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Vecinos de La Movediza denunciaron envenenamiento de perros en el barrio

Una frentista que vive en Los Pensamientos al 2000 aseguró que su can fue envenenado y sobrevivió, aunque sucedió lo mismo con el de otra vecina pero lamentablemente falleció ayer. Le pidió al autor de esos atroces actos que se ponga “una mano en el corazón” porque no solo hace sufrir a un animal, sino a toda una familia.

Mariano Leunda

Vecinos de Los Pensamientos al 2000, en el barrio La Movediza, denunciaron que al menos dos perros que viven en la zona fueron envenenados. Una frentista pidió que la persona que puso el veneno se ponga “una mano en el corazón” y deje de hacer sufrir a los animales y sus dueños.

María Vecino vive en los Pensamientos al 2000 y contó que el lunes poco antes de las 17 la llamó su madre para avisarle que su perro «Manopla» estaba en la puerta de su casa temblando, y largaba espuma blanca por la boca.

“Cuando me vio, se desesperó aún más así que abrí la puerta, se metió adentro y empezó a tener convulsiones, no lo podía calmar de ninguna manera”, detalló.

Como era feriado, no pudo conseguir un veterinario que atendiera en ese momento y llamó a la protectora pero tampoco nadie atendió.

Ante la desesperación de no saber qué hacer, decidió tomar el consejo de una amiga. “Me dijo que le cortara las orejas para que saliera sangre y que de esa forma largara el veneno. Así que mi amiga le cortó la punta de las orejas pero el perro seguía con convulsiones. Buscamos por Google qué podíamos hacer porque no sabíamos si estaba envenenado o rabioso y era que estaba envenenado. Ahí mismo conseguimos más información y le pusimos una toalla fría mojada para que se tranquilizara un poco”, manifestó.

Sin embargo, más tarde cuando llegó su padre, Manopla ya no tenía prácticamente pulso, así que María ya resignada pensando que nada más se podía hacer le pidió que se lo llevara y lo enterrara porque “no solo yo estaba sufriendo mucho sino que mi nene también”.

Una mano en el corazón

Por la mañana del martes, la llamó por teléfono el marido de su madre y le dijo: “María, Manopla está afuera”. Salió de su casa y lo vio ahí acostado en el pasto. “No lo podía creer”, expresó. Es que Manopla presentó una mejoría importante cuando se fue a la casa de sus padres.

En tanto, contó que luego de lo que sucedió con su perro, su amiga volvió a contarle que a otro perro le había ocurrido exactamente lo mismo, y justamente se trataba de un animal que con frecuencia jugaba con Manopla.

“Mi perro estaba peor porque no podía caminar, se golpeaba contra la pared, y al otro perrito lo llevaron a la veterinaria, pasó toda la noche internado y  ayer murió a la mañana. El veterinario confirmó que era envenenamiento. Yo lo subí en Facebook el video y empezaron a compartir y todos decían que era envenenamiento.”

Contó que es la primera vez que le sucede algo así y que ahora tiene a su perro atado permanentemente porque teme que le vuelva a suceder lo mismo.

“Nos llegó un comentario de que en el barrio Maggiori también anda alguien envenenando animales. Le queremos pedir a esa persona que tenga un poco de corazón, nada más, es lo único que le pedimos porque no solo sufre el animal sino los dueños también”, expresó.

Y agregó que “mi perro tenía 45 días cuando me lo trajeron, hoy tiene un año y medio. Se crió adentro. Lo baño, duerme en mi cama, lo que comemos nosotros come él. Es un chico más, mi nene que tiene 9 años lloraba y me decía que recordaba a Manopla cuando lo recibía moviendo la cola. Fue muy feo. Es la primera vez que me pasa pero no se lo deseo a nadie. Eso no se hace, porque no hay necesidad, es una maldad”.

 

Nota proporcionada por :

  • ElEcodeTandil

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