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El gremio espera “que no pase nada” antes del recambio de los dos ascensores del Hospital

El secretario de organización David Marconi dijo que el riesgoso estado de los elevadores “no es nuevo” y aseguró que han cursado reclamos. Tras el anuncio de Gastón Morando, aguarda que se cumpla con la licitación. Mientras avanzan los procesos administrativos de la licitación, “Dios quiera que no pase nada”, dijo. Atribuyó los problemas a la antigüedad del edificio, al uso intensivo y a la falta de mantenimiento por parte del Ejecutivo.

David Marconi contó que están realizando asambleas en las distintas áreas para transmitir la oferta salarial a los trabajadores y conocer su opinión al respecto.

El Eco

El Sindicato de Trabajadores Municipales confirmó ayer que estaba al tanto del estado de los ascensores del Hospital Santamarina, y que había hecho presentaciones ante las autoridades comunales y el Ministerio de Trabajo. Por otra parte, aguarda que el Departamento Ejecutivo cumpla con el compromiso de recambiar los elevadores y, mientras tanto, se encomienda a Dios para que no ocurra accidente alguno.

El secretario gremial David Marconi expresó que el edificio del Hospital es centenario, por lo cual presenta muchos inconvenientes, pero además atribuyó a la falta de mantenimiento algunas cuestiones como la reciente fuga de gas y los problemas eléctricos, entre otros.

Entre los problemas que detectaron en el Ramón Santamarina, enumeró “falta de salidas de emergencia, de ventilación correcta, de iluminación, deficiencias en las instalaciones eléctricas, lo que todos sabemos del gas”.

Y evaluó que “el Hospital es una construcción centenaria. Si bien se fueron renovando instalaciones, se ha ido ampliando, se le hace un mantenimiento y demás, tiene los propios vicios de una construcción de tantos años, del uso intensivo que se le da y también, por ahí, de la falta de mantenimiento achacable a quien lo administra, no a los trabajadores y al laburo que hacen los compañeros del área de mantenimiento”.

El dirigente sindical afirmó que “los ascensores no escapan a esta lógica”. En esa línea, informó que en el Hospital hay cuatro elevadores. Uno es el que llamaban “el chiquito”, que lleva entre 8 y 10 años fuera de servicio. Además hay uno nuevo para acceder al ala de Paz, a las salas tercera y cuarta, y los dos camilleros que están en el centro del debate.

“Están operativos”

“Los informes técnicos los hace alguien que es especialista en el tema y hablan de la necesidad, a raíz del estado, de reemplazarlos. Hay una licitación. El secretario del área ha dado las explicaciones de por qué el retraso en el reemplazo cuando ya estaba previsto. De parte nuestra, como en todos los casos que denunciamos las falencias que ponen en riesgo la salud de los trabajadores, y en este caso también potencialmente de los pacientes, esperamos que cuanto antes se solucione”, expresó.

Por otra parte, destacó que “los ascensores están operativos. Todos los días los usan los compañeros. Todos los días se hace el traslado interno de los pacientes a los pisos, a internación, cuando tienen que subir a quirófano, cuando hay que hacerles algún tipo de estudio, etc., etc., están operativos. Ahora, los riesgos no me corresponden a mí en lo técnico, es una cuestión de los responsables”.

En cuanto al informe que firmó la ingeniera Marta de Rico, coordinadora administrativa y de obras del Sistema Integrado de Salud Pública, y que luego minimizó, consideró que está vigente ya que formó parte del expediente para recomendar el reemplazo y la licitación para la instalación de los dos elevadores camilleros.

En el documento, que data de febrero, la funcionaria decía que “ambos ascensores camilleros presentan serias deficiencias en las cabinas, observándose el piso de los mismos en muy mal estado” y evaluaba que en el caso del ascensor dos, “el estado es aún más grave, llegando al punto del desplazamiento de algunas de sus partes, siendo un riesgo inminente de desprendimiento total del piso debido al uso de camillas de gran porte y pacientes, con las imaginables y funestas consecuencias que esto ocasionaría”.

La situación para los trabajadores

Marconi explicó que los inconvenientes con los ascensores “son habituales”, por ejemplo “que alguna puerta se trabe; que no frenen exactamente en el piso, con una diferencia de 8 ó 10 centímetros, lo que dificulta el ingreso y egreso de la camilla y la silla de ruedas al ascensor. Es un tema constante las dificultades. No hay nada nuevo en eso, lamentablemente”.

Por ese motivo, expresó que “Dios quiera que no pase nada, esperemos. Los responsables del Sistema Integrado de Salud han dado garantías en ese sentido y se sigue avanzando con la licitación, esperemos que cuanto antes tengamos los ascensores nuevos y no haya ningún inconveniente en el transcurso de ese tiempo”.

En cuanto a las sensaciones de los trabajadores tras la confirmación del estado de los ascensores, dijo que “los compañeros, más allá del informe técnico, los utilizan todos los días. Ya sean los camilleros, enfermeros, los compañeros que hacen el servicio de apoyo, técnicos y demás dentro del propio Hospital, que los utilizan habitualmente saben los inconvenientes que son visibles. El estado general de las paredes, el piso de los ascensores; la diferencia en el frenado en algunos pisos; cuando se traban las puertas. El estado general de los ascensores salta a simple vista, pero los pacientes necesitan ser atendidos y transportados, necesitan asistencia, y los compañeros siguen haciendo el trabajo”.

“No es nuevo”

Por otra parte, David Marconi indicó que “permanentemente”, a través de un integrante del sindicato que realiza inspecciones de seguridad e higiene, realizan planteos ante el Ministerio de Trabajo. “Ha observado irregularidades que ha denunciado al Municipio, en el Ministerio y ha entregado informes, en general. No es nuevo esto”, ratificó.

Por último, aseguró que “llevo 22 años en el Hospital y los ascensores siempre han tenido sus dificultades, se les ha hecho una reparación integral en algún momento, se los ha mejorado, pero evidentemente, quien sepa del tema coincidirá y de acuerdo a los informes que han trascendido, su vida útil ya ha llegado al final. Hay que reemplazarlos”.

Nota proporcionada por :

  • ElEcodeTandil

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