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Desde el consorcio del PIT afirman que están “pagando” los 12 años de kirchnerismo

Tras la manifestación que la UOM llevó adelante en las puertas del Parque Industrial el viernes pasado, el titular del consorcio que administra el lugar, Carlos Martínez, dialogó con El Eco de Tandil sobre la situación que viven hoy en día empresas que se encuentran en el predio y la crisis que atraviesa la industria metalmecánica.

El viernes en horas de la mañana, dirigentes y delegados de la Unión Obrera Metalúrgica se manifestaron en forma pacífica en las puertas del Parque Industrial para denunciar que varias empresas que allí funcionan “no cumplen con las leyes laborales obligatorias”. Y puntualizaron que “Metalúrgica Egea SA, Fundición Campbell SA, Fundalum SA, Claudio Massaro, Di Santo y Cimbra SRL no pagan obra social, seguro de vida obligatorio, cuota sindical aportada por los trabajadores ni aportes previsionales. Además, se realizan contrataciones irregulares falsas por media jornada, tienen operarios no formalizados y no tienen ART”.

Sobre estos reclamos, Martínez sostuvo que son “históricos de la UOM, sobre todo con las empresas que está reclamando. Son empresas que en cuanto hay el mínimo problema de falta de ventas sufren las consecuencias y empiezan no pagando las cargas sociales y todo lo que viene atrás”.

Fuentes de
trabajo

“Yo muchas veces le digo a Carlos Romano (secretario general de la UOM), que tiene que usar los resortes legales. Con manifestarse en la puerta del Parque no logra nada, absolutamente nada”, enfatizó.

Y consideró que el Ministerio de Trabajo de Nación “ante cualquiera de estas anormalidades que se están presentando viene y clausura si no acatan. Si una empresa tiene personal en negro y se hace la denuncia, se pide una inspección en la empresa, te agarran con personal en negro, te intiman, no cumplís y clausuran”.

“Los resortes legales están y no es que hoy por hoy, porque ha cambiado el Gobierno, las cosas se han reblandecido a favor de los empresarios, nada que ver”, afirmó y opinó que el hecho de realizar una manifestación hoy en día obedece más a una “situación política”.

Planteó que si estos incumplimientos de las empresas se prolongaron en el tiempo es porque “no se actuó como se debió haber actuado”.

Y en ese marco, expresó que “yo lo entiendo a veces a Romano, él trata de conservar las fuentes de trabajo, porque sabe que si clausuran, no abren más. Y estamos con estas situaciones de empresas que después se convierten en cooperativas. Creo que más de una de esas empresas ya son inviables”.

“Son empresas que no pueden mejorar su situación porque se han quedado tecnológicamente atrás, y necesitan de muchísima mano de obra, se ponen caros, no le pueden vender a nadie”, manifestó.

Prolongando
la agonía

En ese contexto, evaluó que “seguimos en una espiral sinfín, sabemos cuándo empezó pero no sabemos cuándo va a terminar y entendemos que los que sufren son los obreros porque empresas más serias sufrieron colapsos, como le pasó a Cinpal, que por cuestiones que a lo mejor no tenían tanto que ver con la empresa, se cayó”.

“La mayoría de las empresas que están convocadas como que han quedado adeudando o teniendo personal en negro, siempre están mal. Si una empresa siempre está mal, es porque es inviable, se sigue prolongando una agonía en el tiempo, genera conflicto, el personal está inestable, porque no saben cuándo van a llegar y las puertas van a estar cerradas”, argumentó.

Y explicó que “en el Parque hace 10 años que me instalé con mi planta y veo estos problemas de las mismas empresas, que no solo le deben a los gremios, sino que también deben las expensas del Parque, no pagan las expensas obligatorias y llega un momento que yo no sé si estirando ese tiempo no estamos siendo cómplices de esto. Esa es mi visión”.

Momento crítico

En cuanto al sector metalmecánico, afirmó que “la gente es bastante particular. Son personas que se hicieron de otras empresas, que fueron empleados, salieron y terminaron fundando una firma, son bastante particulares, bastante reacios si tienen que invertir para tecnificarse, entonces no es fácil dialogar con ellos”.

“Hay algunas empresas que sí están tecnificadas como Fundalum que ha hecho inversiones, pero también sin meterme en política la metalmecánica está pagando duro los 12 años de gobierno anterior porque es el sector más afectado”, lanzó.

