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D’Alessandro le bajó el tenor al triunfalismo de sus oponentes y valoró que logró 20 puntos en un mes

Superadas las PASO, todas las críticas apuntaron a Mauricio D’Alessandro. Tanto desde Cambiemos como de Unidad Ciudadana, la estrategia se perfila a polarizar la elección y recoger los votos que pueda perder en esa compulsa de dos Sergio Massa y el candidato local de 1País. En principio, el abogado agradeció el apoyo de la comunidad y les recordó a sus oponentes que logró el segundo lugar en solo un mes de campaña, sin estructura ni tradición política en Tandil.

“Casi 20 por ciento de los votos para alguien que llega por primera vez es mucho, muchísimo, y me imagino que debe alterar a todos, pero más que hacer propuestas en la casa, lo que tienen es que escuchar a los vecinos que no piden propuestas. Yo voy a ser el reflejo de lo que me piden. A mí no me piden propuestas, me piden que les lleguen las cloacas, quieren seguridad”, dijo el candidato a concejal al analizar el escenario que dejaron las primarias y prometió seguir recorriendo los barrios de la ciudad.

Sobre la campaña de cara a octubre, anticipó que “voy a duplicar los esfuerzos y no voy a atacar, no es mi forma de ser. Sí puedo hacer algún chiste, como dije el otro día, en Tandil ganaron los pozos”. Y fiel a su estilo, observó que hoy los pozos son un buen tema de conversación para evitar otros más profundos.

Al imaginar su rol en el Concejo Deliberante, se comprometió a “hacer la tarea que no quiere hacer nadie” y anticipó que estará en contra del casino proyectado en el futuro centro de convenciones. “No voy a proponer nada que implique desatender los problemas reales de la ciudad, que también le competen a los que viven en las cuatro avenidas. Una ciudad en donde sus hijos, los menores, los chicos, que son muchos más en proporción demográfica en los barrios periféricos no tienen dónde ir a estudiar inglés en sus lugares, ni tienen salida laboral porque la que esta ciudad marca, que es digital o informática, les está vedada, está en problemas”, diagnosticó.

-Muchos no creen que te vas a venir de Buenos Aires, ¿te vas a mudar a Tandil?
-Así es. Va a ser mi centro de actividades. Voy a viajar. Tengo dos hijos viviendo en Estados Unidos, los voy a ir a ver. Digo la verdad. Mi centro de actividades va a estar acá, mi principal actividad va a ser concejal en Tandil. Mi gran interés es conocer cada barrio de la ciudad.
-Te apuntaron las críticas en los últimos días directamente, van en busca de tus votos…
-Quieren mis votos porque alguien les dijo que son los votos con los que mejor pueden crecer. Primero, ninguno de mis votantes va a votar a K, que se olviden, que no hagan grandes esfuerzos por eso, porque claramente yo no soy K y eso lo saben hasta las piedras. Eso no lo oculto, digo la verdad y la dije siempre. La base de mis votos es el tandilense ‘nyc’, nacido y criado en Tandil, el que tiene una idea manifiesta sobre cómo hay que hacer las cosas respecto de la honestidad en el trabajo, la honestidad en el cargo y la política como una vocación.

La mejor
perfomance

Sobre el resultado de las PASO, D’Alessandro analizó que “soy el segundo más votado. Les cuesta entenderlo o reconocerlo, pero soy el segundo más votado. El primero es Civalleri, el segundo soy yo y el tercero es Iparraguirre. El primero más votado perdió 4 puntos, o sea, el 10 por ciento respecto del candidato nacional que es (Esteban) Bullrich. Nunca había pasado. El último de los tres, que es Iparraguirre, sacó 9 menos: 26 puntos sacó Cristina acá y 17 sacó Iparraguirre, y sumando los 5 de López, perdieron 4 puntos. Es decir que las dos listas que manifiestan con mucho entusiasmo haber ganado y haber tenido una elección extraordinaria, perdieron y en el caso de Iparraguirre, el 20 por ciento respecto de la lista nacional. Es decir, fueron traccionados”.

