de Buenos Aires, era un libro abierto. Hablaba sólo de lo que sabía, y ¡cuánto sabia!

Su esperado y amado primer hijo, Juan Manuel, nació también en Buenos Aires, en diciembre de 1999, pero apenas concluyeron la universidad volvieron a activar el sueño de irse a un lugar más tranquilo. Nada más lindo para los oídos de Sara Ch. de Turconi, que atenta a ese sueño, les pasó el dato de la necesidad de médicos en los alrededores de Tandil. Gracias doctor Miguel A. Lunghi. Así llegaron a Gardey, un verano de 2004.

Profesional, dedicado, respetuoso, honorable, una vocación inmensa, fue elaborando y acompañando proyecto tras proyecto. En conjunto con el equipo de salud del Municipio se fue armando una red de atención primaria que hoy es reconocida por su calidad.

¡Si ese Renault 12 hablara! Podría contar por ejemplo, cómo le salvó la vida a tanta gente. Diría que muchas mamás y papás aprendieron a cuidarse y cuidar mejor de su familia previniendo enfermedades. Recordaría las visitas a las escuelas rurales donde los chicos lo miraban con una mezcla de susto y admiración. «Porque era amoroso, pero serio»

¿Y sí su familia hablara? ¿Qué diría? Porque después de llegar a Gardey, con Graciela y Juan Manuel hijo, nacieron Guadalupe en noviembre de 2004 y Catalina en agosto de 2007. Esas niñas que lo tuvieron secretamente enamorado.

“Él era un papá que nos llevaba a explorar el campo, a ver los arroyos, nos enseñaba a conocer las aves y su canto. Nos compraba libros sobre animales y los leía con nosotros. Nos acompañaba a ver las estrellas y estudiar las constelaciones. Nos retaba cuando hacíamos algo mal, se ponía serio. Pero allí estaba enseguida para seguir la vida. Y a la noche, no se acostaba hasta pasar a darnos un beso en la cama y apagarnos la luz.

Organizó la Dady school, es decir, nos daba clases de inglés a toda la familia. Y ahora tenemos que terminar la colección de revistas que nos estaba comprando para armar los planetas.

«Él era de hablar, sólo si sabía, y si no estudiaba para saberlo, Escuchaba, contemplaba. Era muy buen dibujante porque era un gran observador. Y quería que nosotros no nos conformáramos con poco. El y mamá nos animaban siempre a aprender y divertirnos mientras que lo hacíamos», reseñaron.

Asimismo, enfatizaron que se trató «del mejor papá del mundo, mi ejemplo a seguir. Mi héroe, mi amor, mi compañero, mi vida» Hace unos años, y después de mucho ahorrar, pudo cumplir su sueño de tener un tráiler para viajar con la familia. Y lo anduvieron todo lo que la vida les permitió. ¡Y se podría decir tanto más! Pero la vida te sorprende, te deja sin aliento, te cambia los planes. Un desolado 9 de agosto de 2018. Y te deja en el medio de un camino rural, en un día de garúa, barro, niebla y de a pie. Y te dice: ¡Dale! Juan ya voló. Juan ya llegó. Ahora te toca a vos seguir caminando y acompañar a los que tenés cerca desde el corazón como él lo hacía. Fue y será lo que siempre quiso ser, un médico de pueblo y un gran hombre de familia”.

 

 

RELLENO

 

Según un estudio, no se puede

tomar ni un vaso de vino al día

 

Beber, aunque solo sea un vaso de vino o una cerveza al día, comporta un riesgo para la salud, según un amplio estudio sobre la frecuencia y el impacto del consumo de alcohol, responsable de tres millones de muertes al año en el

mundo. Uno de cada tres bebedores de alcohol muere al año por problemas de salud relacionados con el alcohol. Un 2,2 por ciento son mujeres y un 6,8 por ciento hombres, según un estudio que aboga por el «cero alcohol».