En cambio, otros sectores como el alimenticio sobrelleva la situación a otro modo porque “tenemos que comer todos los días, pero la metalmecánica se ha caído”.

“Estamos todos sufriendo, mi empresa también ha sufrido la caída de ventas, hemos hecho lo imposible para sostenerla funcionando y la venimos pasando pero tampoco estamos navegando en aguas tranquilas”, admitió.

Y sostuvo que “no sé lo que va a demorar, ni los años que llevará hasta que este país no sanee otra vez su economía, y estemos otra vez estables, pero va a pasar un tiempo. Estamos un momento crítico, hay sectores más afectados que otros, pero en mayor o menor medida están todos afectados”.

“No es por la coyuntura actual porque hoy se tomó tal o cual medida, sino porque veníamos arrastrando sobre todo en los últimos cuatro años. Desde 2012 en adelante empezó a complicarse el tema cada vez más y si a eso le sumamos el saneamiento que no le quedó mucha alternativa al que vino de hacerlo, con el tema de las tarifas, terminó de hundir a la industria, sobre todo la metalmecánica, que es uno de los sectores que más energía eléctrica consume”, analizó.

De una crisis a otra

Admitió que con Carlos Romano tiene “diferencias” porque la manera en que “encara los conflictos”. Y puntualizó que “primero corta pero no se arrima a tratar de dialogar y ver si podemos encontrar alguna solución, desde ya que ante una crisis como esta no hay muchas alternativas”.

“Debe haber casos puntuales de empresas que están en una situación que no habían estado antes pero hay otras que son endémicas, toda la vida están igual, salen de una crisis van a la otra”, sostuvo.

Y enfatizó que “no podemos seguir perdonándole la vida a empresas que si bien dan trabajo, lo hacen en condiciones sumamente precarias, la gente entra a trabajar y no sabe cuándo le van a decir que mañana no hay más trabajo”.

En ese contexto, consideró que esas firmas deberían cerrar y reacomodar a los obreros o bien que los empresarios “se pongan permeables, contraten un equipo de profesionales que los ayuden para ver cómo mejorar su productividad y ser competitivos, pero tenés que abrir las puertas de tu empresa y admitir lo que sucede”.

La crisis

Explicó que la fundición en general pasa una situación de valores “muy elevados” mientras que en otros lugares donde se han tecnificado, la fundición “ha bajado enormemente de precio”.

“El nivel de actividad de la metalmecánica ha decaído en general, porque han salido a ofertar empresas del Conurbano servicios a precios un 40 por ciento más barato que en Tandil, la diferencia es que esas empresas se tecnificaron, eso les permite pasar la crisis de manera diferente, pero eso va en desmedro de los que no hicieron nada, que cada vez están más en el fondo del hoyo”, expuso.

“No es magia”

Respecto a Cinpal, que había un rumor de que otra vez se encontraba en situación compleja, dijo que “están pagando todo al día, al menos con nosotros no están atrasados pero no sé lo que sucede puertas adentro”.

“Tiene un nivel de tecnología que para lo que ellos hacen está bien, la productividad no solo tiene que ver con las máquinas, sino también la motivación que pueda tener el obrero para hacerla funcionar. Creo que la gente no está motivada, hemos caído en un pozo, pagamos en dólares los sueldos más caros de la región, y a la gente no le alcanza”, afirmó.

Y sostuvo que el promedio de sueldo del sector en la región es de 600 dólares, cuando en Argentina es de más del doble. “El problema viene desde otro lugar, desde el tipo que va a la casa y la mujer le dice que la plata no alcanza. Eso nos ha hecho caros para exportar. Nosotros teníamos una composición de facturación del orden entre el 60 y 70 por ciento y 30 y 40 mercado interno. La exportación desapareció. Así que hubo que hacer un gran esfuerzo en la compañía para no despedir gente”, explicó.

Finalmente, consideró que “salir de esta situación no es magia, en algún momento la sociedad iba a tener que pagar esto. Hoy lo estamos pagando. El tema es que nadie te dice hasta cuándo. Nosotros somos más partidarios de las cosas cortantes, lo hago una vez y arrancamos de vuelta, todos pobres pero arrancamos. Con este gradualismo que tenemos no terminamos de arrancar nunca. Ya lo dijo el Presidente, que está preocupado porque la economía no arranca”.

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