Por el contrario, analizó que “el mío es el único partido que estuvo un 30 por ciento para arriba. Tengo un 27 por ciento más de votos que lo que tuvo la lista de Sergio Massa, a quien yo represento” y concluyó que “tuve un corte a favor. Todos los demás lo tuvieron en contra. La mitad del corte me lo llevé yo”.

Por otro lado, D’Alessandro cuestionó que “algunos me acusan porque fue muy divertida la campaña, dicen que es subestimar al electorado. Subestiman al electorado aquellos que creen que una persona que viene y hace un mes de campaña y se esfuerza mucho y la hace a rajatabla, cumpliendo la tarea como debe, como la estoy cumpliendo hoy y la voy a cumplir como concejal, puede quedarse con todos los votos de la ciudad”.

En esa línea, renegó de los analistas y periodistas que lo dieron como perdedor en las PASO. “Cómo pueden creer que la sociedad va a premiar con todos los votos a una persona a la que quieren ver caminar. Algunos me tienen más fe y otros me tienen menos. Lo que está intacto es mi contacto con la gente y va a estar intacto porque voy a trabajar, voy a ser el mejor concejal de la historia si puedo”, advirtió.

-Decís que el perfil de la gente que te vota es el nacido y criado en Tandil, ¿no es el mismo que el de Lunghi?
-Bueno, de hecho, se ve en cada una de las mesas, ese 10 por ciento que perdió Civalleri respecto de Bullrich y el 17 por ciento que perdió respecto de cuando Lunghi ganó son votos que pertenecen a ese universo, pero también hay votos de los barrios y muchos. Lo que pasa es que el barrio está atomizado y además, necesita que uno esté más tiempo con él. Yo recorrí dos veces cada barrio. Hoy empecé de vuelta con Las Tunitas y ahora voy a Villa Italia.
-Desde tu postura ideológica, ¿no sería más fácil disputarle los votos al peronismo?
-Yo tengo muchos peronistas, lo que no tengo es K. Yo distingo a los K de los peronistas, y sé que hay muchos peronistas que pueden haber votado K, pero la realidad es que es un núcleo chico. Iparraguirre, a quien siempre pondero, trajo cien propuestas y en los últimos cuatro años como concejal no pudo concretar ninguna, son las mismas cien propuestas. Acá se habla mucho de propuestas, pero es contarle un cuento a la gente y después, en la realidad…
-Todos te apuntaron a vos y hasta el momento no reaccionaste, ¿vas a poner más énfasis en repeler las críticas?
-Están nerviosos. Cuando alguien dice que el fenómeno D’Alessandro se agotó rápidamente, me causa gracia. Hace diez o quince años que andan dando vueltas en política, el triple que yo; trabajaron en Buenos Aires y fueron concejales cuatro años. Tuvieron en sus manos un gobierno hegemónico como el K que ganaba en todos lados por robo, se pelearon como gatos acá y sacaron menos votos que yo. Perdieron con su lista nacional el 9 por ciento.
Incluso, el oficialismo. Vine a dar batalla acá y la doy trabajando, no hablando, donde tengo cierta ventaja porque tengo medios, conocimiento. Sí hablaría muy mal de mí que ante el menor ataque, me la agarre con competidores.
Hace un año empecé a hablar de que quería ser concejal y me senté con Auza, que había hablado con Massa, que quería ser concejal y él me dijo ‘tenemos que difinir quién va primero y segundo, porque ambos tenemos posibilidades concretas y similares’. Yo lo escuché. Después él decidió seguir otro camino.
-Ahora fue uno de los primeros en decir que con vos…
-No vendría…
-Que antes apoyaría a Iparraguirre.
-Porque él es peronista y fue K, y fue rector de la Universidad durante el kirchnerismo y fue senador durante el kirchnerismo y lo dejaron abajo de la Piedra Movediza el día de la inauguración. Yo tengo 20 puntos y es lo máximo que sacó el segundo candidato en las PASO desde que empezaron las PASO. Es decir que tengo un comienzo extraordinario, por eso estoy tan agradecido con la gente, que fue generosa y me creyó porque sabe que voy a hacer mi trabajo, que no traigo nada escondido, que voy a venir a trabajar en mi ciudad.
Fui el diputado con más proyectos de mi camada en la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires y también el que más becas y subsidios repartió. Eso implica 648 proyectos y 438 aprobados, 139 vinculados a Tandil. Siempre he pensado en mi ciudad y ahora tengo la posibilidad de hacer esto, de estar ahí. Me gusta que se la agarren conmigo, porque he logrado algo increíble, que hablen de mí, y yo consideré que no iba a pasar esto.
-¿Señal de que están preocupados?
-Ladran Sancho. Señal de que están preocupados porque saben que trabajo. No lo puede creer el propio Gobierno. Dijo Lunghi que nunca pensaron que iba a aparecer alguien que iba a mover el avispero de esta manera, que es a lo que yo aspiraba. Para mí hay una generación sub 45 que se estaba quedando dormida y que piensa más o menos como yo. La falta de renovación de Lunghi, de hecho tiene 60 y pico de años como yo el primer candidato votado, somos gerontes para la política. Recién aparece alguien de La Cámpora y Tandil no está para caer en manos de La Cámpora. No sé porqué piensa Rogelio que alguien que me vota a mí puede caer en las manos de La Cámpora, con una foto de Cristina al lado. Que se olvide, pero además se ve en el corte, no le va a pasar. Es más fácil que alguno que vota a Cristina, por alguna bronca con La Cámpora, me vote a mí -de hecho, pasó-. No hay corte Massa-Iparraguirre.