El mundo cuenta con 2.400 millones de bebedores, un 63 por ciento de ellos hombres. El estudio, publicado por la revista médica The Lancet, evalúa los niveles de consumo de alcohol y sus efectos en la salud en 195 países entre 1990 y 2016. El alcohol causó 2,8 millones de muertes en 2016, señala la investigación.

En 2016, el consumo de alcohol era el séptimo factor de riesgo de muerte prematura y de invalidez en el mundo y la principal causa de muerte entre las personas de entre 15 y 49 años (accidentes de carretera, suicidios, tuberculosis, etc).

Las bebidas alcohólicas están relacionadas con una de cada diez muertes en esta franja de edad. A partir de los 50 años, el cáncer representa la principal  causa de muertes asociadas al alcohol.

Beber un vaso al día durante un año aumenta en un 0,5 por ciento, entre las personas de entre 15 a 95 años, el riesgo de padecer uno de los 23 problemas relacionados con el alcohol: cáncer, enfermedades cardiovasculares, AVC (accidente cerebrovascular), cirrosis, accidentes, violencia, etc., consideran los autores.

Esto significa que la tasa de mortalidad en el mundo aumenta en 100.000 casos al año por un vaso al día, precisa la doctora  Emmanuela Gakidou, del Instituto de Metrología y de Evaluación de la Salud (IHME, Universidad de Washington), coautora del estudio. “Los riesgos para la salud asociados al alcohol son enormes”,

aseguró.

Según Gakidou, estos resultados refuerzan otras investigaciones recientes, que destacaron «correlaciones claras y convincentes entre el consumo de alcohol y la muerte prematura, el cáncer y los problemas cardiovasculares».

«El mito según el cual uno o dos vasos al día son buenos es solo un mito», apunta.

Solo el «cero alcohol» minimiza el riesgo global de enfermedades, puntualiza. (NA).

 

Cuándo se debe consultar por

un dolor de espalda crónico

 

El dolor de espalda es una afección muy frecuente y ocho de cada diez personas podrían padecerlo en algún momento de su vida. No obstante, si permanece más de tres meses en personas menores de 45 años, podría deberse a una enfermedad crónica, de origen inflamatorio, denominada espondiloartritis axial.

Se trata de una enfermedad que afecta mayormente a hombres que a mujeres, y se caracteriza por provocar dolor recurrente en la espalda baja (lumbalgia).

Es importante diferenciar en forma precoz esta enfermedad de otros tipos de dolor de espalda, producto de una mala postura, ya que el abordaje terapéutico para el padecimiento de origen mecánico (el más frecuente) es muy diferente al indicado para el de origen inflamatorio.

En tal sentido la Sociedad Argentina de Reumatología emitió un comunicado de prensa, a través de su vocera Alejandra Babini, expresidenta de la entidad, quien recomendó estar atentos a la hora de identificar de qué tipo de dolor se trata.

«El síntoma más frecuente es el dolor lumbar. Éste se caracteriza por aparecer de noche, incluso suele despertar al paciente con la necesidad, en algunos casos, de levantarse y caminar para que este dolor ceda. Se acompaña de rigidez de

columna por la mañana al levantarse y mejora cuando el paciente comienza a movilizarse. Algunos pacientes suelen tener inflamación de las articulaciones, más comúnmente de miembros inferiores como rodillas, caderas y tobillos», señaló.

Babini aseguró que si bien ha mejorado en los últimos años, «el diagnóstico correcto puede demorar años».

«Muchos pacientes consultan a médicos clínicos o traumatólogos, o inclusive se automedican con antiinflamatorios. Los reumatólogos somos aquellos que estamos capacitados para detectar esta enfermedad, realizar el tratamiento correspondiente y evitar así, la evolución de la enfermedad y la discapacidad que podría generar», dijo la especialista. (NA).

Nota proporcionada por :

  • ElEco

Deja un comentario