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La ”década perdida” del gigante sudamericano

Fernando Haddad.

El Eco

La ”década perdida” del gigante sudamericano

Brasil enfrentará su próxima elección nacional en medio de la mayor incertidumbre económica en cien años, con la perspectiva cierta de que se complete una nueva “década perdida”, lo que marca el paso de la situación productiva regional.

Un estudio reciente de la firma financiera internacional Tullett Prebon evaluó que el Producto Interno Bruto (PIB)
brasileño habrá crecido en promedio entre 2011 y 2020 menos de 1 por ciento, lo que determinará un estancamiento del ingreso per cápita.

A la situación se llegó luego de una profunda recesión entre 2014 y 2016, a lo que siguió una economía que carece de la fuerza para empujar al país a un crecimiento fuerte.

El año pasado, al economía brasileña se expandió un 1 por ciento y este año la situación prevista es muy similar, en torno al 1,5 por ciento.

A partir del próximo cambio de gobierno aparecen algunos pronósticos algo más optimistas, donde se habla de promedios de 2,5%, pero aún así esa situación no llega a cambiar el panorama tras la fuerte caída de los años anteriores.

De todos modos, al incertidumbre política no se disipa porque los próximos comicios parecen concentrarse en los dos candidatos que “los mercados” más recelan.

Desde ya que todo lo que tenga que ver con el Partido de los Trabajadores (PT), que lidera Lula Da Silva y que lleva como candidato a Fernando Haddad, es cuestionado por el mundo de las finanzas y buena parte de los intereses industriales de San Pablo.

Pero también hay problemas con la candidatura del ultraderechista Jair Bolsonaro, a quien la revista The Economist definió como “la amenaza más reciente de América Latina”.

“El segundo nombre de Bolsonaro es Messias, con lo que promete la salvación, pero en realidad es una amenaza para Brasil y para América Latina”, cuestionó la revista británica.

La revista Istoé, advirtió además que, ante la incertidumbre, tanto los empresarios como los consumidores “pisan el freno” de cara a las elecciones del mes próximo.

Pone el ejemplo de “el presidente de una multinacional europea de bienes de capital con facturación billonaria en Brasil”, que tiene toda su planificación para 2019 atrasada -y paralizada- hasta que se defina quién será el próximo presidente.

La situación profundizó la “frustración” sobre 2018: en enero de este año, las principales instituciones financieras del país hablaban de una expansión económica de 3 por ciento y ahora se conforman con un 1,3.

En ese marco, “perdido por perdido”, el establishment brasileño prefiere a Bolsonaro, pero en las últimas horas su campaña tuvo problemas en el mensaje económico. Su “economista estrella”, Paulo Guedes, quien busca darle una pátina “liberal” a un candidato de extrema derecha, habló de recrear un impuesto a las transacciones financieras y una tasa a los dividendos, lo que generó un gran ruido político.

El clima también impacta en los consumidores: en julio se registró la primera caída en las ventas minoristas luego de 15 meses de alzas.

Pero en un contexto en el que ningún sector logró volver a los niveles de ventas que tenía antes de mayo, cuando estalló la impactante huelga de los transportistas, que sumió al país en una nueva crisis política.

La incertidumbre también fue expresada por el Banco Central, que mantuvo esta semana las tasas de interés en niveles mínimos históricos, pero no dejó de advertir sobre la posiblidad de que la inflación se acelere ante las indefiniciones políticas.

La cadena británica BBC, en su edición brasileña, agregó un elemento a este panorama a través de una larga nota en la que evaluó el impacto que la crisis económica argentina tiene en el vecino país.

“Una inflación galopante, pedidos de préstamo al FMI y desvalorización de la moneda. Las noticias económicas que vienen de la Aregntina desaniman cada vez más ¿harán empeorar la ya difícil crisis brasileña?”, se preguntó el medio internacional.

Livio Ribeiro, investigador de la Fundación Getulio Vargas advirtió que “la Argentina continúa teniendo un altísimo endeudamiento en dólares” por lo que “cuando faltan dólares, la deuda explota”.

“La cuestión principal es una alta deuda en dólares y una incapaciad de captar esa moneda. Cuando comienza a faltar esa moneda, el valor del peso se derrumba”, señaló.

En el reporte se indicó que la asociación Abicalçados señaló que las exportaciones de los productores brasileños de zapatos a la Argentina cayeron en agosto por quinto mes consecutivo.

“La cadena automotriz, por ejemplo, tiene fábricas compartidas entre los dos países. Es un sector con mucho encadenamiento, entonces eso puede afectar a sectores como el químico, el del neumático, entre otros”, apuntó Ribeiro.

Las definiciones comenzarán a llegar a partir de las elecciones del 7 de octubre próximo pero con algo más de claridad en la segunda vuelta del 28 de ese mes, cuando se conozca al sucesor del interino Michel Temer, probablemente uno de los peores presidentes -electo o no- que haya tenido el Brasil reciente.

* Publicado en Noticias Argentinas

Nota proporcionada por :

  • ElEco

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