“No somos
denunciantes
crónicos”

-A nivel nacional, la elección se va a polarizar, ¿temés que Massa pierda votos y te afecte?
-Me separé de Massa para hacer esta campaña. Hice un partido que se llama Integrar, que es más vecinalista. En la lista nacional estoy con Sergio Massa y entiendo que la propuesta de él era muy buena y que es el mejor equipo. Pero también hay una realidad que marca la gente. Yo no estoy mirando la política nacional, me cuesta mirarla. Me quiero ocupar de la política local, pero obviamente percibo el fenómeno de una de las mejores gobernadoras de los últimos tiempos que es María Eugenia Vidal, está cantado que eso funciona. Tal vez no funcionan algunas cosas del Gobierno nacional, la economía, pero seguramente va a mejorar.
Hay un escenario en donde nosotros tenemos que cuidar nuestra ciudad, porque el escenario nacional nos puede llevar a otra contienda. Ya está claro que en Tandil siempre el no K le va a ganar al K. Aún en en este momento con una Cristina de 26 puntos, Tandil sigue siendo una ciudad mayoritariamente no K.
-¿Es su techo?
-Es su techo. El techo de los PRO no sé si será el 57 por ciento que sacaron en 2015, pero sí es un techo alto, es de 44 por ciento hoy y es una lista que tracciona hacia arriba. Ahora hay que ocuparse de lo local. Está resuelto, va a ser Lunghi, va a ser Civalleri el concejal. ¿Ahora qué queremos? Hagamos un Concejo que no sea una escribanía, que trace políticas. Ya sabemos la propuesta que no va a funcionar, la pomposa de quererle manejar el timón a Lunghi. El timón es de Lunghi. Lo que tenemos que hacer nosotros es, cuando hay una piedra adelante, decirle que se corra, que cambie el rumbo. Y si no es una piedra, que cumpla con lo que va prometiendo, con las obras. Esa es la labor del Concejo, lo que pasa es que nadie quiere esa labor.
-La de fiscalizar y controlar…
-No le gusta a la gente. Tampoco vamos a ser un sumidero de denuncias, porque inmediatamente cuando uno alcanza 19 ó 20 por ciento, es picante como soy yo con las declaraciones y tiene capacidad de fuego judicial, inmediatamente vienen y caen listas de futuros denunciantes. Nosotros no vamos a hacer eso, no somos denunciantes crónicos. Yo vengo a trabajar por Tandil y vengo a cumplir un rol con lo mejor que pueda dar, como di lo mejor en la campaña y también los sorprende, porque no esperaron que yo iba a caminar más que ellos. No hay candidato que haya caminado más que yo la ciudad ni que haya paseado más que yo.

“Tengo propuestas menos
pomposas que las de Lunghi”

Ya como candidato a concejal, Mauricio D’Alessandro insistió en que será “un tábano” para la gestión comunal. Es decir, le hará ver dónde están las falencias, intentando que cambie el rumbo ante los reclamos de la comunidad.
En esa línea, recordó que presentó el amparo para repavimentar el acceso a María Ignacia, por la Ruta 80, y la cautelar por el estado de la Ruta 74, que finalmente fue reparada a partir de un fallo judicial. También las cautelares por PAMI y la más reciente, por las deficiencias en el servicio de telefonía móvil en Gardey.

“Voy a usar esos recursos legales. Todavía no usé hoy el de ampliación de la antena de Gardey porque me pareció que podía ser pensado como oportunismo político y les estoy dando la oportunidad”, dijo sobre su rol como “tábano”.
Ante las críticas de sus competidores, afirmó que “tengo proyectos y propuestas mucho menos pomposos que los de Lunghi” y citó que el corrimiento de la Ruta 226, en nuevo estadio y el autódromo, iniciativas que el oficialismo presentó en 2011, “son promesas incumplidas”.

En ese tren, adelantó tres ideas que llevará adelante desde el Concejo, como el registro de violadores; mejorar el Patronato de Liberados, que hoy cuenta con cinco empleados para atender a 500 personas que han delinquido y están libres; y un registro público de proyectos de obras de infraestructura de servicios, como cloacas, gas y pavimento, que transparente los pedidos y las prioridades.

Con respecto al Patronato de Liberados, el abogado indicó que “la gran mayoría de los delincuentes que están libres está en situación de probation, no son el Gordo Valor que se afanaron una joyería. Son pibes que por ahí se robaron una goma. Es mucho más fácil recuperar y controlar a un chico que por ahí se llevó una goma o un pasacassette de un auto, que tuvo un incidente en la calle, que a un Gordo Valor”.

En cuanto a las obras de infraestructura, adelantó que detectó en la campaña, entre otros casos, que “la gente de la calle Basílico, en Villa Aguirre, me dice que se mudó en 1995 y está esperando el pavimento, que les caen cuadras de pavimento por todos lados pero nunca la de ellos. Eso tiene que ser por transparencia porque están los planes, porque cada vez que voy a un barrio un tipo saca una carta que le mandó a (exsecretario de Obras Públicas Mario) Civalleri y una que recibió de la Municipalidad diciéndole que este año no le toca, pero no hay un registro de eso”.

Como otro ejemplo, señaló que en Los Aromos planificaron tres cuadras de pavimento y se hizo una. “Cuando los vecinos se van a quejar, les dicen que es porque hay una persona discapacitada, y cuando les van a decir que también tienen discapacitados en su cuadra, les dicen que ahora no es el momento”, cuestionó.

Como tercer caso, marcó que Magallanes al 600 tiene cloacas en las dos esquinas que la cruzan, pero “la pobre gente tiene que tirar sus necesidades en balde porque tienen doce pozos caídos. Creo que un obrero común puede hacer la extensión con un poco de caño. Son esas cosas en que el concejal tiene que estar alerta”.

Los debates
que importan

Contra las críticas y “desde lo ideológico”, D’Alessandro remarcó que “la Escuela de Idiomas no puede estar en Sarmiento y Santamarina, tiene que estar en Villa Aguirre. Este es el debate que hay que dar, o que no hay que poner un casino de más de mil máquinas en el Cementerio, esos son los debates que importan”.

Argumentó que es la forma de capacitar a los chicos para la demanda de trabajadores que tiene la industria del sofware y refirió que de los 900 inscriptos en los cursos del programa 111 Mil, ya abandonaron 450.

“El principal productor de mano de obra privado hoy sigue siendo un supermercado como Monarca, lo que demuestra también hacia dónde va esta ciudad. La aspiración de cualquier persona que vive en la periferia es laburar en el Monarca”, sostuvo al fundamentar la necesidad de capacitar a los chicos que viven en las zonas más vulnerables.

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